La nube se mueve, del hardware al ‘softcontent’

Durante este mes de agosto recuperaré y actualizaré, en la medida de lo posible, algunos de mis artículos que habían sido publicados en otros medios con anterioridad, como el que se incluye a continuación, escrito para CadenaSer.com  el pasado mes de julio.

Un secreto a voces recorre los cuarteles generales de las principales compañías de Internet: el futuro del negocio de internet está en el hardware. Durante las últimas semanas lo que empezó como un rumor ha terminado por confirmarse, Amazon está preparando la fabricación de un Smartphone como paso inevitable para poder seguir compitiendo en igualdad de condiciones con Google y Apple, que se perfilan como sus máximos rivales en el mercado del comercio y la publicidad en los móviles.

No es el único, la apuesta de Google parece incluso más decidida en este sentido, al menos así lo ponen de manifiesto las declaraciones de Eric Schmidt, expresidente ejecutivo de Google, que, coincidiendo con el lanzamiento de Nexus 7, realizaba unas reveladoras declaraciones relativas a la estrategia de futuro de la compañía, en las que confirmaba su intención decidida de tener una presencia importante en el negocio del hardware. Estas noticias no deberían sorprender demasiado, ya que son el resultado inevitable del desarrollo del negocio de Internet y una muestra más de la necesidad de crear un ecosistema que configure el nuevo modelo de “economía de la nube”.

Durante los últimos años, las empresas llamadas a liderar el negocio de Internet han ido entretejiendo un complejo ecosistema, teniendo como cimientos sus plataformas tecnológicas al tiempo que añadían paulatinamente, capas de servicios. Llegado este punto, con una masa critica de usuarios conectados y coincidiendo con la inauguración de la era post PC, se hace necesario también el control del acceso a través de los dispositivos.

Para llegar a este punto el camino y la aproximación de cada empresa ha sido diferente. Por una parte, Apple, que provenía de la fabricación de hardware, fue pionera en entender la necesidad que había de construir un ecosistema a partir de sus dispositivos y su sistema operativo IOS como plataforma común para todos ellos. Por su parte, las empresas de Internet se han visto abocadas a la fabricación de dispositivos móviles, smartphones, tablets, ereaders, etc si no quieren verse fuera de la carrera. En este contexto, se entiende el interés de Amazon y Google por saltar a la arena del negocio del hardware. No serán las únicas, parece más que probable que su camino pueda ser seguido por otras compañías. En las próximas semanas o meses es previsible que asistamos a la convergencia, a través de alianzas y adquisiciones entre fabricantes de dispositivos y plataformas como Nokia o RIM, con empresas de Internet como Facebook o eBay. Estos son sólo unos pocos ejemplos, pero las posibilidades y combinaciones son múltiples.

En este escenario, está aún por ver cómo se van a adaptar y qué rol pueden jugar otros actores como las telecos, los cableros o los proveedores de contenido. Difícil saberlo, a día de hoy, lo que parece evidente es que los proveedores de contenido tradicionales se han convertido en el eslabón débil, quedado relegados en un extremo de la cadena de valor, a excepción de las majors, que siguen teniendo un papel relevante aunque no se sepa por cuánto tiempo.

El hardware parece llamado a convertirse en el ‘cuarto poder’ de la industria de Internet mientras los medios siguen buscando el reino perdido del contenido. Sólo unos pocos como Barnes & Noble con Nook supieron ver la importancia del hardware como vía para controlar la distribución y, por tanto, su negocio, más allá de convertirse en meros proveedores para terceros.

En este ecosistema formado por plataformas, dispositivos y servicios la industria de contenidos no ha sabido o no ha podido encontrar el lugar relevante que tuvo en el pasado. Si, primero la industria discográfica y después los medios se vieron arrasados por el nuevo modelo, ahora le toca al mundo editorial y próximamente, con la irrupción masiva de las TV conectadas, le tocará su turno al sector audiovisual. Pero existe una gran diferencia, mientras que la prensa, los libros y la música se han convertido en ‘softcontent’, en el audiovisual el contenido sigue siendo el Rey, será suficiente?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *