¿HTML 5, ‘apps’ nativas o una tercera vía?

Html5 vs appsLa controversia acerca de los estándares y formatos es un clásico en la historia de la tecnología. Un buen ejemplo fue el de las cintas de video allá por los años 70 del siglo pasado que dio lugar a una de las primeras y más famosas guerras entre formatos, el Betamax de Sony y el VHS de JVC. Es conocido cómo la victoria e imposición de VHS sobre BETA, aunque  esta última ofrecía mejor resolución, se debió a razones estratégicas y de interés comercial más que a motivos técnicos.

Las batallas técnicas en el mundo tecnológico tienden a ser debates muy polarizados en los que las argumentaciones técnicas esconden, en ocasiones, intereses comerciales y empresariales. En un mercado cada vez más complejo y competitivo la imposición de un estándar proporciona una ventaja competitiva esencial para el liderazgo sectorial.

En pleno auge de la denominada app economy, vinculada al desarrollo y comercialización de aplicaciones móviles, somos testigos de la disyuntiva a la que se enfrentan muchas empresas y desarrolladores, de cara a decantarse por las ‘apps nativas’ o las ‘aplicaciones web’ desarrolladas en HTML5. Una interesante batalla, si bien es cierto que menos virulenta que la que desencadenó Steve Jobs contra Flash, hace ahora cuatro años, coincidiendo con el lanzamiento del iPad. Precisamente, el auge del HTML5 no puede entenderse sin la decisión que adoptó Apple para que sus dispositivos móviles smartphones y tablets no soportaran la tecnología de Adobe.

Las tiendas de aplicaciones, vinculadas a cada sistema operativo y/o dispositivo, ofrecen entornos más robustos y seguros, además de mayores ventajas a los desarrolladores y empresas,al facilitar su búsqueda y comercialización a públicos diversos. A cambio, los propietarios de las aplicaciones tienen que abonar un importante peaje ya que pierden el control y la relación con su cliente a favor del propietario de la appstore, frente a los desarrolladores y empresas que apuestan por aplicaciones web que lo que pierden en funcionalidad y rendimiento lo ganan en un menor coste de desarrollo, mayor independencia y una relación más directa con sus usuarios.

Aspecto muy relevante si, como creemos, el negocio digital se basa en los datos y en el conocimiento de nuestros usuarios, uno de los motivos por los que Financial Times, pionero en la industria de medios, lleva años apostando por su app web en HTML5, habiendo conseguido ya más de dos millones de suscriptores. En el otro lado de la balanza, Facebook, cuya apuesta por las apps en HTML5 en detrimento de las apps nativas,ha supuesto, en palabras de su fundador,el mayor error que ha cometido la compañía en el campo de la movilidad”.

El mercado en cifras

Y tras una u otra tecnología un mercado que no para de crecer. Según estimaciones sectoriales, en la actualidad el número de apps nativas podría superar los 1,25 millones, mientras que las basadas en web o HTML5 rondarían las 75.000. Un mercado que sólo en los EEUU ha generadoalrededor de 500.00 empleos.

Parece como si la web se debatiera siempre entre modelos cerrados, aparentemente más controlados, estables y seguros y modelos abiertos, más versátiles e innovadores. Aunque parece que, a día de hoy, las apps nativas ofrecen ventajas indiscutibles, la tecnología HTML5 avanza rápidamente, ofreciendo posibilidades que parecían lejanas hace apenas un año.

Es probable que el uso de aplicaciones basadas en la web irán en aumento sin que el liderazgo de las nativas peligre. De hecho, en el debate recientemente ha surgido una ‘tercera vía’ que considera que ambas son complementarias y que coexistirán durante mucho tiempo. Ni siquiera en el mundo tecnológico las decisiones pueden resolverse de forma binaria.

Este artículo ha sido publicado previamente en Teknautas.

