Ciudadanía P2P

La nueva realidad  en la que nos desenvolvemos ya sólo puede interpretarse como consecuencia de la interrelación de todo lo que acontece en las diferentes redes, tanto físicas como “virtuales”.  Las denominadas ciber-revoluciones o “revoluciones P2P” son un buen ejemplo de las inesperadas consecuencias, asociadas a las interconexiones, a veces invisibles, de hechos sin relación aparente.

Los ciudadanos se han dado cuenta de que la conexión con sus “pares” a través de las redes sociales, les ofrece una mayor relevancia y un efecto altavoz que antes no tenían. El 15m, y todo lo que ha sucedido con posterioridad, se ha convertido para muchos en un fenómeno iniciático en el que han podido comprobar, de manera directa, el poder de la redes interconectadas y de la posibilidad de formar parte de ellas.

Muchos ciudadanos, que sin formar parte de la élite ciberactivista, ni tener vocación de liderazgo, han entendido que pueden participar como “nodos” en la nueva Sociedad Red, que sus comentarios, que sus tweets, sus fotos son tan relevantes como las del resto, que pueden ser escuchados por sus pares, sus iguales. En el “storyteling” construido tradicionalmente por los medios de masas los ciudadanos eran parte del atrezo, en la nueva realidad conectada éstos son protagonistas. Ya no sirve sólo con contar la Historia hay que participar en ella, y hoy el campo de juego son las redes virtuales y las plazas públicas

El desconcierto de los políticos, sindicatos y medios de comunicación es un síntoma más de su desconocimiento sobre la verdadera naturaleza de los cambios que se están produciendo. Estos acontecimientos parecen demostrar que el desapego de las generaciones digitales, supuestamente individualistas y “líquidas”, es hacia los políticos y no hacia la política. Hoy, día previo a las elecciones, los ciudadanos reunidos en la Puerta del Sol y otras plazas públicas de toda España han manifestado que a partir de ahora la “reflexión” se hace compartiendo y participando. A partir del 23 les toca a nuestros políticos reflexionar mucho sobre las nuevas reglas del “mundo P2P” que van a tener que gobernar.

Skype, Netflix y la neutralidad de Red

A estas alturas no debe de quedar nadie que no sepa que Microsoft ha comprado Skype por unos 6.000 millones de euros, cantidad que, para poner en contexto, equivaldría  a multiplicar por ocho el mercado publicitario online en España. Skype, empresa de telefonía basada en tecnología VoIP, fue fundada por Niklas Zennström y Janus Friis que, entre sus logros, se encuentra el haber sido capaz de vender la misma empresa a dos compradores diferentes.

La de Netflix es también una historia de éxito, de cómo la empresa que nació hace catorce año como competencia a la por entonces aparentemente imbatible Blockbuster ha sabido adaptarse al nuevo escenario digital. Mientras que Blockbuster forma parte del pasado, Netflix es, a día de hoy, una de las compañías con mayor porvenir en el mundo de los contenidos online

Skype y Netflix son dos empresas emblemáticas del mundo online que sólo pueden concebirse en el contexto del actual modelo de desarrollo de la Sociedad de la Información. Las dos empresas han sido posibles gracias al despliegue de infraestructuras de banda ancha; además, y no menos importante, ambas son consecuencia de un modelo de Internet basado en la Neutralidad de Red. Modelo que ha permitido que cualquier servicio, contenido u aplicación, por modesto que fuera, compitiera en igualdad de oportunidades con los desarrollados por grandes compañía o incluso por los propietarios de la propia infraestructura de Red. Ésta ha sido sin duda una de las causas que han impulsado la innovación y el desarrollo de Internet.

Aunque Skype no ha dejado de estar en el centro del debate sobre la neutralidad de la Red, durante los últimos meses Netflix  ha comenzado a ser la verdadera preocupación para los proveedores de acceso a Internet (ISP) por el incremento del uso de capacidad de la Red y la excusa perfecta para fijar limitaciones de descarga en sus tarifas de banda ancha”. De hecho, en Canadá Netflix ya está teniendo problemas y se ha visto obligada a reducir el volumen de datos transmitido en su streaming debido a las limitaciones que exigen los proveedores canadienses. Todo se complica si pensamos en el crecimiento exponencial que servicios como Skype, Netflix y otros como Viber pueden tener en dispositivos móviles tanto smarthphone como tablets y las implicaciones que pueden tener para las redes móviles y para el negocio de los operadores. En este sentido, es importante el papel de control que está llevando a cabo la Comisión Europea para garantizar que los operadores no gestionen el tráfico de Internet a su favor con la intención de discriminar a sus competidores.

En pleno proceso de re-invención de su modelo de negocio la noticia de la compra de Microsoft no ha debido ser acogida con alborozo en los cuarteles generales de muchas operadores. Aunque, bien mirado y a tenor de la opinión de algunos analistas, podría haber sido aún peor si, en vez del gigante Redmond, el comprador hubiera sido finalmente Google o Apple.

Ilustración modificada del original de Hatty Lee

La foto oportuna

El pasado mes de febrero Obama se desplazó a San Francisco para cenar con los directivos de las principales empresas de Internet. La foto de la cena fue recogida rápidamente por los principales medios del planeta tanto off line como on line. En política y aún más en EEUU los símbolos y los mensajes son siempre importantes y están estudiados al milímetro. Cuando empieza a percibirse, aunque aún sea de forma leve, cierto grado de reactivación económica, pocos dudan de que en gran medida se debe al cambio de modelo económico que están liderando muchas de las empresas de Internet, representadas en la cena.  Un nuevo modelo económico que ya nadie se atreve a llamar “nueva economía” por miedo a reactivar los fantasmas de la burbuja puntocom. Está evidentemente justificado el encuentro y es, sin lugar a dudas, un acierto de los asesores de Obama.

Entre los asistentes se encontraban Mark Zuckerberg fundador de Facebook; Steve Jobs de Apple, Dick Costolo de Twitter y Eric Schmidt por parte de Google, entre otros. Salvo por  la ausencia de un representante de Microsoft,  en la cena, presidida por Obama, que ha hecho de las nuevas tecnologías bandera de su política económica, se encontraban la flor y nata de Internet. Tal era la importancia del encuentro que, pese al aparente carácter informal, alguno de los asistentes, poco dado al uso de corbata, lucía una para la ocasión. Según las crónicas del encuentro la intención de Obama era pedirles ideas para “consolidar la posición de dominio comercial en la escena internacional con el objetivo de duplicar las exportaciones en los próximos cinco años y apoyar millones de puestos de trabajo en EE UU”.

Mientras que en Europa y más concretamente en España llevamos mas de una década divagando sobre el cambio de modelo económico, en EEUU tienen claro el camino que lleva al futuro. La crisis está acelerando la transformación hacia la economía digital, y Europa está quedando claramente rezagada. Mientras que durante años los país europeos han estado más preocupados por proteger sus respectivos operadores de telecomunicaciones, EEUU ha llevado a cabo una apuesta por una transformación más profunda basada en los servicios y contenidos online. El peso de Europa se ha visto claramente mermado en los últimos cinco años, incluso en el campo de la movilidad en donde presentaba una clara ventaja EEUU se lo ha arrebatado. Todo ello sin mencionar la emergencia de Asia como potencia tecnológica en clara competencia con EEUU.

En España, la Ley de Economía Sostenible (LES) cuyo objetivo inicial era precisamente impulsar un cambio en el modelo económico, ha quedado eclipsada por la polémica entorno a la disposición final segunda conocida como “ley Sinde”. Tal vez, la mejor forma para reactivar el debate sobre una verdadera economía sostenible basada en las nuevas tecnologías sería que el Presidente se reuniera, como hizo Obama con los empresarios españoles de Internet para pedir ideas y sugerencias. Dada la situación, sería una foto más que oportuna, necesaria.

Comunicación Política 2.0

Hoy se presenta en Madrid el cuarto número de la colección Cuadernos de la Comunicación evoca, dedicado en esta ocasión a la Comunicación Política 2.0. El documento en el que han participado destacados expertos como César Calderón, Antonio Gutiérrez-Rubí, Bárbara Yuste, Daniel Ureña, Miguel G. Vizcaíno y Mari Luz Congosto entre otros,  aborda la influencia de las nuevas tecnologías en el mundo de la comunicación política.

