Internet expandida

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El pasado mes de marzo se cumplieron 25 años desde que Tim Berners-Lee, un físico que por entonces trabajaba en el Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN) en Ginebra, ideó un “sistema de distribución de documentos de hipertexto” lo que hoy conocemos como la WWW. En estos 25 años hemos asistido a la popularización de la web, y con ello, a una de la revoluciones tecnológicas más importantes de la historia de la humanidad cuyas implicaciones, con sus claros y oscuros, solo ahora empezamos a comprender en toda su dimensión. Un cuarto de siglo en el que han surgido cambios que han ido dando paso a diferentes etapas: la burbuja .com, la internet social, etc.

Tras muchas especulaciones, aciertos y fracasos cometidos durante este corto pero intenso período de tiempo empezamos a entender la dimensión del fenómeno y los pilares sobre los que se está construyendo la actual WWW sustentada en la nube, lo social, el mobile, la internet de las cosas y los datos; en definitiva, una Internet expandida.

Acceso a la nube

La nube se ha consolidado como el modelo sobre el que se desarrolla el ecosistema digital. Por ello el acceso se ha convertido, como anticipara el sociólogo y economista Jeremy Rifkin, en la puerta de entrada a la economía digital. Esta vía, muy fructífera desde el punto de vista de ingresos, sigue estando dominada en su mayoría por los operadores de telecomunicaciones, poseedores de las redes, tanto fijas como móviles. Aunque la barrera de entrada sigue siendo muy elevada, es previsible que paulatinamente pueda ir cambiando, como pone de manifiesto la apuesta de Google Facebook por crear redes alternativas. Según estimaciones de Deloitte, la actividad económica vinculada a la conectividad, solo en los países en vías de desarrollo, podría generar un aumento del 72% en la tasa de crecimiento del PIB, y más de 140 millones de nuevos puestos de trabajo. La nube impone sus propias reglas de funcionamiento que a su vez van configurando la arquitectura de la economía digital.

La era post PC: ‘mobile’ y más allá

Se estima que durante el último trimestre de 2013 el número de tabletas, vendidas superó por primera vez al de PCs. Concretamente en EEUU, el pasado mes de enero los usuarios utilizaron por primera vez más teléfonos inteligentes y tabletas que PCs para acceder a Internet. Los dispositivos móviles representan ya el 55% del uso de Internet. El móvil se ha constituido en una categoría en sí mismo, desbancando al PC como puerta de entrada a Internet, lo que conlleva profundos cambios en usos y hábitos de comportamiento.

article_495_contents_5931_originalDesde el año 2009 las ventas de smartphone y tabletas se ha disparado mientras que el crecimiento de PCs tanto en el ámbito empresarial como en el hogar se estancaba.  De esta forma, se está configurando una nueva generación digital constituida por los que hemos venido a llamar “nativos móviles” aquéllos cuyo principal acceso a Internet se realiza a través de dispositivos móviles. La principal función del dispositivo ya no es hablar sino estar conectado. El auge de los dispositivos móviles implica cambios en los hábitos  de los usuarios. Según datos reportados por Facebook esta misma semana casi el 27% de sus usuarios accede a la plataforma exclusivamente a través del móvil, mientras los que acceden exclusivamente a través de PCs son sólo el 21% de su base total de usuarios. Por todo ello podemos hablar de una nueva generación, los denominados “nativos mobile”: aquellos usuarios, empresas e incluso países que han encontrado en los dispositivos móviles una forma de acelerar su incorporación a la sociedad digital.La Internet social

En 2004 Tim O’Reilly popularizaba el término Web 2.0 para describir la evolución que estaba experimentando Internet gracias a las nuevas plataformas, blogs, wikis, redes sociales, etc. que permitían la participación de los usuarios. Con este término se clasificaban a todos aquellos sitios en los que los usuarios participaban de forma activa y/o colaborativa en la creación y compartición de información.

En estos diez años no se ha consolidado un modelo de negocio claro vinculado a los medios sociales, pero éstos se han hecho imprescindibles para cualquier negocio. Ya sea para la generación de audiencia, para mejorar la atención al cliente o para la captación de datos, la “capa social” se ha convertido en un atributo indispensable para todos los negocios digitales. Parece difícil hacer negocio con la internet social, pero todo negocio necesita ser social.

Internet de las cosas (IoT)

Si el éxito indiscutible de la web social ha sido poder conectar y hacer participe a las personas, se estima que más 1/3 de la población mundial está conectada, el siguiente paso es la interconexión de objetos, lo que supone un cambio de escala y probablemente de modelo de Internet.

Las previsiones sobre la velocidad de crecimiento varían dependiendo de la fuentes, pero parece evidente que su crecimiento será exponencial estimándose que en 2017 el número de objetos conectados supere al conjunto de PCs, smartphone y tablets.
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La Internet de las cosas (que excluye PCs, tabletas y smartphones) se prevé que la IoT pueda alcanzar, dependiendo de las fuentes entre 26.000 50.000 millones de objetos conectados en 2020. La IoT ofrece nuevas oportunidades y nuevos modelos de negocio, más que la Internet social y representa un salto de escala en magnitud.Los datos

¿Y qué hace mover esta nueva Internet expandida? Parece que existe consenso en que los datos son el combustible que impulsa la economía digital. Toda nuestra vida digital deja rastro: los sitios que visitamos, los enlaces a una marca o a una noticia, nuestras relaciones y contactos en las redes sociales, todo se convierte en datos, que correctamente gestionados, pueden llegar a ser una gran fuente de valor.

A lo largo de la historia la relación de los usurarios con las pantallas ha ido en aumento. A medida que éstas se han ido aproximando, desde la pantalla del cine a la de los teléfonos móviles, la captación de datos ha ido en aumento, lo que ha permitido un mayor conocimiento del usuario.

En esta continúa e imparable aproximación las pantallas que han llegado más recientemente son las de los denominados wearables (gafas, pulseras, relojes, anillos, etc.) pero éstas no serán las últimas, ya están aquí los ‘parches conectados’ o smart skin. La magnitud y personalización de los DATOS es inversamente proporcional a la distancia que nos separa de las pantallas con las que interactuamos.

Estamos, por tanto, inaugurando una nueva etapa de la web de magnitudes impensables hasta la fecha, y cuyo impacto, tanto económico como social, es imprevisible. Bienvenidos a la Internet Expandida

“Kindle Post” ¿el Spotify de la noticias?

KIndle postA estas alturas resulta difícil decir algo nuevo sobre la noticia del verano, la compra del Washington Post, tal es el número de análisis y especulaciones que se han hecho desde que se conociera la noticia. Y no es para menos ya que puede marcar un punto de inflexión en el sector de los medios.

Evidentemente pocos conocen realmente las intenciones de Bezos para el Washington Post, pero a nadie, ni a los medios, tan necesitados de encontrar una luz que les saque del túnel, ni a las empresas de Internet, sumidas en una constante guerra por el liderazgo, deja indiferente. Es una acción cuyo alcance real se materializará, con toda probabilidad, a medio plazo.  Pero nuestra función es especular sobre el verdadero impacto de la compra. Ni siquiera la fusión entre Omnicom y Publicis, en principio de mayor calado e impacto económico, ha tenido la repercusión mediática que la noticia de  la compra del Washington Post. Aunque la operación la ha hecho Bezos a título personal es imposible realizar cualquier análisis sin meter  en la ecuación a Amazon.

Evidentemente no sabemos a ciencia cierta con qué intenciones Bezos ha comprado una cabecera de indiscutible significado en el imaginario del mundo de la información del siglo pasado, pero sería un tanto inocente pensar que  uno de los empresarios más relevantes de la economía digital no tenga ideado ya cómo encajar su nuevo juguete en el ecosistema digital que ha ido entretejiendo y que le ha hecho uno de los hombres más influyentes del mundo.

Los cambios más disruptivos en los negocios digitales se han llevado a cabo por nuevos entrantes, ajenos casi siempre al sector en cuestión, como sucedió con la música o con los móviles. Los medios en plena crisis de identidad y de modelo ven en la operación un respiro o una última tabla de salvación a la que agarrarse.  Algunos quieren ver en Bezos al Jobs de los medios de comunicación, veremos.

Puestos a especular, ¿qué aportaría el Washington a Amazon? Los defensores del periodismo de “toda la vida” sostienen que Bezos ha comprado la cabecera, a pesar de que habría podido comprar otras redacciones mucho más baratas o que por un precio similar podría haber creado una redacción de “estrellas” incluso más potente que la del Post.  Según éstos Bezos estaría apostando por el periodismo tradicional. Sin duda el poder (actual) de la cabecera tiene un impacto mediático y sentimental incluso para el propio Bezos que habría podido influir en la decisión, pero es poco probable que haya comprado la marca Washington Post por lo que ha representado en el pasado y no por lo que le pueda ofrecer en el futuro a medio y largo plazo. Pensemos en nuevas generaciones de usuarios y en mercados emergentes como India, China, Brasil, etc., parece difícil imaginarse que la marca Washington levante pasiones como servicio global de noticias.

Sin embargo, es más fácil visualizar el “Kindle Post” como un canal de noticias asociado al ecosistema digital de Amazon. Si analizamos el modelo Kindle, éste no se basa ni el paywall ni en los micropagos, sino que se sustenta en la transformación de “productos a servicios” mediante la puesta en marcha de una tarifa plana, nada nuevo para Amazon que ya lo hace con Free Time. La compra e integración a medio plazo del Washington Post en el mundo Kindle podría significar la mayor apuesta hasta la fecha por convertir las noticias en servicios. Lo que antes ya hicieron Spotify con la música o la propia Amazon con los libros, una transformación radical de los medios orientándose a servicios, participando del flujo de información. “Kindle Post” podría, por tanto, aspirar a ser un competidor de Reuters, Blommberg o de Yahoo news, en definitiva, convertir el acceso a noticias en un servicio. 

Mientras los profesionales de los medios se han pasado una década buscando como trasplantar su modelo de negocio tradicional al online y discutiendo si los blogs eran periodismo o si las nuevas redacciones deberían ser integradas o desintegradas, las empresas de internet se apoderaban del canal de distribución a través de los dispositivos y las plataformas, la piedra angular de la cadena de valor en la era digital y, por tanto, del negocio dejando a los medios como un eslabón más. Éstos han pasado de controlar toda la cadena de valor en el mundo off line a ser el eslabón débil de la cadena digital.

Mientras los periódicos tradicionales trasmiten una visión del mundo propia de un modelo basado en la “escasez”, lo que hemos venido a denominar como los nuevos medios líquidos nacidos en un modelo de sobreabundancia se sustentarán en un flujo (stream) de información. Por eso a medio plazo es más probable que Bezos esté pensando en un servicio de información como el “Kindle Post” que en el nuevo “Washington-Amazon”

Resumen digital 2012

Finaliza un año de transición para el mundo digital a la espera, como en el resto de sectores, de algún síntoma real y duradero de recuperación económica. El año que ahora termina deja más incertidumbres que años anteriores: en el ámbito “social y político” continúa la lucha por el control de Internet,  proyectando importantes sombras sobre los derechos de los internautas en nombre de la ‘guerra contra la piratería’. En el campo empresarial, los grandes de Internet luchan por el liderazgo de la ‘economía de la nube‘ a través del control de plataformas y dispositivos móviles conectados.  Los medios, por su parte, siguen en su particular carrera por la supervivencia con resultados dispares: mientras algunos medios tradicionales parecen abocados a la desaparición,  el futuro del periodismo podría encontrase en alguno de los  proyectos independientes que hemos visto nacer durante este año 2012.

Por cuarto año consecutivo éste es nuestro cuadro resumen del año 2012 en lo que se refiere al mundo digital:

TABLA RESUMEN 2012

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aquí pueden encontrase los resúmenes de años anteriores

#Resumen2011

#Resumen2010

#Resumen2009

La batalla de las plataformas

Durante el pasado verano se han producido algunas noticias relacionadas con el mercado móvil que auguran un final de año y comienzo del próximo muy “movido” en el sector. El futuro del negocio de Internet y, en gran medida, el de la economía digital en su conjunto pasa por el control del mercado de la movilidad. Fabricantes de dispositivos, empresas de Internet, operadores de telefonía, proveedores de contenido, todos ellos se disputan un lugar en el nuevo “ecosistema digital móvil”. Un complejo escenario de intereses cruzados en el que la partida más importante se juega por el control de las plataformas y en la que Apple con iOS y Google con Android son los mejor colocados en la disputa por alzarse con el reinado. Una guerra por el liderazgo del mercado que presenta varios frentes.

