La alargada sombra del iPad

la sombra appleViene siendo habitual que en cualquier feria o congreso sobre nuevas tecnologías Apple se convierta en el protagonista incuestionable, a pesar de que, ni siquiera, algún responsable de la empresa de la manzana haga acto de presencia entre los simples mortales. La sombre de Apple cada vez es más alargada. Como sucediera en la última edición del Mobile Word Congress, celebrado en Barcelona, Apple ha vuelto a convertirse  en uno de los protagonistas del CES 2011 sin ni siquiera estar presente. Protagonista por omisión, ya que según las crónicas da la sensación de que toda la industria de dispositivos se mira en ella como referente.

Parece imposible seguir la cuenta del número de tablets que se presentaron la semana pasada en Las Vegas. Lo cierto es que los datos resultan apabullantes,  se estima que durante el 2010 sólo en los EEUU se vendieron aproximadamente 9,7 millones de tablets, de los cuales 8,5 millones fueron iPads y que durante 2011 podrían alcanzarse los 24 millones de dispositivos vendidos. A pesar del exponencial crecimiento de nuevos dispositivos destinados a intentar competir con el iPad, la previsiones indican que éste seguirá dominando el mercado durante los próximos años, con un porcentaje superior al 74% del mercado total de tablets.

Su éxito e influencia no se limita al mercado de dispositivos sino que se ha extendido también a las últimas tendencias en el diseño web. Si a comienzo de la década los blogs impusieron las tendencias en el diseño web, la nueva decada nace bajo la influencia de los tablets. De esta forma se observa lo que algunos analistas han venido a denominar la “iPadificación” de la web. Al tiempo que esto sucede, nacen nuevas iniciativas pensadas “por y para” los tablets. Esta noche se presenta en Madrid iMAG la primera revista en español creada en exclusiva para el iPad por el equipo de Clipset y en la que participo como colaborador. Quizá algún día todos los contenidos sean así…

Una respuesta a “La alargada sombra del iPad”

  1. Totalmente de acuerdo, pero comprensible. A nivel de desarrollo iPhone-iPad es perfecto. Tiene muchos fallos y de hecho resulta una vuelta al pasado en programación con gestión de memoria y cosas así, pero poder ajustarse a un dispositivo que funciona de manera previsible es una ventaja tan brutal que hace que la sensación sea esa: tiene fallos, pero resulta perfecto desarrollar para algo que no traerá ninguna otra sorpresa y que está terriblemente extendido. ¿Para qué focalizar los esfuerzos en otras plataformas si un iPad me permite distribuir y presentar mi producto de la manera más cómoda y exacta que existe actualmente? (Y a pesar de las debilidades del Apple Store, que ay! como saques una aplicación con fallos… Hasta que puedas actualizar aunque les pases las actulizaciones en minutos puedes tener decenas de votos negativos porque ellos tardan demasiado en disponerla y pueden hundir los esfuerzos de meses los muy *!/&$) .

    Aplicaciones para Android no funcionan igual según qué dispositivos y hasta existen ya empresas dedicadas exclusivamente a testar aplicaciones de Android en diversos teléfonos o tablets, porque no todos los dispositivos son compatibles con todo. Todos los desarrolladores de aplicaciones para plataformas mixtas, último caso el de Angry Birds, coinciden en decir que trabajar para Apple, pese a sus defectos y limitaciones, es cómodo. Y a mí no me extraña. Y resulta más rentable para cualquiera: Te centras en el 74% del mercado de tablets, sabes que funcionará tal y como lo pruebes, y te dejas de gastar dinero en experimentos con otras plataformas por el momento minoritarias o como mínimo menos rentables (dentro de otros meses será otra historia).

    Yo compararía el iPad a una consola de videojuegos: tal y cómo lo veas cuando lo hagas lo verá el usuario final esté dónde esté, sabes que encajará tu pieza de manera perfecta. Es algo así como la razón que ha hecho que las consolas de videojuegos, más limitadas que una máquina PC estándar en realidad y con una programación nada fácil (PS3), estén triunfado y presentando títulos increíbles como Gran Turismo o CD Black Ops que ni siquiera podrían ser ahora mismo imaginados en máquinas que en realidad son muchísimo más potentes y versátiles, como podría ser un PC. No es que la PS3 sea más potente que un pórtatil de hace años, es que se la puede exprimir sin miedo a que alguien tenga algo diferente que pueda fastidiarte tus “overclocks”. Algo así como cuando haces una web: si nos olvidáramos de Explorer 6, podrían hacerse muchísimas más cosas y ahorraríamos decenas de líneas. Internet sería mejor con un sólo navegador, aunque suene triste el asunto. Podría exprimirse todo al máximo.

    Otro ejemplo que no puedo evitar relacionar: cuando existían los ordenadores de 8bits se hicieron auténticas maravillas para Spectrum (entre otros), una máquina que tiene menos potencia que un móvil de los antiguos (procesador de 3,5Mhz y RAM de 48Kb el que servía para juegos “avanzados”. Kb, no Mb, un iPhone tiene 1000Ghz, 1 billón de ciclos por segundo frente a 3500 de entonces). Pensando en un amigo que hizo un juego para Spectrum (Triple comando) que después derivó en algo parecido para PCs (Commandos) en realidad tuvieron que dedicar muchos más esfuerzos a commandos, pero no por potencia, sino por el “y si…” del usuario. Un Spectrum exprimía la máquina al máximo y era “una patata”… Pero sabías que si funcionaba lo conseguirías y el usuario también podría ver el resultado exacto de tu “hazaña”. Eran los tiempos de la monoplataforma. Y la historia está condenada a repetirse…
    Particularmente no soy en absoluto amigo de los monopolios, y menos de una empresa que como Apple y como bien sugieres tiene una política demasiado cerrada, pero en la práctica resulta tan cómodo tener un campo de actuación limitado, que encima está bien hecho, que sospecho que la sombra de Apple va a seguir alargándose cada vez más.
    Si ahora mismo tuviera una revista… La orientaría al iPad, aunque Amazon acabe de sacar su sistema de publicación 4all.

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