¿Tienes estrategia en movilidad?

moviles estrategiaRecientemente hemos sabido que por primera vez en todo el mundo el tráfico de internet a través de tabletas superó al de teléfonos inteligentes. Las tabletas conducen, según el estudio realizado por Adobe, el 8% del tráfico total frente al 7% de las los ‘smartphones’. La penetración mundial de móviles supera ya el 89% de la población mundial de los cuales, aproximadamente entre un 15 y un 20%, corresponden a teléfonos inteligentes. Datos relevantes para entender la rápida evolución del ecosistema móvil.

Por simplificar y, a falta de un nombre más acertado, la movilidad se ha convertido en una categoría en sí misma, englobando el ecosistema de plataformas y dispositivos portables con capacidad de conexión a internet. Para entendernos, cuando nos referimos a los móviles cada vez hacemos menos referencia a celulares destinados a la transmisión de voz. Hagan la prueba y ofrézcanle a su hij@ adolescente un móvil sin conexión de datos a ver qué les dice.

Cuando todavía estamos analizando el impacto de internet en nuestras vidas, la movilidad está ya acelerando y transformando, a su vez la revolución digital, incidiendo en la relación de las compañías con los usuarios, con los empleados y con el resto de ‘stakeholders’. En el año 2016, según Forrester, 350 millones de empleados utilizarán de forma habitual teléfonos inteligentes para el  desempeño de sus funciones de los cuales 200 millones aportarán su propio dispositivo. Todo un síntoma.

Ante este escenario las empresas no pueden quedarse paradas, la movilidad representa para muchos negocios un cambio de modelo. Si internet supuso un cambio de modelo la movilidad es, en muchos casos, una nueva trasformación de la cadena de valor y, por tanto, de los negocios y de las organizaciones.

La salud o la banca parecen sectores llamados a liderar este proceso de cambio. Datos correspondientes al año 2012 indican que en el Reino Unido, más del 20% de la población realizó alguna operación bancaria a través de sus terminales móviles. En los Estados Unidos el 43% de las búsquedas de información médica se realizaron por medio de un teléfono móvil frente el 27% que se llevó a cabo a través de un ordenador. No es de extrañar que se hable ya de mbanking” y “mhealth” de manera habitual.

A todo lo anterior hay que añadirle el impacto que la movilidad tiene sobre los social media y la capacidad que le confiere al usuario para interactuar con las empresas y las marcas. Ahora el poder de los usuarios está en sus bolsillo.

Como sucedió con la llegada de internet o la irrupción de las redes sociales, para las organizaciones disponer de una estrategia en movilidad no reside únicamente en tener presencia en las diferentes plataformas. Está extendida la idea de que tener una estrategia en movilidad consiste en tener un par de ‘apps’, una para Android y otra para IOS. Como si de la famosa escena de los Hermanos Marx de Una noche en la ópera se tratara, muchas de las reuniones para definir la estratégica digital finalizan inevitable con “y también dos huevos duros”.

Por ello empieza a hablarse de la necesidad de establecer dentro de las organizaciones equipos orientados a crear una estrategia en movilidad para toda la compañía, más allá de la creación de ‘apps’. De esta forma, en algunas empresas comienza a emerger la figura del Chief Mobility Officer (CMO), un nuevo rol directivo con capacidad técnica y de negocio, orientado a liderar y coordinar la estrategia global en movilidad en toda la organización y que, a buen seguro, no terminará la reunión con: “y también dos apps”.

Este post fue publicado en Teknautas el 11/03/2013

#EspañaesDiferent

spian is difernetA continuación se reproduce la columna que escribí para el diario El País el pasado viernes 12 de enero y que acompañaba a la crónica de Ramón Muñoz relativa a la presentación del Informe Telefonica #SIE2012:

El informe que anualmente presenta la Fundación Telefónica sobre la sociedad de la información en España 2012 deja datos sorprendentes que merecerían un análisis más detallado. En el contexto de una de las mayores crisis económicas de nuestra historia reciente, España presenta peculiaridades en los indicadores que miden el desarrollo digital, lo que nos lleva a recurrir, aunque en pleno 2013 no deje de resultar irónico, al tópico de que España es diferente.

