¿Qué le pasa a Microsoft?


Microsoft-Apple19.02.25Hasta las mejores familias pasan por malas rachas. Si a finales de mayo Apple Inc superaba en capitalización bursátil a Microsoft por primera vez en su historia, apenas tres meses después de su lanzamiento acaba de conocerse que la empresa de Redmond  abandona Kinsu intento por posicionarse en el sector de los smartphone-. Esta decisión pone en entredicho la estrategia de algunas empresas tecnológicas por introducirse en nuevos mercados. Parece que la diversificación no siempre funciona.

Atendiendo a su historia reciente, Microsoft no debería intentar de nuevo seguir los pasos de Apple. Ya sea en el mundo de la música con Zune, o como ahora en el campo de los smartphone, cuando Microsoft ha intentado competir con Apple en el campo de los dispositivos  ha fracasado. Por su parte, Google también debería tomar nota. Aunque, como resulta habitual en estos casos, no se disponen de datos de la venta del Nexus One, no parece que el móvil de Google haya tenido el éxito esperado.

Mientras que Apple ha utilizado su posición de dominio y conocimiento del mundo de los dispositivos como puerta de entrada a la nube, con el objeto de crear nuevos modelos de negocio,  Microsoft y Google han intentado extrapolar su modelo al de los dispositivos,  sin entender que el negocio para ellos está en otra parte. Apple ha establecido con el iPhone las reglas de juego para el futuro de los smartphone y, si va a resultar difícil  para fabricantes como Nokia o Ericsson cambiarlas, para el resto será imposible.

Parece una obviedad, pero resulta evidente que el negocio para empresas como Google o Microsoft en el nuevo ecosistema de la nube no estará en los dispositivos sino en la creación de nuevos modelos asociados. En este contexto, resulta interesante analizar de nuevo las palabras Steve Jobs acerca de las incertidumbres a las que se enfrentan empresas como tivo, Roku o “la propia Google dentro de unos meses con su proyecto Google Tv”. Por ello, una vez más, se pone de manifiesto la complejidad del entorno en el que se desenvuelven las empresas tecnológicas. Incluso las que disponen de más recursos y capacidad de inversión en innovación están expuestas al fracaso.



De los ordenadores tontos a los teléfonos inteligentes

La movilidad dentro del sector tecnológico es la que ha experimentado un cambio más intenso en los últimos tiempos. Cualquier previsión realizada apenas hace unos años ha quedado sobrepasada y su evolución ha sorprendido a propios y extraños. La convergencia de dispositivos en paralelo al desarrollo de la “nube” está alterando un sector que estaba dominado por los operadores y los fabricantes de redes y terminales.

Y como sucediera en el mundo de la música un “recién llegado” como Apple ha dinamitado las reglas del juego. Del modelo jardín vallado hemos pasado al mundo de las aplicaciones, de la diversificación de dispositivos a la convergencia, de los teclados a las pantallas táctiles, del dominio de las empresas europeas a las americanas y asiáticas…

La convergencia de dispositivos avanza a pasos agigantados, consolas de videojuegos, lectores mp3 , eReaders…se ven amenazados por los smartphone y los tablets. Según todas las previsiones, en los próximos años  el acceso a internet, vía móviles, superará al acceso a través del PC. Los móviles inteligentes son la llave de entrada a la nube y a su alrededor se están configurando muchos de los modelos de negocio del futuro.

Las iniciativas de principios de década  basadas en el acceso a Internet a través de los denominados “ordenadores tontos” no iban descaminadas al anticipar que tanto los contenidos como los servicios y aplicaciones estarían en la nube y no en nuestros discos duros. Pero, en ese momento, ni las redes ni los dispositivos eran los adecuados. Apenas 10 años después los teléfonos inteligentes son los triunfadores y el iPhone su mesías…

De todos estos temas; de los cambios económicos y sociales que lleva asociados la movilidad, trata el nuevo número de la revista TELOS que se presenta hoy en Madrid. En el dossier titulado Una sociedad en movilidad: nuevas fronteras participamos Antonio Fumero, Tiscar Lara, Óscar Espiritusanto, Luis Arroyo, Luis A Galindo, Alberto García, Juan M Aguado, Francisco Vacas,  Salvador Pérez, Julián Chaparro, y yo mismo.


iPad: el día “D”


El día “D” ya ha llegado. Tras casi un año de rumores y desmentidos, el iPad ya está en las tiendas. Para algunos el futuro comienza hoy, para otros será un gran fracaso. Lo que es indiscutible es que Apple marca, una vez más, y para desesperación de su competencia, la agenda tecnológica. Si con el iPod Apple revolucionó el mundo de la música y con el iPhone ha puesto patas arriba el sector de la telefonía móvil, con el iPad existen dudas de si también marcará un hito en el mundo de los contenidos. Tal vez la necesidad de los editores por encontrar una tabla de salvación ha creado demasiadas expectativas.