#EspañaesDiferent

spian is difernetA continuación se reproduce la columna que escribí para el diario El País el pasado viernes 12 de enero y que acompañaba a la crónica de Ramón Muñoz relativa a la presentación del Informe Telefonica #SIE2012:

El informe que anualmente presenta la Fundación Telefónica sobre la sociedad de la información en España 2012 deja datos sorprendentes que merecerían un análisis más detallado. En el contexto de una de las mayores crisis económicas de nuestra historia reciente, España presenta peculiaridades en los indicadores que miden el desarrollo digital, lo que nos lleva a recurrir, aunque en pleno 2013 no deje de resultar irónico, al tópico de que España es diferente.

Los datos parecen corroborar que asistimos al comienzo de una nueva era de la sociedad digital marcada por la conexión ubicua y por la hiperconectividad permanente gracias, principalmente, a nuevos dispositivos como Smartphone y tabletas. Una tendencia global que da lugar a lo que ha venido a denominarse la “era post PC”. Y es aquí precisamente en donde comienzan nuestras singularidades, ya que según los datos del informe, en España, a pesar de tener  una de las tasas más elevadas de paro de Europa, lidera la media europea en el uso de teléfonos inteligentes (smatphone), por encima de Francia, Italia o la ¡¡mismísima Alemania¡¡ Aunque habría que conocer los datos en profundidad para saber las causas con precisión, una rápida explicación sería recurrir a los tópicos sociológicos de siempre: el clima, que somos muy sociales y nos gusta aparentar, etc. Pero, aunque alguno de estos factores puedan ser más o menos ciertos y tengan una importancia relativa, seguramente haya que buscar las causas en factores, principalmente económicos.

En nuestro país el móvil, tradicionalmente, ha sido el mercado más dinámico y competitivo. Por ello, se podría interpretar que el auge de los smartphone forman parte de un proceso sustitutivo del acceso a Internet fijo que requiere conexión de banda ancha, PCs más potentes, etc.  Es decir, los smartphone, hoy por hoy, satisfacen las necesidades digitales tanto de familias como de empresas a un coste inferior.  El entorno digital se desplaza del espacio físico del despacho y/o el hogar a un entorno en movilidad de conexión ubicua.

Otro aspecto a destacar es cómo ha crecido el uso intensivo de las redes sociales pasando a formar parte de nuestra vida diaria, incluso en ocasiones, de forma obsesiva, quizá el tópico de nuestra necesidad de socialización sí tenga en este sentido algo que ver. Eso sí, los usuarios consideran mayoritariamente como positivo el impacto de las redes sociales en sus relaciones. Sean ciertos o no los tópicos, es evidente que todavía queda camino por recorrer y que la crisis no debería ser un obstáculo para el impulso de la Sociedad de la Información, nuestro futuro depende de ello.

La batalla de las plataformas

Durante el pasado verano se han producido algunas noticias relacionadas con el mercado móvil que auguran un final de año y comienzo del próximo muy “movido” en el sector. El futuro del negocio de Internet y, en gran medida, el de la economía digital en su conjunto pasa por el control del mercado de la movilidad. Fabricantes de dispositivos, empresas de Internet, operadores de telefonía, proveedores de contenido, todos ellos se disputan un lugar en el nuevo “ecosistema digital móvil”. Un complejo escenario de intereses cruzados en el que la partida más importante se juega por el control de las plataformas y en la que Apple con iOS y Google con Android son los mejor colocados en la disputa por alzarse con el reinado. Una guerra por el liderazgo del mercado que presenta varios frentes.