Los datos parecen corroborar que asistimos al comienzo de una nueva era de la sociedad digital marcada por la conexión ubicua y por la hiperconectividad permanente gracias, principalmente, a nuevos dispositivos como Smartphone y tabletas. Una tendencia global que da lugar a lo que ha venido a denominarse la “era post PC”. Y es aquí precisamente en donde comienzan nuestras singularidades, ya que según los datos del informe, en España, a pesar de tener  una de las tasas más elevadas de paro de Europa, lidera la media europea en el uso de teléfonos inteligentes (smatphone), por encima de Francia, Italia o la ¡¡mismísima Alemania¡¡ Aunque habría que conocer los datos en profundidad para saber las causas con precisión, una rápida explicación sería recurrir a los tópicos sociológicos de siempre: el clima, que somos muy sociales y nos gusta aparentar, etc. Pero, aunque alguno de estos factores puedan ser más o menos ciertos y tengan una importancia relativa, seguramente haya que buscar las causas en factores, principalmente económicos.

En nuestro país el móvil, tradicionalmente, ha sido el mercado más dinámico y competitivo. Por ello, se podría interpretar que el auge de los smartphone forman parte de un proceso sustitutivo del acceso a Internet fijo que requiere conexión de banda ancha, PCs más potentes, etc.  Es decir, los smartphone, hoy por hoy, satisfacen las necesidades digitales tanto de familias como de empresas a un coste inferior.  El entorno digital se desplaza del espacio físico del despacho y/o el hogar a un entorno en movilidad de conexión ubicua.

Otro aspecto a destacar es cómo ha crecido el uso intensivo de las redes sociales pasando a formar parte de nuestra vida diaria, incluso en ocasiones, de forma obsesiva, quizá el tópico de nuestra necesidad de socialización sí tenga en este sentido algo que ver. Eso sí, los usuarios consideran mayoritariamente como positivo el impacto de las redes sociales en sus relaciones. Sean ciertos o no los tópicos, es evidente que todavía queda camino por recorrer y que la crisis no debería ser un obstáculo para el impulso de la Sociedad de la Información, nuestro futuro depende de ello.

Resumen digital 2012

Finaliza un año de transición para el mundo digital a la espera, como en el resto de sectores, de algún síntoma real y duradero de recuperación económica. El año que ahora termina deja más incertidumbres que años anteriores: en el ámbito “social y político” continúa la lucha por el control de Internet,  proyectando importantes sombras sobre los derechos de los internautas en nombre de la ‘guerra contra la piratería’. En el campo empresarial, los grandes de Internet luchan por el liderazgo de la ‘economía de la nube‘ a través del control de plataformas y dispositivos móviles conectados.  Los medios, por su parte, siguen en su particular carrera por la supervivencia con resultados dispares: mientras algunos medios tradicionales parecen abocados a la desaparición,  el futuro del periodismo podría encontrase en alguno de los  proyectos independientes que hemos visto nacer durante este año 2012.

Por cuarto año consecutivo éste es nuestro cuadro resumen del año 2012 en lo que se refiere al mundo digital:

TABLA RESUMEN 2012

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aquí pueden encontrase los resúmenes de años anteriores

#Resumen2011

#Resumen2010

#Resumen2009

La batalla de las plataformas

Durante el pasado verano se han producido algunas noticias relacionadas con el mercado móvil que auguran un final de año y comienzo del próximo muy “movido” en el sector. El futuro del negocio de Internet y, en gran medida, el de la economía digital en su conjunto pasa por el control del mercado de la movilidad. Fabricantes de dispositivos, empresas de Internet, operadores de telefonía, proveedores de contenido, todos ellos se disputan un lugar en el nuevo “ecosistema digital móvil”. Un complejo escenario de intereses cruzados en el que la partida más importante se juega por el control de las plataformas y en la que Apple con iOS y Google con Android son los mejor colocados en la disputa por alzarse con el reinado. Una guerra por el liderazgo del mercado que presenta varios frentes.