El iPad es muchas cosas y al mismo tiempo carece de muchas otras. Sus críticos han asegurado que es un iPhone grande o que tiene serias carencias respecto a cualquier netbook disponible actualmente en el mercado. Las carencias y problemas del iPad poco van a importar a sus primeros compradores. La asusencia de funcionalidades es un viejo truco marca de la casa. La primera versión de sus dispositivos suele carecer de alguna de las funcionalidades básicas, que serán solventadas en posteriores actualizaciones, mejorando las ventas; otras ausencias tienen un carácter más estratégico, en concreto su particular batalla contra el Flash de Adobe.

El verdadero éxito del iPad no dependerá del número de dispositivos que pueda vender, que seguro que es elevado a tenor de las más de 250.000 pre-ordenes efectuadas durante el mes de marzo, ni su fracaso dependerá de las críticas que puedan expresar los influyentes blogs tecnológicos. El éxito del iPad, y de los futuros dispositivos que aparezcan tras su estela, se verá cuando demuestre que es capaz de modificar los hábitos de acceso a la información de los usuarios y de crear un nuevo ecosistema de negocio para los contenidos digitales en el entorno de la nube.

El iPad, aunque no es el primero, es el dispositivo convergente pensado por y para la nube, además parte con muchas ventajas frente a otros dispositivos similares como el Courier de Microsoft. Y es que desde el primer día de su lanzamiento los usuarios podrán correr las más de 150.000 aplicaciones ya desarrolladas pora el iPhone, un punto de partida prometedor. Durante los últimos años cuando Microsoft abre una ventana Apple abre una puerta. Lo que no sabemos aún es si el iPad se convertirá en la puerta de entrada  a los contenidos de pago en la nube.

Geolocalización en un mundo “aumentado”

Si hubiera que destacar la empresa de Internet que más atención está despertando entre usuarios y especialistas, FourSquare es sin duda la start up del momento. FourSqure que, en apenas un año ha superado los 600.000 usuarios, permite como su antecesora e inspiradora Dodgeball o su potencial competidora Gowalla, que tus amigos sepan dónde estás en cada momento.

Hay que recordar que Dodgeball, creada por Dennis Crowley fundador a su vez de FourSquare, fue comprada en 2005 por Google y se cuenta como uno de sus fracasos más sonados, ya que tuvo que ser cerrada posteriormente. Seguramente en Google, de saber el éxito de estos nuevos servicios de localización,  se lo hubieran pensado dos veces. No siempre los visionarios y pioneros triunfan. Generalmente los servicios más innovadores se adelantan a su tiermpo cuando ni los usuarios ni el mercado están preparados para ello. Sin embargo, los nuevos servicios de geolocalización disfrutan del éxito porque han llegado en el momento adecuado.

Las críticas a FouSquare o Gowalla, recuedan a las que en su momento se hicieron a Twitter, que acaba de cumplir sus primeros cuatro años de vida; "a quién le puede interesar que estoy haciendo o en dónde estoy?", sin embargo es más que probable que,  como ocurrió con Twitter, las verdaderas posibilidades surjan de los usos no previstos que hagan los propios usuarios. 

Todos estos servicios ponen de manifiesto el poder de la geolocalización, o mejor dicho la puesta en valor de los datos en un entorno geoespacial. La localización permite una mejor segmentación para los anunciantes y una mayor personalización para los proveedores de contenidos. Junto con la mejoras en los interfaces, las mayores novedades tecnológicas vendrán asociadas a servicios y aplicaciones que exploten los datos geolocalizados. La realidad aumentada es un claro ejemplo de la convergencia entre movilidad, interfaces y geolocalización. Un nuevo mundo al alcance de nuestros móviles.