Apple, convertida en la empresa más valiosa por capitalización bursátil de la historia, ha trasladado el campo de batalla a los tribunales de medio mundo. Desde California a Japón, pasando por Alemania tiene abierta causas contra fabricantes como Samsung oMotorola (propiedad de Google) por violación de sus patentes con resultados diversos hasta la fecha. Un sistema, el de las patentes, que nació como vía para proteger e impulsar la innovación y que corre el riego de convertirse, por una aplicación excesivamente restrictiva de las mismas, en un freno para la innovación y una barrera infranqueable para la llegada de nuevos entrantes. Paradójicamente, y en función de cómo evolucionen las diferentes causas en cada mercado, empresas como Nokia, que tras quince años como líder ha sido superada por Samsung, o RIM, en continuo declive, podrían encontrar en sus patentes su tabla de salvación. Las patentes de RIM la revalorizan como una pieza importante en el tablero de juego de cara a posibles fusiones o adquisiciones.

Pendientes de nuevos terminales

En paralelo, todo el sector se encuentra ultimado la presentación de sus nuevos terminales de cara a la campaña de navidad. Además de un lucrativo negocio en sí mismo, los dispositivos son también la punta de lanza para el despliegue de las plataformas sobre las que se están construyendo los cimientos del negocio de la movilidad del futuro. Desde la aparición del primer iPhone, hace ahora cinco años, los dispositivos móviles se han convertido en el caballo de Troya por el control del negocio de la movilidad, en el que los operadores, en este corto espacio de tiempo, parecen relegados a un papel secundario.

Como la leyenda griega el poderío de Apple y Google parece inexpugnable. Según los últimos datos disponibles, en el mundo existen más de 500 millones de dispositivos con el sistema operativo de Google frente a unos 400 millones del iOS de Apple; sin embargo Android tiene la desventaja de su excesiva atomización ya que se encuentra instalado en cientos de terminales diferentes. El ecosistema creado por Apple, a día de hoy, podría parecer mas robusto que el de Google, aunque no hay que olvidar que en el mundo digital, como se ha puesto de manifiesto a lo largo de la corta pero intensa historia de Internet, los sistemas abiertos han acabado imponiéndose sobre modelos cerrados. Mientras que Google tradicionalmente ha priorizado el lanzamiento al mercado sus productos y servicios para que se expandieran lo más rápidamente posible, incluso sin tener un modelo de negocio detrás, Apple se ha caracterizado por identificar primero el modelo y después lanzar sus productos.

Lo que parece cada día más claro es que la compañía que se quede descolgada de esta carrera no tendrá muchas más oportunidades para competir en el futuro y la que no tenga una estrategia ganadora en movilidad se convertirá en irrelevante. En este sentido, la presión sobre el resto de empresas de internet es evidente y, cada vez que se habla de movilidad, todo el mundo dirige sus miradas hacia Facebook. La presión sobre la red social va en aumento. Facebook, en caída libre en bolsa desde que empezó a cotizar el pasado mes de mayo, necesita dar urgentemente señales de que tiene una estrategia en movilidad. A pesar de asegurar que crear su propio dispositivo sería un error, Facebook tendrá que llevar a cabo alguna operación de calado que le de opciones frente a sus competidores. La conquista de Troya no ha hecho más que empezar.

(Este post se basa en el artículo publicado el 26 de septiembre de 2012 en la Cadena Ser,  en la sección de tecnología)

La nube se mueve, del hardware al ‘softcontent’

Durante este mes de agosto recuperaré y actualizaré, en la medida de lo posible, algunos de mis artículos que habían sido publicados en otros medios con anterioridad, como el que se incluye a continuación, escrito para CadenaSer.com  el pasado mes de julio.

Un secreto a voces recorre los cuarteles generales de las principales compañías de Internet: el futuro del negocio de internet está en el hardware. Durante las últimas semanas lo que empezó como un rumor ha terminado por confirmarse, Amazon está preparando la fabricación de un Smartphone como paso inevitable para poder seguir compitiendo en igualdad de condiciones con Google y Apple, que se perfilan como sus máximos rivales en el mercado del comercio y la publicidad en los móviles.