Apple, convertida en la empresa más valiosa por capitalización bursátil de la historia, ha trasladado el campo de batalla a los tribunales de medio mundo. Desde California a Japón, pasando por Alemania tiene abierta causas contra fabricantes como Samsung oMotorola (propiedad de Google) por violación de sus patentes con resultados diversos hasta la fecha. Un sistema, el de las patentes, que nació como vía para proteger e impulsar la innovación y que corre el riego de convertirse, por una aplicación excesivamente restrictiva de las mismas, en un freno para la innovación y una barrera infranqueable para la llegada de nuevos entrantes. Paradójicamente, y en función de cómo evolucionen las diferentes causas en cada mercado, empresas como Nokia, que tras quince años como líder ha sido superada por Samsung, o RIM, en continuo declive, podrían encontrar en sus patentes su tabla de salvación. Las patentes de RIM la revalorizan como una pieza importante en el tablero de juego de cara a posibles fusiones o adquisiciones.

Pendientes de nuevos terminales

En paralelo, todo el sector se encuentra ultimado la presentación de sus nuevos terminales de cara a la campaña de navidad. Además de un lucrativo negocio en sí mismo, los dispositivos son también la punta de lanza para el despliegue de las plataformas sobre las que se están construyendo los cimientos del negocio de la movilidad del futuro. Desde la aparición del primer iPhone, hace ahora cinco años, los dispositivos móviles se han convertido en el caballo de Troya por el control del negocio de la movilidad, en el que los operadores, en este corto espacio de tiempo, parecen relegados a un papel secundario.

Como la leyenda griega el poderío de Apple y Google parece inexpugnable. Según los últimos datos disponibles, en el mundo existen más de 500 millones de dispositivos con el sistema operativo de Google frente a unos 400 millones del iOS de Apple; sin embargo Android tiene la desventaja de su excesiva atomización ya que se encuentra instalado en cientos de terminales diferentes. El ecosistema creado por Apple, a día de hoy, podría parecer mas robusto que el de Google, aunque no hay que olvidar que en el mundo digital, como se ha puesto de manifiesto a lo largo de la corta pero intensa historia de Internet, los sistemas abiertos han acabado imponiéndose sobre modelos cerrados. Mientras que Google tradicionalmente ha priorizado el lanzamiento al mercado sus productos y servicios para que se expandieran lo más rápidamente posible, incluso sin tener un modelo de negocio detrás, Apple se ha caracterizado por identificar primero el modelo y después lanzar sus productos.

Lo que parece cada día más claro es que la compañía que se quede descolgada de esta carrera no tendrá muchas más oportunidades para competir en el futuro y la que no tenga una estrategia ganadora en movilidad se convertirá en irrelevante. En este sentido, la presión sobre el resto de empresas de internet es evidente y, cada vez que se habla de movilidad, todo el mundo dirige sus miradas hacia Facebook. La presión sobre la red social va en aumento. Facebook, en caída libre en bolsa desde que empezó a cotizar el pasado mes de mayo, necesita dar urgentemente señales de que tiene una estrategia en movilidad. A pesar de asegurar que crear su propio dispositivo sería un error, Facebook tendrá que llevar a cabo alguna operación de calado que le de opciones frente a sus competidores. La conquista de Troya no ha hecho más que empezar.

(Este post se basa en el artículo publicado el 26 de septiembre de 2012 en la Cadena Ser,  en la sección de tecnología)

Apple y la ‘obsolescencia creativa’ (redifusión)

Podría pensarse que la vida de uso de un producto va en función de la calidad del mismo y dado que todo fabricante aspira a ofrecer productos de gran calidad, cualquier producto debería tener, si no una vida ilimitada, si la mayor duración real posible. Pero, como todos sabemos, en realidad, esto apenas sucede ya que los fabricantes, desde las primeras fases de su diseño inicial, planifican y delimitan de antemano cuánto debe durar un producto o servicio. Es lo que ha venido a denominarse la obsolescencia programada u obsolescencia planificada. Huelga decir que, en gran medida, este modelo, nos guste o no, es uno de los motores de la economía de mercado.

Precisamente la estrategia de Apple, orientada a potenciar la obsolescencia programada, es para el economista Paul Krugman una de las causas que explica su éxito y, más importante aún, la razón por la cual el iPhone 5 se convertirá en un importante estímulo para la economía de los EEUU. Según las estimaciones de JP Morgan, el nuevo teléfono inteligente de Apple podría incrementar durante el último trimestre de 2012 entre un cuarto y medio punto porcentual el crecimiento del PIB en los EEUU.