El documento publicado bajo licencia Creative Commons y en el que participo como colaborador está disponible en:

Comunicación y política: el Nuevo Orden Narrativo

Bajo la inmensa acumulación de relatos que producen las sociedades modernas, nace un nuevo orden narrativo (NON) que preside el formateo de los deseos y la propagación de las emociones…

Christian Salmon. Storytelling

Los últimos acontecimientos políticos y sociales sólo pueden entenderse en el marco de un cambio profundo e irreversible. Gracias a Internet, la “sociedad civil” se organiza y moviliza utilizando canales alternativos a los tradicionales. La nueva sociedad civil se ha convertido en “cibersociedad” debido al uso de las nuevas tecnologías. Pero lo que políticos e intelectuales no acaban de comprender es que no se trata sólo de un cambio tecnológico sino que es un cambio en la estructura misma de cómo se articula la nueva sociedad en el plano económico, social  y político en su acepción original.

Política y comunicación llevan tanto tiempo cohabitando que han llegado a confundirse, siendo difícil establecer los límites que las diferencian. Así que no es de extrañar  la creciente desafección que experimentan muchos ciudadanos hacia ambas. Internet está transformando el orden narrativo y  por tanto la conexión entre los políticos y los ciudadanos. La Red no es sólo una herramienta o un nuevo canal como muchos políticos piensan; es mucho más, ya que introduce lo que Christian Salmon denomina un “Nuevo Orden Narrativo”. Las redes sociales representan ahora el papel que en el mayo del 68 tuvieron la literatura y la música. En la actualidad ninguna de ellas, ni siquiera la Tv son capaces de crear un “storytelling” convincente y realista necesario para impulsar cualquier cambio o transformación.

De la evolución y cambio que se están produciendo en la comunicación en el ámbito de la politica se ocupa el cuarto número de los Cuadernos de la Comunicación evoca (en los que participo como colaborador) y que será presentado el próximo 23F en la EOI.

Lorenz de arabia

Túnez, Egipto, Yemen, Siria, el mundo árabe es un polvorín y por primera vez en décadas ni Israel ni el petróleo tienen nada que ver. Se trata de algo muy distinto, desconcertante y, en gran medida, esperanzador: el mayor movimiento ciudadano laico en demanda de más apertura y libertad, en una de las zonas más conflictivas del mundo.

Los analistas coinciden en que la corrupción, la falta de libertad y la bomba demográfica, constituida por una población joven, sin esperanzas en el futuro, han sido el caldo de cultivo idóneo para el alzamiento laico más importante de la historia de la región. Pero resulta que ninguna de estas causas son nuevas. Entoces ¿porqué ahora, cuál ha sido el desencadenante de este movimiento espontáneo, promovido por los más jóvenes, y que ha pillado desprevenidos a propios y extraños?

Si 2010 se despidió, gracias a wikileaks, mostrando a todo el mundo las costuras y entresijos de la “realpolitik” del mundo globalizado, 2011 ha comenzado como un tsunami en el mundo árabe cuyo alcance y evolución es imprevisible a día de hoy. Los amantes de la teoría del caos enunciada entre otros por el matemático y metereólogo Edward Lorenz explican que una pequeña perturbación puede producir alteraciones imprevisibles alejadas de su punto de origen. Por tanto, no sería descabellado pensar que el “aleteo de wikileaks” haya sido uno de los detonantes de la revuelta juvenil en los países árabes. Una muestra más del cambio de paradigma al que asistimos y que los dirigentes del mundo observan desconcertados.

Se quiera o no, parece evidente que hay un hilo conductor entre movimientos aparentemente aislados como Wikileaks, la “fallida” revolución verde en Irán o, sin ir tan lejos, y a otra escala, las protestas contra la Ley Sinde en nuestro país. Existe un denominador común en los cambios a los que asistimos y que vienen dado por Internet y en especial por el aumento de la participación de los ciudadanos a través de las redes sociales como catalizador de movimientos ciudadanos que se rebelan por primera vez.

Es incuestionable que la crisis mundial está alimentando el caldo de cultivo que antes o después tenía que saltar; podía haber sido Corea o China , pero ha sido en el Magreb, en la periferia del estado de bienestar. A pesar del coste y del elevado grado de control y censura, el incremento de la población internauta (aún lejos de otras regiones) ha sido espectacular. La Red una vez más ha sido el detonante de un movimiento sin precedentes. Pero no se trata sólo de la tecnología, sino de la capacidad de la Red para generar un “relato” que sirve de revulsivo al distanciamiento entre los gobernantes y los ciudadanos.