No es el único, la apuesta de Google parece incluso más decidida en este sentido, al menos así lo ponen de manifiesto las declaraciones de Eric Schmidt, expresidente ejecutivo de Google, que, coincidiendo con el lanzamiento de Nexus 7, realizaba unas reveladoras declaraciones relativas a la estrategia de futuro de la compañía, en las que confirmaba su intención decidida de tener una presencia importante en el negocio del hardware. Estas noticias no deberían sorprender demasiado, ya que son el resultado inevitable del desarrollo del negocio de Internet y una muestra más de la necesidad de crear un ecosistema que configure el nuevo modelo de “economía de la nube”.

Durante los últimos años, las empresas llamadas a liderar el negocio de Internet han ido entretejiendo un complejo ecosistema, teniendo como cimientos sus plataformas tecnológicas al tiempo que añadían paulatinamente, capas de servicios. Llegado este punto, con una masa critica de usuarios conectados y coincidiendo con la inauguración de la era post PC, se hace necesario también el control del acceso a través de los dispositivos.

Para llegar a este punto el camino y la aproximación de cada empresa ha sido diferente. Por una parte, Apple, que provenía de la fabricación de hardware, fue pionera en entender la necesidad que había de construir un ecosistema a partir de sus dispositivos y su sistema operativo IOS como plataforma común para todos ellos. Por su parte, las empresas de Internet se han visto abocadas a la fabricación de dispositivos móviles, smartphones, tablets, ereaders, etc si no quieren verse fuera de la carrera. En este contexto, se entiende el interés de Amazon y Google por saltar a la arena del negocio del hardware. No serán las únicas, parece más que probable que su camino pueda ser seguido por otras compañías. En las próximas semanas o meses es previsible que asistamos a la convergencia, a través de alianzas y adquisiciones entre fabricantes de dispositivos y plataformas como Nokia o RIM, con empresas de Internet como Facebook o eBay. Estos son sólo unos pocos ejemplos, pero las posibilidades y combinaciones son múltiples.

En este escenario, está aún por ver cómo se van a adaptar y qué rol pueden jugar otros actores como las telecos, los cableros o los proveedores de contenido. Difícil saberlo, a día de hoy, lo que parece evidente es que los proveedores de contenido tradicionales se han convertido en el eslabón débil, quedado relegados en un extremo de la cadena de valor, a excepción de las majors, que siguen teniendo un papel relevante aunque no se sepa por cuánto tiempo.

El hardware parece llamado a convertirse en el ‘cuarto poder’ de la industria de Internet mientras los medios siguen buscando el reino perdido del contenido. Sólo unos pocos como Barnes & Noble con Nook supieron ver la importancia del hardware como vía para controlar la distribución y, por tanto, su negocio, más allá de convertirse en meros proveedores para terceros.

En este ecosistema formado por plataformas, dispositivos y servicios la industria de contenidos no ha sabido o no ha podido encontrar el lugar relevante que tuvo en el pasado. Si, primero la industria discográfica y después los medios se vieron arrasados por el nuevo modelo, ahora le toca al mundo editorial y próximamente, con la irrupción masiva de las TV conectadas, le tocará su turno al sector audiovisual. Pero existe una gran diferencia, mientras que la prensa, los libros y la música se han convertido en ‘softcontent’, en el audiovisual el contenido sigue siendo el Rey, será suficiente?

Bienvenidos a la era post-PC

Un año más se ha celebrado en Barcelona el Mobile World Congress la feria internacional más importante sobre el, cada vez más complejo y diverso, “mundo en movilidad”. Diverso porque la convergencia durante los dos últimos años en el sector ha sido tan rápida que los teléfonos móviles son sólo una parte de la industria móvil, ya que los teléfonos inteligentes, ereaders, tabletas, consolas… son cada vez más relevantes en el nuevo ecosistema de dispositivos “móviles”. Y complejo porque, al igual que sucediera con Internet, los nuevos servicios están desplazando a los modelos de negocio, desde las operadoras, a las plataformas o a los proveedores de servicios.

Las previsiones del sector presentan números sorprendentes. Según un reciente estudio de Forrester, en el año 2016 las ventas anuales de smartphone superarán los 1.000 millones de dispositivos y el mercado de aplicaciones los 55.000 millones de dólares. Otro dato revelador es que el tráfico móvil de datos del pasado año fue ya ocho veces el equivalente al tamaño que tenía todo Internet en el año 2000. Los augurios que realizábamos al comienzo de la década al asegurar que el futuro del acceso a Internet sería móvil son ya una realidad.