Ciertamente, como bien demuestra su último lanzamiento, Apple se ha convertido en el rey de la obsolescencia planificada. Pero, frente a los modelos que podemos considerar más recurrentes, orientados a diseñar y fabricar productos que se estropean o que dejan de funcionar correctamente pasado cierto tiempo, la obsolescencia planificada de Apple resulta más sutil y sofisticada ya que se basa en ofrecer productos mejores y más innovadores a pesar de que el modelo anterior siga siendo útil y operativo.

Sin embargo, en esta ocasión Apple ha recibido más críticas de lo que suele ser habitual. En este caso se deben principalmente a la incorporación de un nuevo conector de 8 pins llamado Lightning. El cambio, en contra de la tendencia generalizada del resto del sector, ha sido presentado por la compañía de la manzana como una innovación indispensable e inevitable para poder disminuir algunos milímetros el grosor del aparato, lo que implica que todos los usuarios que utilizan accesorios como, por ejemplo, unos altavoces se vean obligados a comprar un adaptador. No parece que fuera una demanda generalizada de los usuarios, pero gran parte de ellos lo percibe como una mejora aunque implique un gasto adicional. Este vertiginoso proceso de sacar productos anualmente con constantes innovaciones esconde también una intencionalidad destinada a imponer estándares de facto. Ya ocurrió con las tarjetas micro-SIM y parece que va a suceder lo mismo con su conector.

¿Se imaginan tener que cambiar de lavadora, lavaplatos o incluso de TV cada año debido a una mejora tecnológica? Lo que para otras industrias sería una temeridad para el mundo de los dispositivos móviles, y más concretamente en el caso de Apple, resulta ser la quinta esencia de su negocio. Entonces, ¿dónde se encuentra la línea roja entre la innovación que aporta mejoras sustanciales y los cambios superfluos orientados a crear la falsa necesidad de cambiar de dispositivo casi anualmente? Como siempre los usuarios tienen la palabra.

Se podría pensar que ante esta situación muchos se rebelarían por tener que desembolsar periódicamente una elevada cantidad. Pero los números son tozudos y nuevamente parecen darle la razón a Apple. Según datos de la propia compañía, durante el primer fin de semana desde el lanzamiento del iPhone 5 se vendieron más de 5 millones de unidades, lo que significa que todas las estimaciones hechas por los analistas con anterioridad han resultado ampliamente superadas. Más aún, según la consultora aytm.com el 87% de los actuales propietarios de algún modelo anterior estarían dispuesto a comprar el nuevo iPhone 5.

Hace más de 70 años otro economista, Joseph Schumpeter popularizó el concepto de “destrucción creativa” para describir el proceso de regeneración de los ciclos económicos, en el que la renovación de los modelos antiguos, gracias a la innovación, era el motor que transformaba a las personas y a las organizaciones favoreciendo el crecimiento económico. No cabe duda de que Apple ha sabido innovar también en las teorías económicas, convirtiéndose en el precursor de la ‘obsolescencia creativa’.

(Este post se basa en el artículo publicado el 26 de septiembre de 2012 en la Cadena Ser,  en la sección de tecnología).

La batalla por internet se juega en el móvil

Durante este mes de agosto recuperaré y actualizaré, en la medida de lo posible, algunos de mis artículos que habían sido publicados en otros medios con anterioridad, como el que se incluye a continuación, escrito para ABC.es el pasado mes de junio.

Apple ha dado un nuevo golpe de efecto en su carrera por el control futuro de internet móvil, al tiempo que intenta sacar de la carretera a Google, a día de hoy uno de sus principales rivales. Algunas de las novedades anunciadas por la empresa de la manzana en su última presentación pública de IOS6, su sistema operativo para dispositivos móviles, son buena muestra de ello. De todas éstas seguramente sea el lanzamiento de su propia aplicación de mapas, descabalgando a Google maps de sus dispositivos, el ejemplo más llamativo de esta batalla y cuyo trasfondo es la apuesta estratégica de la empresa de la manzana por el control del negocio publicitario en movilidad.