Frente a la Tv, pilar fundamental de la sociedad del espectáculo en la sociedades democráticas y bajo estricto control en las dictaduras, Internet se ha impuesto como la alternativa para crear su propio relato (“storytelling”) de la realidad. Yoani Sánchez en Cuba,  Lin ben Mehnni en Túnez o Hossam el-Hamalawy en Egipto se han convertido en las voces de los nuevos movimientos sociales que han encontrado en las redes sociales el altavoz para conformar un discurso en el que los ciudadnos más jovenes se ven reflejados.

En Egipto la historia de Jaled Said el joven asesinado por la policía egipcia se ha convertido gracias a Facebook y a otras redes sociales en la excusa para aglutinar el desencanto de los jóvenes en un mundo con nulas perspectivas de futuro. Si en tiempos pretéritos los golpes militares comenzaban con la toma de las TVs, en la actualidad los dictadores intentan aplacar las  nuevas revueltas tomando los “servidores”, afortunadamente éstos encuentra otras vías de propagación.

El desconcierto de los políticos es un síntoma más de su desconocimiento sobre la verdadera naturaleza de los cambios que se están produciendo. Estos acontecimientos parecen demostrar que el desapego de las generaciones digitales, aparentemente individualistas y “líquidas”, es hacia los políticos y no hacia la política.


Resumen 2010

Termina el año sin respuestas a muchas de las dudas e incertidumbres con las que empezó, tanto desde el punto de vista económico como en lo referente a las leyes y a la regulación del nuevo mundo digital. Wikileaks y el movimiento surgido en Internet en contra de la denominada “ley Sinde” son un ejemplo del conflicto latente entre un mundo que emerge y otro que desaparece. Conceptos como transparencia, seguridad o privacidad cobran nuevas acepciones en el nuevo entorno digital que, pese a muchas leyes o lobbys, no será nunca como antes.

Desde el prisma de los medios, el 2010 ha estado caracterizado por el nacimiento de nuevos medios nativos digitales con orientación claramente “social” y en muchos casos local. La búsqueda de modelos de negocio sostenibles siguen siendo una prioridad en el mundo de la información. Durante 2010 se ha empezado a experimentar con nuevos modelos híbridos cuyos resultados se verán a lo largo de 2011.

En lo empresarial, Apple y el iPad han sido los protagonistas indiscutibles del sector, con la movilidad y la economía de la nube como los dos grandes impulsores de los modelos de negocio de éxito del futuro.

Sirva este mapa como resumen de un intenso y apasionante viaje. Aprovecho para dar las gracias a ideaoriginal por ayudarme con el diseño del mapa y a cincodias.com por el apoyo a este blog durante este tiempo…Suerte!

Diseño: PepeCerezo & ideaoriginal

Resumen 2009
Resumen 2011

Wikileaks: sociedad vigilada


Como se puso de manifiesto con la publicación de los 400.000 papeles referidos  a la guerra de Irak el pasado mes de octubre, Wikileaks representa un cambio sustancial en la política, la información y la relación de los gobiernos con los ciudadanos en el marco de “la sociedad transparente. Si cabía alguna duda, con la publicación de los cables enviados por las embajadas de los EEUU hemos asistido a su constatación.

Desde los años 80, y con más intensidad desde los atentados a las Torres Gemelas, el auge de la lucha global contra el terrorismo y la obsesión por la seguridad han provocado que las sociedades democráticas hayan ido reduciendo paulatinamente derechos fundamentales y la información ha sido uno de los más castigados. Por todo ello, la llegada de Wikileaks y su alianza con cinco de los periódicos más influyentes del mundo ha sido un soplo de aire fresco.

En plena reinvención y transformación de los medios de comunicación tradicionales, el denominado #cablegate representa un punto de inflexión, al menos para los cinco medios elegidos. Las filtraciones han venido a constatar, por si acaso alguno no lo tenía claro, el potencial de la Red como medio global y su capacidad de influencia; pero además, reivindica el papel del periodista como intérprete de la realidad.

Durante los últimos años y gracias a las nuevas tecnologías los poderes fácticos han conseguido un mayor control sobre la información y sobre los propios ciudadanos. Sin embargo, una vez más, los cambios que se están produciendo en la sociedad son sorprendentes y paradigmáticos. La otra cara de la moneda, en la que el cazador se convierte en presa, no gusta tanto.