Apple, convertida en la empresa más valiosa por capitalización bursátil de la historia, ha trasladado el campo de batalla a los tribunales de medio mundo. Desde California a Japón, pasando por Alemania tiene abierta causas contra fabricantes como Samsung oMotorola (propiedad de Google) por violación de sus patentes con resultados diversos hasta la fecha. Un sistema, el de las patentes, que nació como vía para proteger e impulsar la innovación y que corre el riego de convertirse, por una aplicación excesivamente restrictiva de las mismas, en un freno para la innovación y una barrera infranqueable para la llegada de nuevos entrantes. Paradójicamente, y en función de cómo evolucionen las diferentes causas en cada mercado, empresas como Nokia, que tras quince años como líder ha sido superada por Samsung, o RIM, en continuo declive, podrían encontrar en sus patentes su tabla de salvación. Las patentes de RIM la revalorizan como una pieza importante en el tablero de juego de cara a posibles fusiones o adquisiciones.

Pendientes de nuevos terminales

En paralelo, todo el sector se encuentra ultimado la presentación de sus nuevos terminales de cara a la campaña de navidad. Además de un lucrativo negocio en sí mismo, los dispositivos son también la punta de lanza para el despliegue de las plataformas sobre las que se están construyendo los cimientos del negocio de la movilidad del futuro. Desde la aparición del primer iPhone, hace ahora cinco años, los dispositivos móviles se han convertido en el caballo de Troya por el control del negocio de la movilidad, en el que los operadores, en este corto espacio de tiempo, parecen relegados a un papel secundario.

Como la leyenda griega el poderío de Apple y Google parece inexpugnable. Según los últimos datos disponibles, en el mundo existen más de 500 millones de dispositivos con el sistema operativo de Google frente a unos 400 millones del iOS de Apple; sin embargo Android tiene la desventaja de su excesiva atomización ya que se encuentra instalado en cientos de terminales diferentes. El ecosistema creado por Apple, a día de hoy, podría parecer mas robusto que el de Google, aunque no hay que olvidar que en el mundo digital, como se ha puesto de manifiesto a lo largo de la corta pero intensa historia de Internet, los sistemas abiertos han acabado imponiéndose sobre modelos cerrados. Mientras que Google tradicionalmente ha priorizado el lanzamiento al mercado sus productos y servicios para que se expandieran lo más rápidamente posible, incluso sin tener un modelo de negocio detrás, Apple se ha caracterizado por identificar primero el modelo y después lanzar sus productos.

Lo que parece cada día más claro es que la compañía que se quede descolgada de esta carrera no tendrá muchas más oportunidades para competir en el futuro y la que no tenga una estrategia ganadora en movilidad se convertirá en irrelevante. En este sentido, la presión sobre el resto de empresas de internet es evidente y, cada vez que se habla de movilidad, todo el mundo dirige sus miradas hacia Facebook. La presión sobre la red social va en aumento. Facebook, en caída libre en bolsa desde que empezó a cotizar el pasado mes de mayo, necesita dar urgentemente señales de que tiene una estrategia en movilidad. A pesar de asegurar que crear su propio dispositivo sería un error, Facebook tendrá que llevar a cabo alguna operación de calado que le de opciones frente a sus competidores. La conquista de Troya no ha hecho más que empezar.

(Este post se basa en el artículo publicado el 26 de septiembre de 2012 en la Cadena Ser,  en la sección de tecnología)

Los medios se mueven: tendencias 2012

El New York Times acaba de anunciar su incursión en el mundo de las aplicaciones HTML5 para iPad, el usatoday rediseña su web apostando por el consumo en dispositivos móviles y tabletas, por su parte, QUARTZ, la revista online de The Atlantic, revoluciona el sector inaugurando un nuevo modelo: la estreamificación de las noticias. No hay duda, los medios se han convertido en uno de los sectores más innovadores y dinámicos. Y no es de extrañar, va en ello su futuro. Sirva la siguiente tabla como una muestra de las principales tendencias de los medios online para los próximos meses:

diseño: ideaoriginal

Medios líquidos para tiempos de cambios

Junto con el de la música, los medios son, seguramente, los dos sectores que más han sufrido el impacto  digital. Obligados por la desaparición se su negocio tradicional y en busca de un modelo de futuro, algunos medios se han convertido en innovadores laboratorios de experimentación para la web. La crisis publicitaria ha acelerado la necesidad de transformar las estructuras y negocios al nuevo entorno digital: móvil, social y local (SoLoMo).