Asistimos a los primeros movimientos de una partida que se juega con miras al medio y largo plazo. Durante 2012 se están produciendo importantes cambios en el mundo digital  ya que se están poniendo las bases de cómo va a desarrollarse el futuro de Internet. Por ello, todas las grandes empresas de internet están adecuando sus estrategias para este nuevo escenario. Los expertos dan por inaugurada la era post PC caracterizada por el auge del acceso a internet a través de dispositivos móviles. Antes de que finalice el año se habrán vendido más smarphone y tabletas  que ordenadores personales y se prevé que para 2016 aproximadamente el 80% de las conexiones a internet de banda ancha serán móviles.  Por otra parte, el auge de las redes sociales, con Facebook a la cabeza comportan también cambios de hábitos y de comportamiento de los usuarios. En la internet móvil parece que los buscadores no tendrán la importancia que han tenido hasta la fecha.

Desde la última década, y es previsible que continúe aún durante algunos años más, Google domina y controla el mercado publicitario online.  Sus resultados así parecen ponerlo de manifiesto.  Durante el segundo trimestre de 2012 ingresó 12.210 millones de dólares, un  35% más en comparación con el segundo trimestre del año anterior. Pero empresas como Apple, cuyo modelo de negocio no estaba en Internet, no pueden permitirse que Google traslade su poderío a la internet móvil, por ello cada uno de sus movimientos están orientados a tomar posición y en la medida de lo posible achicar espacio a su rival. Los mapas son un gran soporte publicitario para empresas locales y Apple quiere estar presente.

Otra clave importante para entender lo que está pasando es que Google obtiene más ganancias gracias a su presencia en dispositivos de Apple que a través de su propio sistema operativo. Por ello hace apenas un año Google realizó la adquisición más importante de sus historia al comprar al fabricante de móviles Motorola por 12.500 millones de dólares. Precisamente, el pasado mes de febrero tanto la Comisión Europea como el Departamento de Justicia de EE UU dieron el visto bueno a la compra. Parece urgente para el buscador poner en valor lo que supondría la  integración de Motorola y Android. Permanezcan atentos a sus pantallas, esta partida no ha hecho más que empezar.

 

Revolución iPhone

Durante este mes de agosto recuperaré y actualizaré, en la medida de lo posible, algunos de mis artículos que habían sido publicados en otros medios con anterioridad, como el que se incluye a continuación, escrito para ABC.es el pasado mes de junio.

El 29 de junio de 2007 se ponía a la venta en EEUU el primer iPhone, el móvil de Apple que en apenas un lustro vendría a revolucionar no sólo el mundo de los dispositivos sino el sector de la movilidad en su conjunto. En estos cinco años muchas cosas han cambiado en el mundo de los móviles, y el teléfono de Apple ha contribuido considerablemente a ello.

Por una parte el mercado ya no es lo que era. Nokia, cuyo liderazgo parecía incuestionable, muestra una evidente pérdida de rumbo estratégico, sus cuentas durante el primer trimestre del presente año presentan unos resultados negativos de 929 millones de euros; por no hablar de RIM, precisamente en el ojo del huracán en estos días, debido a la presión por los malos resultados, lo que les ha llevado a plantearse la venta parcial o total como única alternativa. A estas altura, es comprensible que no quede ningún directivo en la compañía canadiense de los que despreciaron la pantalla táctil del iPhone asegurando que su teclado QWERTY completo era imbatible.

A día de hoy, y a la espera de lo que pueda dar de sí la compra de Google por Mortorola, parece que sólo Samsung es capaz de hacerle algo de sombre a Apple en el mercado de los Smartphone. Según datos de la consultora Strategy Analytics, durante estos cinco años se han vendido en todo el mundo más de 250 millones de iPhone, lo que ha supuesto para Apple unos ingresos estimados de 150.000 millones de dólares. A la luz de estos datos, el iPhone es un modelo de éxito que se estudiará durante años en escuelas de negocio, pero en su día la apuesta de Apple no resultaba tan evidente. No fueron pocos los analistas que consideraron una temeridad la incursión de la empresa de la manzana en un mercado, el de la movilidad, en el que no tenían experiencia alguna y que en ese momento estaba controlado por fabricantes del tamaño de Nokia, Motorola, Ericsson y por las telecos, con un alto control del mercado y con una alta capacidad de negociación con los fabricantes.