El poder y el control, como argumenta Antoni Gutiérrez-Rubí, se ha basado hasta ahora en la centralización de la información, lo que le ha llevado a su propio colapso. El nuevo paradigma tecnológico, sustentado en la descentralización ha producido una gran perplejidad en los gobiernos, de ahí su airada reacción. Para ellos digerir la descentralización no resulta fácil, las acciones que han llevado a cabo asi lo ponen de manifiesto. Frente a los que ponen en entredicho la relevancia de la información, las reacciones y acciones llevadas a cabo por los gobiernos son la prueba del 9 de su importancia y trascendencia. Incluso ante los más cínicos o los mejor informados, los cables ponen de manifiesto la “desnudez del emperador”.

Las maniobras de los los gobiernos para inutilizar Wikileaks a través de acciones directas, como la detención de su fundador Julian Assange o indirectas, por medio de amenazas y presiones a las empresas como Amazon, PayPal o Mastercard que le han dado servicio hasta la fecha, hubieran sido letales en un mundo off-line y centralizado. En el mundo on-line, descentralizado y distribuido, han servido para que la información se distribuya a mayor velocidad si cabe. La página de Wikileaks ha sido replicada en más de 500 servidores diferentes, y ha provocado la movilización de millones de internautas en todo el mundo. A la espera de la evolución de los acontecimientos Wikileaks ha abierto la primera batalla verdaderamente global. Por contra, el mayor riesgo es que ésta pierda su impacto rápidamente. En Internet es difícil mantener la llama durante mucho tiempo y la capacidad de movilización y de tensión.

Wikileaks contradice la famosa cita de Bismarck, tan recordada en estos días por algunos políticos, que aseguraba que “los ciudadanos quieren comer salchichas pero no saber cómo se hacen”. Hoy una gran parte quiere saber cómo se hacen las salchichas para poder digerirlas. Sin embargo, para los gobiernos la persecución del mensajero sigue formando parte de una estrategia “centralizadora”: convertir el caso #Wikileaks en el caso #Assange.

Wikileaks: “Un momento extraordinario en el periodismo”

Según puede leerse en su Web, Wikileaks es una organización sin ánimo de lucro cuyo objetivo es ofrecer al público las noticias e información que les llega por diferentes vías de “forma innovadora, segura y anónima”. Entre sus principales actividades se encuentra la publicación de material original así como sus propias historias y noticias para que tanto “lectores como historiadores pueden ver la evidencia de la verdad”. ¿Periodismo, altruismo, riesgo para la seguridad del estado, democracia 2.0? Las preguntas y sobre todo las críticas arreciarán a partir de mañana. Lo cierto es que la pasada madrugada Wikileaks ha dado una vuelta de tuerca al proceso de transformación que vive el mundo de la información.

Ayer alrededor de la media noche, la Red comenzó a arder cuando se supo que, una vez más, Wikileaks había filtrado más de 400.000 nuevos documentos clasificados sobre la Guerra de Irak. La noticia saltó cuando 30 minutos antes de la medianoche la propia Wikileaks anunció a través de twitter que Al Jazzera se había saltado el embargo que habían acordado para que todos los medios que disponían de la información la publicaran a la misma hora.

A partir de ese momento, los principales medios del mundo comenzaron a publicar parte de la ingente cantidad de información y datos facilitada hace 10 semanas por Wikileaks. Pese a que la web de Wikileaks estuvo caída desde que se conoció la noticia, la información gracias a twitter y a las redes sociales corría como la pólvora. Wikileaks, una vez más, marcaba la agenda global, como señalaba Alan Rusbridger director de Guardian “Un momento extraordinario en el periodismo”.

A modo de resumen rápido cabe destacar el análisis y cobertura que ha llevado a cabo tanto Guardian como NYT, Spiegel o LeMonde, periodismo en estado puro en la era de Internet. ¿Quién aseguró que la información en Internet no permitía el análisis?. Pocas veces se es consciente de que algo importante está sucediendo y que al día siguiente el mundo de la información será diferente. Seguramente todas las televisiones del mundo comiencen mañana sus informativos con la noticia, pero la revolución ya habrá comenzado y no estaban allí...


Baidu loves Google


No puede decirse que el último año haya sido especialmente satisfactorio para Google. A la empresa fundada por Page y Brin se le acumulan los pleitos y denuncias. Desde el reciente expediente abierto por la UE para investigar posible abuso de posición dominante del buscador, a las recientes demandas contra Google Book Search, pasando por la condena a tres de sus empleados en Italia por tardar dos meses en retirar de Youtube un video con contenido vejatorio.

