Skype, Netflix y la neutralidad de Red

A estas alturas no debe de quedar nadie que no sepa que Microsoft ha comprado Skype por unos 6.000 millones de euros, cantidad que, para poner en contexto, equivaldría  a multiplicar por ocho el mercado publicitario online en España. Skype, empresa de telefonía basada en tecnología VoIP, fue fundada por Niklas Zennström y Janus Friis que, entre sus logros, se encuentra el haber sido capaz de vender la misma empresa a dos compradores diferentes.

La de Netflix es también una historia de éxito, de cómo la empresa que nació hace catorce año como competencia a la por entonces aparentemente imbatible Blockbuster ha sabido adaptarse al nuevo escenario digital. Mientras que Blockbuster forma parte del pasado, Netflix es, a día de hoy, una de las compañías con mayor porvenir en el mundo de los contenidos online

Skype y Netflix son dos empresas emblemáticas del mundo online que sólo pueden concebirse en el contexto del actual modelo de desarrollo de la Sociedad de la Información. Las dos empresas han sido posibles gracias al despliegue de infraestructuras de banda ancha; además, y no menos importante, ambas son consecuencia de un modelo de Internet basado en la Neutralidad de Red. Modelo que ha permitido que cualquier servicio, contenido u aplicación, por modesto que fuera, compitiera en igualdad de oportunidades con los desarrollados por grandes compañía o incluso por los propietarios de la propia infraestructura de Red. Ésta ha sido sin duda una de las causas que han impulsado la innovación y el desarrollo de Internet.

Aunque Skype no ha dejado de estar en el centro del debate sobre la neutralidad de la Red, durante los últimos meses Netflix  ha comenzado a ser la verdadera preocupación para los proveedores de acceso a Internet (ISP) por el incremento del uso de capacidad de la Red y la excusa perfecta para fijar limitaciones de descarga en sus tarifas de banda ancha”. De hecho, en Canadá Netflix ya está teniendo problemas y se ha visto obligada a reducir el volumen de datos transmitido en su streaming debido a las limitaciones que exigen los proveedores canadienses. Todo se complica si pensamos en el crecimiento exponencial que servicios como Skype, Netflix y otros como Viber pueden tener en dispositivos móviles tanto smarthphone como tablets y las implicaciones que pueden tener para las redes móviles y para el negocio de los operadores. En este sentido, es importante el papel de control que está llevando a cabo la Comisión Europea para garantizar que los operadores no gestionen el tráfico de Internet a su favor con la intención de discriminar a sus competidores.

En pleno proceso de re-invención de su modelo de negocio la noticia de la compra de Microsoft no ha debido ser acogida con alborozo en los cuarteles generales de muchas operadores. Aunque, bien mirado y a tenor de la opinión de algunos analistas, podría haber sido aún peor si, en vez del gigante Redmond, el comprador hubiera sido finalmente Google o Apple.

Ilustración modificada del original de Hatty Lee

Una respuesta a “Skype, Netflix y la neutralidad de Red”

  1. 🙂 me gusta mucho lo de “aún peor”. Te lanzo una cuestión: sé que depende en cierta de la capacidad de finaciación de las infraestructuras (aunque, si ya no hay que hacer zanjas…) pero ¿no ha llegado el momento de plantearse que los operadores de telecomunicaciones tienen demasiado poder de mercado y que, a pesar de las liberalizaciones, son oligopolios con demasiado poder para una sociedad que va a vivir conectada y que esa conexión es la fuente para que todo el mundo haga negocios? ¿Tiene sentido volver a lo que sucedió con ATT y desmantalerlas? El hecho de que un operador, además de ser el dueño de la infraestructura (y, encima, en Europa, heredada de una propiedad pública) se dedique además al negocio de los contenidos y exija que no se le regule como distribuye el tráfico de forma no discriminatoria, me suena a tongo.

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