Durante más de 30 años el PC ha sido el rey indiscutible de la computación en el ámbito profesional y en el personal. Pero la llegada de los smarphone y de las tabletas han acabado con su hegemonía. Según la consultora Morgan Stanley, el pasado 2011 la suma de estos dos superó el número de PCs y la tendencia parece imparable, en 2020 el número de dispositivos móviles conectados podría sobrepasar los 10.000 millones. A tenor de estos datos parece que es el único sector inerme a la crisis

Al tiempo que su número crece, los nuevos dispositivos conectados a Internet están creando un nuevo modelo económico “en la nube”, vinculado al acceso y a los servicios de valor añadido. Mientras, continúa la búsqueda del modelo definitivo de negocio en la web, la era postPc vislumbra nuevas posibilidades y grandes expectativas en la nueva “economía de la nube” basada, en gran medida, en el conocimiento que tienen del usuario a partir del análisis de sus datos.

A través de los dispositivos móviles, las empresas acceden a una inmensa cantidad de datos que, debidamente analizados, pueden ofrecer nuevas posibilidades de negocio. Desde su localización, a los hábitos de navegación y consumo, pasando por sus contactos. Gran parte de la identidad digital puede estar, si se quiere, al alcance de las empresas. Esta información, bien explotada, ofrece un potencial comercial sin limites, salvo aquellos que el usuario y la legislación puedan marcar, y siempre y cuando las empresas actúen transparentemente.

El poder de las empresas puede ser inmenso, el 90% del mercado de las plataformas móviles en los EEUU estará dominado por Apple, Google y Microsoft, pero el poder de los usuarios y de los legisladores también debería serlo. El desarrollo de la nueva economía digital, basada en el tratamiento de los datos, lleva consigo una nueva conceptualización del modelo de privacidad tal y como se entendía hasta la fecha. La capacidad de las empresas y organizaciones para generar confianza y conseguir que el usuario ceda los datos que considere oportuno, a cambio de obtener servicios o productos de valor, será la clave del éxito o del fracaso. Éste es, sin duda, uno de los retos de futuro más importantes: el equilibrio entre privacidad y negocio.

Bienvenidos a la era post-PC, la era de los datos.

Mobile World Trends 2016

Ya ha dado comienzo el Mobile World Congress 2012, la feria mundial más importante sobre el mundo de los dispositivos y servicios en movilidad. Justo el año en el que hemos conocido que al finalizarlo habrá más móviles que habitantes en el planeta y que pronto el número de tabletas y teléfonos inteligentes superará a la base instalada de PCs.

Un sector que, por otra parte, parece ajeno a la crisis y cuyos datos no dejan de crecer. Por ello, hemos preparado esta tabla resumen que muestra las principales magnitudes que según algunas de las compañías de investigación y análisis más importantes, alcanzará el sector en 2016. No cabe duda de que la movilidad se consolida como uno de los pilares de la economía de la nube.