Si la cara es el espejo del alma, la web de un medio es una buena representación de su alma digital. Muchos medios siguen intentando transponer la estructura y visión de las cabeceras en papel a sus ediciones online. Sólo hay que ver la estructura de muchas web, con las mismas secciones y categorización que sus cabeceras en papel, para imaginarse la organización interna de la redacción y el grado de apuesta por lo digital. Sin embargo, la influencia de las tabletas y la necesidad adaptarse a los nuevos hábitos de acceso a la información de los usuarios está transformando, también, los medios online. Cuando algunos medios todavía se plantean cómo orientarse hacia una estrategia que priorice la edición digital frente al papel (digital first), otras más innovadores van un paso más allá y están apostando por un modelo pensado directamente  para ser consumido en los dispositivos  móviles conectados (mobile first).

En este sentido, dos novedades recientes muestras el grado de innovación y riesgo que algunos medios están tomando y que marca la senda que el resto deberá tomar en breve. Por una parte, el rediseño del USAtoday, destinado a ser consumido indistintamente en cualquier dispositivo y claramente influenciado por los agregadores sociales o inteligentes como Flipboard, Pulse o Zite.

Por otra parte, el lanzamiento de QUARTZ , la revista de negocios y finanzas de The Atlantic  marca un punto de inflexión en los medios online al inaugurar la “streamificación” de las noticias, gracias a un modelo con una jerarquización menos estructurada, más social y dinámica que, como indica Juan Varela, “está diseñada para el ecosistema del flujo -de contenidos y social- y la lectura táctil en las nuevas pantallas”.

De repente, la nueva versión del USA Today y el lanzamiento de QUARTZ han hecho que la gran mayoría de medios online parezcan antiguos. Modelos líquidos para nuevos entornos cambiantes en busca de su supervivencia.

 

 

La nube se mueve, del hardware al ‘softcontent’

Durante este mes de agosto recuperaré y actualizaré, en la medida de lo posible, algunos de mis artículos que habían sido publicados en otros medios con anterioridad, como el que se incluye a continuación, escrito para CadenaSer.com  el pasado mes de julio.

Un secreto a voces recorre los cuarteles generales de las principales compañías de Internet: el futuro del negocio de internet está en el hardware. Durante las últimas semanas lo que empezó como un rumor ha terminado por confirmarse, Amazon está preparando la fabricación de un Smartphone como paso inevitable para poder seguir compitiendo en igualdad de condiciones con Google y Apple, que se perfilan como sus máximos rivales en el mercado del comercio y la publicidad en los móviles.

No es el único, la apuesta de Google parece incluso más decidida en este sentido, al menos así lo ponen de manifiesto las declaraciones de Eric Schmidt, expresidente ejecutivo de Google, que, coincidiendo con el lanzamiento de Nexus 7, realizaba unas reveladoras declaraciones relativas a la estrategia de futuro de la compañía, en las que confirmaba su intención decidida de tener una presencia importante en el negocio del hardware. Estas noticias no deberían sorprender demasiado, ya que son el resultado inevitable del desarrollo del negocio de Internet y una muestra más de la necesidad de crear un ecosistema que configure el nuevo modelo de “economía de la nube”.

Durante los últimos años, las empresas llamadas a liderar el negocio de Internet han ido entretejiendo un complejo ecosistema, teniendo como cimientos sus plataformas tecnológicas al tiempo que añadían paulatinamente, capas de servicios. Llegado este punto, con una masa critica de usuarios conectados y coincidiendo con la inauguración de la era post PC, se hace necesario también el control del acceso a través de los dispositivos.

