Es la educación, estúpido

Como última reflexión, a propósito de las conferencias de la Red Innova, me gustaría poner el foco en la importancia de la educación que, de forma más o menos explícita, ha estado flotado en el ambiente en un gran número de intervenciones.

El modelo de desarrollo de los países depende, en gran medida, de las políticas que los gobiernos apliquen para fomentar el ecosistema que favorezca y fomente el emprendimiento. Pero ese caldo de cultivo requiere de un paso previo aún más importante, basado en un modelo cultural y educativo adaptado a las nueva realidad social.

Existe unanimidad en que la escuela en España es una burbuja aislada de los cambios socio-técnicos que ocurren a nuestro alrededor. Cuando los estudiantes, nativos digitales en su mayoría, se dirigen al colegio cada mañana realizan un largo viaje, un viaje en el tiempo, que les retrotrae a un mundo que ya no existe, que forma parte del pasado pero que no va a ser parte de su futuro. Sabemos que algunas de las profesiones más demandadas actualmente corresponden a perfiles que no existían a penas hace cinco años, y que  los profesionales que serán más valorados en la próxima década todavía no existen. No parece que la forma en la que se enseña a nuestros hijos sea la más adecuada para afrontar estos retos. En este vertiginoso escenario cómo es posible que la transformación total de nuestro sistema educativo no sea una prioridad absoluta.

Si tuviera que elegir el principal mensaje, después de asistir a un gran número de charlas durante las dos jornadas,  me remitiría a la conferencia del experto en políticas educativas Richard Gerver, que expuso la importancia de enseñar a afrontar el riesgo en los tiempos de incertidumbre que nos ha tocado vivir. La dureza de la crisis económica en nuestro país es la manifestación de varias crisis  simultáneas, pero el problema más grave que tiene nuestro país no es la crisis económica, ni tampoco que el modelo de desarrollo impulsado en las dos ultimas décadas basado en el ladrillo haya resultado un lastre para el futuro, el verdadero problema es la educación, estúpido.

2 opiniones en “Es la educación, estúpido”

  1. Bajo mi modesta opinión los niños no viajan en el tiempo cada mañana al ir al colegio. De tu artículo se desprende la búsqueda de un perfil técnico y práctico que les hará triunfar profesionalmente pero que les puede condenar al fracaso como personas. Pero dónde tiene cabida la formación como persona y las humanidades en ese prototipo. Lo primero que se aprende en el colegio es a convivir, no lo olvidemos.

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