Estándares en un mundo ideal

En un mundo ideal las empresas lucharían por establecer los estándares que fueran más convenientes para sus usuarios por encima de cualquier otro interés.  Se entiende por estándar “la especificación que regula la realización de ciertos procesos o la fabricación de componentes para garantizar la interoperabilidad”. Aquellas empresas que logren imponer una tecnología como estándar tendrán garantizado el éxito y una ventaja competitiva que en muchos casos les proporcionará una posición de dominio de mercado durante años.

Durante el Encuentro de las Telecomunicaciones del pasado mes de septiembre Reinaldo Rodríguez, Presidente de la CMT advertía sobre las posibilidades de discriminación que tienen algunas empresas y puso como ejemplo el interés de Apple por introducir las nuevas tarjetas micro SIM en los iPhone 4 e iPad. Las empresas, con la ley en la mano, no realizan nada ilegal pero el usuario no tiene otra opción que adquirir una nueva SIM de la que, además, no disponen todos operadores, pudiendo situarse en una posición muy ventajosa frente a sus competidores. Podría argumentarse que la decisión de Apple tiene como objetivo ahorrar espacio en el iPhone 4, pero este argumento perdería peso en el caso del iPad. ¿Realmente la apuesta por un nuevo estándar y el coste que conlleva está destinado a beneficiar al usuario o existen otros intereses?

En los días previos al lanzamiento de algún nuevo producto de Apple los rumores y filtraciones se disparan. Entre las muchas novedades que se han adelantado a la próxima keynote, llama la atención una que casi ha pasado desapercibida, la incorporación de un nuevo puerto Light Peak, una de las posibles novedades en los nuevos Macbook en lugar del USB. Según parece el puerto de Intel (disponible desde 2009) con una velocidad de transferencia de 10 Gb/s supera con mucho las prestaciones de la tercera generación de USB.

Tras este movimiento podría esconderse el verdadero interés de Apple, incorporar un puerto Light Peak al nuevo iPad. De esta forma la empresa de la manzana impondría de facto un nuevo estándar para los tablets, descolocando a toda la competencia y dando un golpe fatal a los USB. Más allá de la mejora en la velocidad de transferencia el interés de Apple con esta maniobra sería mantener a los usuarios dentro de su ecosistema “iTunes”. Si  finalmente Apple bendijera a Intel como estándar para sus dispositivos, la ventaja de ambas empresas frente a sus competidores sería considerable (atentos a la bolsa el día 3).

Para la mayoría de los usuarios la tecnología en sí es “transparente” pero los usuarios deberían saber que en este sector ninguna decisión es innocua. En un mundo ideal pensaríamos que las empresas ofrecen siempre lo mejor a sus clientes, pero tratándose de tecnología y de los intereses en juego lo “ideal a veces es enemigo de lo mejor”.


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