Para llegar a este punto el camino y la aproximación de cada empresa ha sido diferente. Por una parte, Apple, que provenía de la fabricación de hardware, fue pionera en entender la necesidad que había de construir un ecosistema a partir de sus dispositivos y su sistema operativo IOS como plataforma común para todos ellos. Por su parte, las empresas de Internet se han visto abocadas a la fabricación de dispositivos móviles, smartphones, tablets, ereaders, etc si no quieren verse fuera de la carrera. En este contexto, se entiende el interés de Amazon y Google por saltar a la arena del negocio del hardware. No serán las únicas, parece más que probable que su camino pueda ser seguido por otras compañías. En las próximas semanas o meses es previsible que asistamos a la convergencia, a través de alianzas y adquisiciones entre fabricantes de dispositivos y plataformas como Nokia o RIM, con empresas de Internet como Facebook o eBay. Estos son sólo unos pocos ejemplos, pero las posibilidades y combinaciones son múltiples.

En este escenario, está aún por ver cómo se van a adaptar y qué rol pueden jugar otros actores como las telecos, los cableros o los proveedores de contenido. Difícil saberlo, a día de hoy, lo que parece evidente es que los proveedores de contenido tradicionales se han convertido en el eslabón débil, quedado relegados en un extremo de la cadena de valor, a excepción de las majors, que siguen teniendo un papel relevante aunque no se sepa por cuánto tiempo.

El hardware parece llamado a convertirse en el ‘cuarto poder’ de la industria de Internet mientras los medios siguen buscando el reino perdido del contenido. Sólo unos pocos como Barnes & Noble con Nook supieron ver la importancia del hardware como vía para controlar la distribución y, por tanto, su negocio, más allá de convertirse en meros proveedores para terceros.

En este ecosistema formado por plataformas, dispositivos y servicios la industria de contenidos no ha sabido o no ha podido encontrar el lugar relevante que tuvo en el pasado. Si, primero la industria discográfica y después los medios se vieron arrasados por el nuevo modelo, ahora le toca al mundo editorial y próximamente, con la irrupción masiva de las TV conectadas, le tocará su turno al sector audiovisual. Pero existe una gran diferencia, mientras que la prensa, los libros y la música se han convertido en ‘softcontent’, en el audiovisual el contenido sigue siendo el Rey, será suficiente?

Revolución iPhone

Durante este mes de agosto recuperaré y actualizaré, en la medida de lo posible, algunos de mis artículos que habían sido publicados en otros medios con anterioridad, como el que se incluye a continuación, escrito para ABC.es el pasado mes de junio.

El 29 de junio de 2007 se ponía a la venta en EEUU el primer iPhone, el móvil de Apple que en apenas un lustro vendría a revolucionar no sólo el mundo de los dispositivos sino el sector de la movilidad en su conjunto. En estos cinco años muchas cosas han cambiado en el mundo de los móviles, y el teléfono de Apple ha contribuido considerablemente a ello.

Por una parte el mercado ya no es lo que era. Nokia, cuyo liderazgo parecía incuestionable, muestra una evidente pérdida de rumbo estratégico, sus cuentas durante el primer trimestre del presente año presentan unos resultados negativos de 929 millones de euros; por no hablar de RIM, precisamente en el ojo del huracán en estos días, debido a la presión por los malos resultados, lo que les ha llevado a plantearse la venta parcial o total como única alternativa. A estas altura, es comprensible que no quede ningún directivo en la compañía canadiense de los que despreciaron la pantalla táctil del iPhone asegurando que su teclado QWERTY completo era imbatible.