Por otra parte, al pobre recibimiento de su terminal móvil Nexus one, eclipsado en gran medida por el efecto “iPad”, hay que sumarle los problemas con el lanzamiento de Buzz respecto a la privacidad de los usuarios, o el escaso éxito de Google wave, que a todas luces no parece haber tenido el efecto esperado.  Parece confirmarse que a Google los “social media” se le siguen resistiendo.

Pese a los buenos resultados de Google durante el primer trimestre de 2010, que hacen presagiar la salida de la recesión, al menos en lo que a la publicidad online se refiere se ciernen negros nubarrones sobre el buscador. En las últimas semanas se ha escrito mucho sobre la batalla abierta entre Google y Apple, antaño, aliados contra Microssoft. Pero el verdadero peligro para el futuro del buscador podría venir de Oriente. Después del último ataque sufrido por Google en China y los escasos avances para sortear la censura y ganar cuota de mercado Google anunció su salida del gigante asiático. Su retirada de China tiene un claro triunfadorBaidu el buscador chino creado en 1999 y cuya apariencia tiene muchas similitudes con Google. El anuncio de que Google abandonaba China provocó que las acciones de Baidu subieran casi un 14%, superando actualmente los 648$ frente a los 585$ de Google.

Mientras la mayoría de los gobiernos y de las empresas occidentales ven con preocupación el creciente poder de Google, la verdadera batalla por el futuro de Internet podría librarse en China. La conquista de occidente por parte de empresas chinas ha comenzado. Una buena muestra es la compra de Hummer por parte de Sichuan o de Volvo por Geely. También es revelador que durante el último año China haya cuadriplicado su inversiones en Japón, principalmente en empresas de alta tecnología.

Con todo ello no parece descabellado pensar que en el futuro un gigante como Baidu quisiera comprar una empresa como Google convirtiendo la lucha de los buscadores en un asunto de Estado, tanto para China como para los EEUU. ¿Ciencia ficción o “Realpolitik”?

Baidu_Google


Hacia una nueva tasa Tobin


En un artículo publicado el pasado sábado titulado
Lucha de poder en Internet, Timothy Garton Ash exponia con acierto y preocupación, a cuento del enfrentamiento entre Google-China, el actual escenario de acceso a la información dependiendo de los regimenes políticos y del (des)interés  de los propios ciudadanos. El auténtico poder de Internet fluctua, según su opinión, entre “el viejo poder del Estado en el que viva cada uno y el nuevo poder de los gigantes de Internet” mientras el ciudadano queda al albur de su propio ingenio y dominio individual de las nuevas tecnologías de la información.

Una visión, de un pensador de referencia, a priori ajeno al mundo de las nuevas tecnologías,  que contrasta con las de muchos expertos de Internet que ven en la tecnología la salvación de los grandes males de la humanidad.  También desde el Reino Unido hemos tenido noticias de la publicación de un monumental estudio “Making Good Society” que forma parte del trabajo realizado por la Comisión de Investigación sobre el Futuro de la Sociedad Civil en el que se plantean los retos a los que se enfrentan los ciudadanos del s. XXI.

En el estudio se hace especial hincapié en el papel que tradicionalmente han jugado los medios en el desarrollo de las sociedades democráticas y sobre el actual escenario de los medios de comunicación del Reino Unido, en el que la prensa local ha sufrido especialmente la crisis con el cierre de más de 100 periódicos locales y regionales. El estudio sostiene que para una mayor democratización de los medios en el Reino Unido y dar un nuevo  impulso a los principios democráticos básicos en torno a la sociedad civil debe fomentarse los siguientes aspectos:

  • Apoyar a los medios locales
  • Proteger la naturaleza, libre y abierta de Internet
  • Fortalecer la transparencia y la responsabilidad de los nuevos productores de contenido
  • Mejorar la gobernaza de los medios de comunicación
  • Proteger la BBC
  • Redistribuir los flujos de los beneficios para promover la diversidad


La Comisión da un paso más y sugiere la posibilidad de establecer un impuesto a los agregadores de noticias, a modo de la famosa
“tasa Tobin” que se destinaría a la producción de servicios informativos públicos y nuevos medios locales creados por asociaciones civiles. Según los responsables del informe, si se aplicara una tasa del 1% sobre los ingresos de Google en el Reino Unido, se podría obtener más de 100 millones de libras al año que podrían destinarse a evitar el cierre de medios locales o potenciar la creación de start ups. Una vez más Google en el centro de todos los debates de nuestro tiempo, desde la geopolíltica digital hasta el futuro de los medios.