El iPhone exploraba caminos arriesgados e inéditos hasta la fecha. Un único dispositivo de alta gama que pretendía llegar al gran público, convertirse en un objeto aspiracional y trascender los aspectos puramente tecnológicos. Para ello Apple puso toda la carne en el asador y apostó por un diseño innovador, ofreciendo una gran novedad, la pantalla táctil de 3,5 pulgadas y un modelo de acceso a servicios, basado en aplicaciones nativas, un paso más en los primitivos jardines vallados de las operadores que le permitía un control casi absoluto a través de su Apple store. Además, desarrolló una “estrategia de escasez controlada” que tan bien ha cultivado hasta la fecha, convirtiendo cada dispositivo que lanza en un oscuro objeto de deseo. Apple fue también pionera en negociar con cada operador de telefonía la exclusividad para cada mercado local, algo inédito hasta la fecha. Pero siendo todo esto importante, lo más disruptivo de la empresa de la manzana no se veía a simple vista, una muestra más del carácter visionario de su creador. Lo que de verdad vendría a cambiar el curso de la movilidad y del mundo digital en su conjunto fue la estrategia de convertirse en una plataforma tecnológica, un ecosistema en torno a su sistema operativo que por aquel entonces se denominó iPhone OS y en el que irían encajando el resto de piezas, iTunes, la Apple store, etc.

El iPhone resultó ser el caballo de Troya para el despliegue de su sistema operativo móvil, una pieza fundamental para convertir a Apple, no sólo en un fabricante de dispositivos, sino también en una de la plataformas tecnológicas fundamentales para entender el futuro de Internet. Visto con la perspectiva que da el paso del tiempo, puede asegurarse, sin temor a equivocarnos, que hace cinco años con el nacimiento del iPhone se estaban asentando las bases, que tres años después apuntalaría la llegada del iPad, de la era post PC y su convergencia con la economía de la nube.

Bienvenidos a la era post-PC

Un año más se ha celebrado en Barcelona el Mobile World Congress la feria internacional más importante sobre el, cada vez más complejo y diverso, “mundo en movilidad”. Diverso porque la convergencia durante los dos últimos años en el sector ha sido tan rápida que los teléfonos móviles son sólo una parte de la industria móvil, ya que los teléfonos inteligentes, ereaders, tabletas, consolas… son cada vez más relevantes en el nuevo ecosistema de dispositivos “móviles”. Y complejo porque, al igual que sucediera con Internet, los nuevos servicios están desplazando a los modelos de negocio, desde las operadoras, a las plataformas o a los proveedores de servicios.

Las previsiones del sector presentan números sorprendentes. Según un reciente estudio de Forrester, en el año 2016 las ventas anuales de smartphone superarán los 1.000 millones de dispositivos y el mercado de aplicaciones los 55.000 millones de dólares. Otro dato revelador es que el tráfico móvil de datos del pasado año fue ya ocho veces el equivalente al tamaño que tenía todo Internet en el año 2000. Los augurios que realizábamos al comienzo de la década al asegurar que el futuro del acceso a Internet sería móvil son ya una realidad.

Durante más de 30 años el PC ha sido el rey indiscutible de la computación en el ámbito profesional y en el personal. Pero la llegada de los smarphone y de las tabletas han acabado con su hegemonía. Según la consultora Morgan Stanley, el pasado 2011 la suma de estos dos superó el número de PCs y la tendencia parece imparable, en 2020 el número de dispositivos móviles conectados podría sobrepasar los 10.000 millones. A tenor de estos datos parece que es el único sector inerme a la crisis

Al tiempo que su número crece, los nuevos dispositivos conectados a Internet están creando un nuevo modelo económico “en la nube”, vinculado al acceso y a los servicios de valor añadido. Mientras, continúa la búsqueda del modelo definitivo de negocio en la web, la era postPc vislumbra nuevas posibilidades y grandes expectativas en la nueva “economía de la nube” basada, en gran medida, en el conocimiento que tienen del usuario a partir del análisis de sus datos.