A día de hoy, y a la espera de lo que pueda dar de sí la compra de Google por Mortorola, parece que sólo Samsung es capaz de hacerle algo de sombre a Apple en el mercado de los Smartphone. Según datos de la consultora Strategy Analytics, durante estos cinco años se han vendido en todo el mundo más de 250 millones de iPhone, lo que ha supuesto para Apple unos ingresos estimados de 150.000 millones de dólares. A la luz de estos datos, el iPhone es un modelo de éxito que se estudiará durante años en escuelas de negocio, pero en su día la apuesta de Apple no resultaba tan evidente. No fueron pocos los analistas que consideraron una temeridad la incursión de la empresa de la manzana en un mercado, el de la movilidad, en el que no tenían experiencia alguna y que en ese momento estaba controlado por fabricantes del tamaño de Nokia, Motorola, Ericsson y por las telecos, con un alto control del mercado y con una alta capacidad de negociación con los fabricantes.

El iPhone exploraba caminos arriesgados e inéditos hasta la fecha. Un único dispositivo de alta gama que pretendía llegar al gran público, convertirse en un objeto aspiracional y trascender los aspectos puramente tecnológicos. Para ello Apple puso toda la carne en el asador y apostó por un diseño innovador, ofreciendo una gran novedad, la pantalla táctil de 3,5 pulgadas y un modelo de acceso a servicios, basado en aplicaciones nativas, un paso más en los primitivos jardines vallados de las operadores que le permitía un control casi absoluto a través de su Apple store. Además, desarrolló una “estrategia de escasez controlada” que tan bien ha cultivado hasta la fecha, convirtiendo cada dispositivo que lanza en un oscuro objeto de deseo. Apple fue también pionera en negociar con cada operador de telefonía la exclusividad para cada mercado local, algo inédito hasta la fecha. Pero siendo todo esto importante, lo más disruptivo de la empresa de la manzana no se veía a simple vista, una muestra más del carácter visionario de su creador. Lo que de verdad vendría a cambiar el curso de la movilidad y del mundo digital en su conjunto fue la estrategia de convertirse en una plataforma tecnológica, un ecosistema en torno a su sistema operativo que por aquel entonces se denominó iPhone OS y en el que irían encajando el resto de piezas, iTunes, la Apple store, etc.

El iPhone resultó ser el caballo de Troya para el despliegue de su sistema operativo móvil, una pieza fundamental para convertir a Apple, no sólo en un fabricante de dispositivos, sino también en una de la plataformas tecnológicas fundamentales para entender el futuro de Internet. Visto con la perspectiva que da el paso del tiempo, puede asegurarse, sin temor a equivocarnos, que hace cinco años con el nacimiento del iPhone se estaban asentando las bases, que tres años después apuntalaría la llegada del iPad, de la era post PC y su convergencia con la economía de la nube.

Bienvenidos a la era post-PC

Un año más se ha celebrado en Barcelona el Mobile World Congress la feria internacional más importante sobre el, cada vez más complejo y diverso, “mundo en movilidad”. Diverso porque la convergencia durante los dos últimos años en el sector ha sido tan rápida que los teléfonos móviles son sólo una parte de la industria móvil, ya que los teléfonos inteligentes, ereaders, tabletas, consolas… son cada vez más relevantes en el nuevo ecosistema de dispositivos “móviles”. Y complejo porque, al igual que sucediera con Internet, los nuevos servicios están desplazando a los modelos de negocio, desde las operadoras, a las plataformas o a los proveedores de servicios.

Las previsiones del sector presentan números sorprendentes. Según un reciente estudio de Forrester, en el año 2016 las ventas anuales de smartphone superarán los 1.000 millones de dispositivos y el mercado de aplicaciones los 55.000 millones de dólares. Otro dato revelador es que el tráfico móvil de datos del pasado año fue ya ocho veces el equivalente al tamaño que tenía todo Internet en el año 2000. Los augurios que realizábamos al comienzo de la década al asegurar que el futuro del acceso a Internet sería móvil son ya una realidad.