Diseño: idea original

El dispositivo es el Rey. Economía de la nube III

El año en curso se está caracterizando por la apuesta decidida de las grandes empresas de Internet para posicionarse en el ecosistema de la nube. A medida que nos vamos adentrando en la nueva economía de la nube, se van perfilando con mayor claridad los modelos de negocio del futuro y las estrategias que están adoptando las diferentes empresas. Éstas saben que las compañías que tomen ventaja estarán en una situación inmejorable para los próximos años; por el contrario, las que se queden rezagadas no dispondrán de muchas más oportunidades para recuperarse. El mundo de la música online, como ha ocurrido desde el nacimiento de Internet, es el sector en el que las tendencias se anticipan antes para propagarse al resto con rapidez. Google, Apple y Amazon se han sumado a esta tendencia para competir con los servicios musicales existentes basados en la nube como Spotify, siendo el próximo paso el resto de contenidos multimedia. Sin embargo, durante las últimas semanas la batalla se ha desplazado desde la oferta de servicios al control del acceso y la distribución. En este sentido, los dispositivos móviles, smartphone, eReaders, tablets, etc. se han convertido en la puerta de entrada a los contenidos y servicios alojados en la nube y, lo que es más importante, la llave para su monetización. Hace unas semanas Google anunció una alianza con el fabricante de eReaders iRiver, especialmente diseñado y adaptado para los ebooks de Google. Pero este movimiento, que pasó bastante desapercibido, no hacía presagiar el “gran salto adelante” que iba a dar el buscador pocos días después al anunciar la adquisción de Motorola. Muchos son los análisis sobre el interés real de Google por la empresa de móviles, mayoritariamente orientados a la importancia que podrían tener las 17.000 patentes de Motorola. Pero, en mi opinión, tan importante como las patentes es la necesidad de disponer del hardware y el know how para la fabricación de sus propios dispositivos. Tras el éxito de Android como plataforma para los teléfonos inteligentes, Google también necesitaba el hardware como vía de monetización. Y, aunque han anunciado que funcionará como empresa independiente, seguramente de cara a las autoridades de la competencia que aún tienen que dar su visto bueno, las sinergias son evidentes. La fabricación de sus propios dispositivos mejorará e impulsará la interoperabilidad y estandarización de Android como plataforma líder en el mundo de los smartphone y de las tabletas.

El fracaso de las distintas aproximaciones de Google al mundo de los dispositivos, al mismo tiempo que el iPhone y el iPad ascendían como un cohete, han debido crear no pocos quebraderos de cabeza en MountainView. Como ha demostrado Amazon con el Kindle, Apple con el iPhone y el iPad o Barnes & Noble con el Nook los dispositivos móviles conectados son fundamentales para la monetización de contenidos y aplicaciones en la nube. Los dispositivos se han revelado fundamentales para el pago de los contenidos  ya que se han convertido en el canal de distribución personal y ubicuo. Google ha apretado el acelerador y va a provocar que sus competidores directos como Microsoft tengan que moverse y actuar rápidamente. Otros sectores como la industria de contenidos o las telecos seguro que también han tomado buena nota.

 

 

 

 

 

 

Fuente: Morgan Stanley, 2009

Aquí hay talento. Reflexiones sobre la Red Innova 2011

Acaba de cerrar sus puertas la tercera edición de la Red Innova, que junto al EBE, se ha convertido en uno de los eventos privados más importantes de nuestro país. Durante dos días se suceden conferencias, re-encuentros y desvirtualizaciones que hacen de la Red Innova un evento imprescindible para emprendedores, inversores, medios de comunicación y profesionales del mundo de Internet.

Si hubiera que resumir en dos palabras, desde el punto de vista del negocio, las tendencias principales del mundo de Internet en la actualidad, éstas serían sin duda la “nube” y “el ecosistema”. Aunque hace tiempo que se habla del cloud computing como metáfora de la “nueva era de Internet”, las ponencias de los grandes de Internet, representados por Google y Microsoft, no dejan lugar a  duda de que el futuro de los negocios online se sustentarán en la economía de la nube.  Si la banda ancha y la movilidad han sido los principales drivers de la convergencia, el principal motor de la “tercera ola” de la convergencia es ya, de hecho, la nube. En este sentido, es revelador las similitudes entre la ponencia de Google y Microsoft que muestran estrategias muy similares.  Hubiera sido impensable hace apenas cinco años que dos empresas,  filosóficamente en las antípodas, como Google y Microsoft tuvieran discursos estratégicos tan similares. Parafraseando a Groucho Marx “la nube hace extraños compañeros de cama”.

Por su parte, los emprendedores reclaman, casi por unanimidad, la necesidad de la creación de un “ecosistema” que apoye la creación de empresas. La mayoría de las presentaciones de los emprendedores dejan una sensación agridulce. Por un lado, constatan que el talento no es un gen exclusivo de los anglosajones, que desde el Cono Sur a México pasando por Sevilla o Bilbao, existen proyectos de un nivel equivalente al que pudieran tener cualquier empresa nacida en Silicon Valley. Sin embargo, el escenario ante el que se tienen que enfrentar los emprendedores, especialmente en España, es desolador y, lo que es peor, no tiene visos de mejorar. En este sentido se ha echado en falta en esta edición algún representante institucional. Es necesario, que nuestros políticos reciban y entiendan el mensaje de lo que está ocurriendo y sobre todo que les lleguen las posibles soluciones. Una cosa es segura: es que el talento también habla español.