A través de los dispositivos móviles, las empresas acceden a una inmensa cantidad de datos que, debidamente analizados, pueden ofrecer nuevas posibilidades de negocio. Desde su localización, a los hábitos de navegación y consumo, pasando por sus contactos. Gran parte de la identidad digital puede estar, si se quiere, al alcance de las empresas. Esta información, bien explotada, ofrece un potencial comercial sin limites, salvo aquellos que el usuario y la legislación puedan marcar, y siempre y cuando las empresas actúen transparentemente.

El poder de las empresas puede ser inmenso, el 90% del mercado de las plataformas móviles en los EEUU estará dominado por Apple, Google y Microsoft, pero el poder de los usuarios y de los legisladores también debería serlo. El desarrollo de la nueva economía digital, basada en el tratamiento de los datos, lleva consigo una nueva conceptualización del modelo de privacidad tal y como se entendía hasta la fecha. La capacidad de las empresas y organizaciones para generar confianza y conseguir que el usuario ceda los datos que considere oportuno, a cambio de obtener servicios o productos de valor, será la clave del éxito o del fracaso. Éste es, sin duda, uno de los retos de futuro más importantes: el equilibrio entre privacidad y negocio.

Bienvenidos a la era post-PC, la era de los datos.

Mobile World Trends 2016

Ya ha dado comienzo el Mobile World Congress 2012, la feria mundial más importante sobre el mundo de los dispositivos y servicios en movilidad. Justo el año en el que hemos conocido que al finalizarlo habrá más móviles que habitantes en el planeta y que pronto el número de tabletas y teléfonos inteligentes superará a la base instalada de PCs.

Un sector que, por otra parte, parece ajeno a la crisis y cuyos datos no dejan de crecer. Por ello, hemos preparado esta tabla resumen que muestra las principales magnitudes que según algunas de las compañías de investigación y análisis más importantes, alcanzará el sector en 2016. No cabe duda de que la movilidad se consolida como uno de los pilares de la economía de la nube.

Diseño: idea original

HTML5, la puerta de salida de la App Store

Internet sigue resultando bastante imprevisible y sorprendente.  Cuando parece que todo está escrito, que creemos saber cómo funciona y cómo va a desarrollarse, surge una nueva aplicación, un nuevo servicio o una innovación que por pequeña que parezca puede alterar, en mayor o menor medida, el escenario preestablecido. Así ha sido desde sus comienzos y es de esperar que siga siéndolo.

Las aplicaciones nativas para móviles transformaron el modelo de jardín vallado de los portales móviles que idearon los operadores de telecomunicaciones y que durante casi una década dominaron la web móvil. Con la llegada del iPhone, la Apple Store acabó en pocos meses con los portales WAP.

No cabe duda de que primero los smartphone (liderados por el iPhone)  y posteriormente el iPad impulsaron e hicieron real el acceso a internet móvil, poniendo en valor los contenidos informativos que nunca consiguieron despegar plenamente en el modelo de portal WAP. Los medios online, que necesitaban escapar del dominio de Google, vieron en el iPad la solución a todos sus problemas, lanzándose sin condiciones a los brazos de Apple.

Apple, acorde con su filosofía basada en el control total de sus plataformas, y con el objetivo prioritario de obtener el mayor rédito económico posible, modificó las condiciones referidas a las suscripciones, exigiendo que éstas, incluso procediendo de una vía externa a la propia aplicación, deberían pasar por la Apple Store. Aunque posteriormente, y debido a las presiones, Apple se viera obligada a relajar sus condiciones, algunos desarrolladores y empresas de contenidos tuvieron que buscar alternativas imaginativas para saltarse la App Store y con ello no verse obligados a repartir el 30% de los ingresos, y lo que es más importante, mantener el control y la relación con sus suscriptores.

El que ha llegado más lejos en su estrategia para saltarse la “valla del jardín de la manzana” ha sido el Financial Times, el primer medio en desarrollar una aplicación web basada en HTML5 que, según sus datos, ya utilizan más de 700.000 personas, superando el número de descargas que habían conseguido con la aplicación nativa original.