Durante más de 30 años el PC ha sido el rey indiscutible de la computación en el ámbito profesional y en el personal. Pero la llegada de los smarphone y de las tabletas han acabado con su hegemonía. Según la consultora Morgan Stanley, el pasado 2011 la suma de estos dos superó el número de PCs y la tendencia parece imparable, en 2020 el número de dispositivos móviles conectados podría sobrepasar los 10.000 millones. A tenor de estos datos parece que es el único sector inerme a la crisis

Al tiempo que su número crece, los nuevos dispositivos conectados a Internet están creando un nuevo modelo económico “en la nube”, vinculado al acceso y a los servicios de valor añadido. Mientras, continúa la búsqueda del modelo definitivo de negocio en la web, la era postPc vislumbra nuevas posibilidades y grandes expectativas en la nueva “economía de la nube” basada, en gran medida, en el conocimiento que tienen del usuario a partir del análisis de sus datos.

A través de los dispositivos móviles, las empresas acceden a una inmensa cantidad de datos que, debidamente analizados, pueden ofrecer nuevas posibilidades de negocio. Desde su localización, a los hábitos de navegación y consumo, pasando por sus contactos. Gran parte de la identidad digital puede estar, si se quiere, al alcance de las empresas. Esta información, bien explotada, ofrece un potencial comercial sin limites, salvo aquellos que el usuario y la legislación puedan marcar, y siempre y cuando las empresas actúen transparentemente.

El poder de las empresas puede ser inmenso, el 90% del mercado de las plataformas móviles en los EEUU estará dominado por Apple, Google y Microsoft, pero el poder de los usuarios y de los legisladores también debería serlo. El desarrollo de la nueva economía digital, basada en el tratamiento de los datos, lleva consigo una nueva conceptualización del modelo de privacidad tal y como se entendía hasta la fecha. La capacidad de las empresas y organizaciones para generar confianza y conseguir que el usuario ceda los datos que considere oportuno, a cambio de obtener servicios o productos de valor, será la clave del éxito o del fracaso. Éste es, sin duda, uno de los retos de futuro más importantes: el equilibrio entre privacidad y negocio.

Bienvenidos a la era post-PC, la era de los datos.

Mobile World Trends 2016

Ya ha dado comienzo el Mobile World Congress 2012, la feria mundial más importante sobre el mundo de los dispositivos y servicios en movilidad. Justo el año en el que hemos conocido que al finalizarlo habrá más móviles que habitantes en el planeta y que pronto el número de tabletas y teléfonos inteligentes superará a la base instalada de PCs.

Un sector que, por otra parte, parece ajeno a la crisis y cuyos datos no dejan de crecer. Por ello, hemos preparado esta tabla resumen que muestra las principales magnitudes que según algunas de las compañías de investigación y análisis más importantes, alcanzará el sector en 2016. No cabe duda de que la movilidad se consolida como uno de los pilares de la economía de la nube.

Diseño: idea original

Economía de la nube IV. Personalización y recomendación

A medida que nos adentramos en el nuevo ecosistema de la nube, se van perfilando rápidamente, los nuevos servicios y aplicaciones que demandan los nuevos hábitos de consumo en un entorno de sobre-abundancia de contenidos. El acceso a estos contenidos desde dispositivos móviles, smatphone, tablets, e-readers, etc. están impulsando nuevos servicios que permiten y facilitan un mayor grado de personalización. En los últimos meses han aparecido una serie de aplicaciones que mejoran y facilitan la agregación y personalización de la información. Aplicaciones como FlipboardLivestand, Pulse, o zite  que se están convirtiendo, apenas unos meses después de su nacimiento, en herramientas fundamentales para aquellos usuarios que exigen un mayor grado de personalización para acceder solo a información y contenidos relevantes.

El efecto e influencia de las tabletas parece incuestionable, vemos como día a día va creciendo, dando lugar a una paulatina ipadificación de la Web. Modelos de agregación y/o personalización, como las que ofrecen algunas de las cabeceras tradicionales, ya sea el The New York Times, o Timeparecen insuficientes para los usuarios de los nuevos dispositivos.