La música se escucha en la nube

Parece que poco a poco empieza a aclararse el futuro de la industria de la música online, o, al menos, se percibe ya dónde se están posicionando los diferentes actores. No parece casual que tras años de intentos, rumores y desmentidos, en apenas unas semanas, los tres grandes de Internet han anunciado su apuesta por servicios de música basados en la nube. La economía de la nube ya está aquí y la música será uno de sus pilares. Mientras, los analistas no se aclaran si Google se convertirá en el nuevo mesías de la música online o finalmente, una vez más, Apple con iCloud se llevará el gato al agua. Lo cierto es que ya sabemos qué papel van a jugar. Las tres se perfilan como las plataformas tecnológicas que alojarán los contenidos de los usuarios para que estén disponibles en cualquier dispositivo, en cualquier momento y lugar.

Por su parte, las discográficas siguen todavía buscando un lugar entre las nubes,  aunque su papel se haya ido diluyendo año tras año. Parece que las majors de contenidos audiovisuales son más proactivas e innovadoras en el campo digital que sus homónimas musicales, que no han sabido aprovechar las oportunidades tecnológicas. Mientras unas apuestan por diversificar sus estrategias de cara a la convergencia digital, las discográficas globales se han refugiado casi en exclusiva en la gestión de derechos como casi único recurso. A estas alturas de la película deberían ser conscientes de que en el actual contexto de la música online los derechos digitales son condición necesaria, pero no suficiente, para su supervivencia futura. Por ello, las discográficas deberían estar satisfechas por todas las nuevas iniciativas que ofrecen soluciones y servicios orientados a complacer las necesidades que los usuarios de música online demandan. Si por el contrario, para mantener su cada vez más débil statu quo optan por el estrangulamiento de los nuevos modelos e iniciativas, su declive será irreversible.

Parece, por tanto, que las discográficas, poseedoras de los derechos, y las plataformas tecnológicas, encargadas de ofrecer servicios basados en la nube, están llamadas a entenderse. Pero existen más piezas en este complicado puzzle que también tienen que encajar para dar consistencia a los servicios que cubran las necesidades de los usuarios.  Si algo se ha puesto de manifiesto en los últimos tiempos es la necesidad de incorporar el “componente social” a cualquier servicio relacionado con la información y el entretenimiento. La música tiene un ámbito social incuestionable; se recomienda, se comparte, se disfruta en compañía, etc. El futuro éxito del ecosistema de la música en la nube dependerá, en gran medida, de servicios que sepan integrar el acceso ubicuo a los contenidos con “lo social”. Por esta razón, la alianza entre Spotify y Facebook se perfila como el comienzo de un larga y fructífera amistad.

Facebook: el gran “mall” de los contenidos digitales

A medida que pasan los meses, los acontecimientos se suceden y conceden cierta parte de razón a lo que viene sosteniendo Chris Anderson sobre el paulatino declive de la web abierta, a favor de un modelo basado en aplicaciones y jardines vallados. De hacerse efectiva la alianza entre Facebook y Spotify, sería un paso más en esta dirección. Es sabido que la música, junto al audiovisual, son dos de los principales motores para el desarrollo futuro de la economía de la nube. De ahí los recientes movimientos de Apple, Amazon o Google.

La estrategia de Facebook parece clara: ofrecer a sus más de 600 millones de usuarios la posibilidad de encontrar cualquier servicio o contenido sin necesidad de salir de sus “dominios”. Facebook que ya está ofreciendo películas, gracias a su acuerdo con Warner Bros., intenta convertirse en la sala de proyección más grande del mundo. La empresa de Zuckerberg va camino de ser el gigante “mall” de contenidos y servicios digitales, con locales comerciales, salas recreativas, etc. Con el acuerdo de Spotify, pone a disposición de sus clientes también el “hilo musical”.

Como con Youtube, los contenidos generados por los usuarios han sido fundamentales para su crecimiento, pero parece que no son suficientes para consolidar un modelo de negocio sostenible. Las redes sociales necesitan contenidos de calidad para fidelizar y monetizar sus inmensas audiencias. ¿Será finalmente Facebook la encargada de encontrar la llave maestra del ansiado modelo de negocio 2.0?

Infografía: WSJ.com