Atendiendo a las explicaciones técnicas, algunos expertos consideran que HTML 5 es una capa de presentación, no un lenguaje de programación y como tal adolece de ciertas limitaciones frente a las aplicaciones nativas que están pensadas y desarrolladas para el dispositivo en el que actúan y que ofrecen una mejor experiencia al usuario. Pero, como ha ocurrido con anterioridad en Internet, lo que subyace no son solo aspectos técnicos, ni siquiera de negocio, se trata de la naturaleza misma de la Red.

Parece como si el motor que hace evolucionar Internet se sustentara en el conflicto permanente entre las iniciativas que persiguen el control, basadas en modelos cerrados, y la propia inercia de Internet, un ecosistema que siempre propicia innovaciones hacia modelos abiertos y descentralizados.

Nunca sabremos si el mismísimo Steve Jobs, en su personal batalla contra el Flash de Adobe, era consciente de que su apuesta por HTML5 estaba abriendo la puerta de salida del modelo cerrado de la Apple Store.

El dispositivo es el Rey. Economía de la nube III

El año en curso se está caracterizando por la apuesta decidida de las grandes empresas de Internet para posicionarse en el ecosistema de la nube. A medida que nos vamos adentrando en la nueva economía de la nube, se van perfilando con mayor claridad los modelos de negocio del futuro y las estrategias que están adoptando las diferentes empresas. Éstas saben que las compañías que tomen ventaja estarán en una situación inmejorable para los próximos años; por el contrario, las que se queden rezagadas no dispondrán de muchas más oportunidades para recuperarse. El mundo de la música online, como ha ocurrido desde el nacimiento de Internet, es el sector en el que las tendencias se anticipan antes para propagarse al resto con rapidez. Google, Apple y Amazon se han sumado a esta tendencia para competir con los servicios musicales existentes basados en la nube como Spotify, siendo el próximo paso el resto de contenidos multimedia. Sin embargo, durante las últimas semanas la batalla se ha desplazado desde la oferta de servicios al control del acceso y la distribución. En este sentido, los dispositivos móviles, smartphone, eReaders, tablets, etc. se han convertido en la puerta de entrada a los contenidos y servicios alojados en la nube y, lo que es más importante, la llave para su monetización. Hace unas semanas Google anunció una alianza con el fabricante de eReaders iRiver, especialmente diseñado y adaptado para los ebooks de Google. Pero este movimiento, que pasó bastante desapercibido, no hacía presagiar el “gran salto adelante” que iba a dar el buscador pocos días después al anunciar la adquisción de Motorola. Muchos son los análisis sobre el interés real de Google por la empresa de móviles, mayoritariamente orientados a la importancia que podrían tener las 17.000 patentes de Motorola. Pero, en mi opinión, tan importante como las patentes es la necesidad de disponer del hardware y el know how para la fabricación de sus propios dispositivos. Tras el éxito de Android como plataforma para los teléfonos inteligentes, Google también necesitaba el hardware como vía de monetización. Y, aunque han anunciado que funcionará como empresa independiente, seguramente de cara a las autoridades de la competencia que aún tienen que dar su visto bueno, las sinergias son evidentes. La fabricación de sus propios dispositivos mejorará e impulsará la interoperabilidad y estandarización de Android como plataforma líder en el mundo de los smartphone y de las tabletas.

El fracaso de las distintas aproximaciones de Google al mundo de los dispositivos, al mismo tiempo que el iPhone y el iPad ascendían como un cohete, han debido crear no pocos quebraderos de cabeza en MountainView. Como ha demostrado Amazon con el Kindle, Apple con el iPhone y el iPad o Barnes & Noble con el Nook los dispositivos móviles conectados son fundamentales para la monetización de contenidos y aplicaciones en la nube. Los dispositivos se han revelado fundamentales para el pago de los contenidos  ya que se han convertido en el canal de distribución personal y ubicuo. Google ha apretado el acelerador y va a provocar que sus competidores directos como Microsoft tengan que moverse y actuar rápidamente. Otros sectores como la industria de contenidos o las telecos seguro que también han tomado buena nota.

 

 

 

 

 

 

Fuente: Morgan Stanley, 2009