Tradicionalmente, el éxito del negocio de las empresas de contenidos se ha debido, en gran medida, al control de la distribución. Con la llegada de Internet y el paulatino proceso de desintermediación, los medios dejaron la distribución, una de las piedras angulares de su negocio, en manos de terceros. Apple y Amazon fueron los primeros en darse cuenta del poder de los dispositivos en el control del acceso a contenidos alojados en la nube, ya fuera música, noticias o libros. Una vez más, los medios pecaron de exceso de confianza al creer que el contenido seguía siendo el rey.

Mientras  que los medios, en su intento por volver a controlar la distribución en el entorno online y conseguir que sus lectores más tradicionales migren al mundo digital, están ofreciendo a través de PDF enriquecidos una experiencia similar a la que ofrece el papel, las revistas inteligentes como zite o pulse ofrecen un nuevo modelo por y para los nuevos dispositivos.

La simbiosis entre la selección de contenidos, gracias a las preferencias del flujo social, a la agregación por temas o fuentes y a la recomendación a partir de los intereses y preferencias de nuestra comunidad, ofrece un nuevo abanicos de posibilidades de servicios en la nube.

Mientras que la gran mayoría de los medios online mantienen la estructura y categorización del papel, basada en una visión estructurada del mundo, los nuevos medios inteligentes ofrecen una oferta dinámica y personalizada. Una estructura ‘líquida’ que fluye y se adapta a las preferencias personales en cada momento, dependiendo de la hora del día, o incluso del dispositivo desde el que se accede y que tiene en cuenta las preferencias del flujo social. Tradición frente a innovación.

Imagen: Peter Ryan

Apple en su jardín

Va camino de ser una costumbre que Apple y Google se conviertan en los protagonista del Mobile World Congress. Paradójicamente, en la semana en la que fabricantes y operadores echan el resto en stands, fiestas, ruedas de prensa y demás acciones de relaciones públicas, las noticias más relevantes tienen como principales actores a dos empresas que apenas tiene presencia en la feria. Cosas del marketing 2.0 y de su demostrada habilidad para liderar la agenda informativa.

Las recientes noticias publicadas por ambas empresas evidencian la creciente divergencia estratégica entre las dos y dan muestras de la “encarnizada” batalla en la que se hallan inmersas. Por una parte, Google parece decidida a dejar atrás su annus horribilis y apuesta por una nueva estrategia más conciliadora, tanto hacia los creadores de contenidos como  hacia los operadores de telecos. La empresa ha aprovechado la semana del MWC para acercar, aparentemente, posiciones con los operadores de telecomunicaciones, al tiempo que hacía público mundialmente el lanzamiento de One Pass, la plataforma que permitirá sistemas de suscripción para los contenidos digitales. La iniciativa cuenta con la colaboración de grupos de media como Axel Springer o Prisa (grupo al que pertenezco). La plataforma permitirá a estos controlar completamente qué y cómo quieren cobrar.

Cuánto ha cambiado el escenario de los medios en apenas un año. Algunos, intentando escapar de las garras de Google, creyeron ver en el iPad la solución a todos sus problemas. Durante este año el idilio entre los medios y Apple ha sido total.  Hasta hace un par de semanas, el modelo de suscripción de Apple era, por su sencillez y reparto equilibrado, muy favorable para los editores; sin embargo, el repentino cambio de estrategia en el modelo de suscripción, que obliga a que cualquier transacción que se realice dentro de las aplicaciones deba efectuarse a través de iTunes, ha encendido todas las alarmas entre la industria de medios. Con el nuevo modelo Apple se llevaría el correspondiente 30% de cualquier operación que se haga en su plataforma, al tiempo que controlaría todos los datos de los suscriptores. Curiosamente una vuelta al modelo de “jardín vallado” que impusieron las operadores de telecos durante años y que en gran medida dinamitó la llegada del iPhone de Apple. ¿Ironías del destino?