De erizos y zorros

Durante este mes de agosto recuperaré y actualizaré, en la medida de lo posible, algunos de mis artículos que habían sido publicados en otros medios con anterioridad, como el que se incluye a continuación, escrito para la revista iMag en enero 2011. 

 

Arquíloco, filósofo y soldado griego que vivió entre los años 680 y 645 a. C y del que apenas quedan unos fragmentos de su obra, ha llegado hasta nuestros días gracias a una frase que definió su concepción del mundo y que sigue estando vigente hoy: “Muchas cosas sabe el zorro, pero el erizo sabe una sola y grande”

Inspirado por la sentencia de Arquíloco, otro pensador, Isaiah Berlin desarrolló toda una teoría sobre la concepción del mundo basada en los dos polos que representan el zorro y el erizo. Mientras que el primero tiene una visión múltiple, variada y, en cierta medida, algo dispersa de su entorno, el erizo es un animal metódico que se centra en un único objetivo, lo que le permite una visión centrípeta de la existencia.

La teoría de Berlin bien podría aplicarse a la hora de entender las claves que definen las estrategias de alguna de las empresas más representativas de la economía digital. Sin embargo, huelga decir que circunscribir la toma de decisiones de las empresas dentro de la teoría de Berlin y Arquiloco resultaría en exceso simplista. Pero, sigamos con la analogía.

En sus inicios, las empresas se parecen más a los erizos, empeñados en sobrevivir en su pequeño ecosistema. Pero a medida que las empresas van creciendo, se ven avocadas a llevar a cabo un proceso de metamorfosis con el objetivo de convertirse en un zorro en busca de nuevos horizontes y nuevas presas. El dilema y, por tanto, el riesgo para las empresas se produce cuando tienen que decidir qué camino tomar, si seguir la estrategia del erizo, pese a sus problemas de movilidad y adaptabilidad, o las de el astuto zorro que se ve obligado a competir con nuevas presas. En este sentido, las empresas que se centran en un único objetivo como el erizo corren el riego de sucumbir por falta de crecimiento, mientras que otras que han querido abarcar muchos frentes se han visto sobrepasadas, más aún en los tiempos de crisis que corren.

Muchas historias de fracaso se han producido en este proceso de metamorfosis, cuando la resistencia del erizo sucumbe ante la pretendida astucia del zorro. Empresas como Intel o 3m pueden ser ejemplos representativos de “empresas erizo”. En cambio, otras como Yahoo o eBay serían el modelo de empresas que están sufriendo en primera persona la disyuntiva entre los dos alternativas. También se da el caso de empresas que hacen el camino inverso como IBM, que tras sufrir durante muchos años las adversidades debido a su gran dispersión de negocios, puso en marcha una importante reconversión que podemos definir como “centrípeta” alcanzando, tras muchos años de altibajos, valoraciones históricas en bolsa.

Si como sostiene Berlin, en un hombre pueden coexistir el zorro y el erizo, lo mismo puede decirse de las empresas. De hecho, alguna de las grandes historias de éxito se dan en aquellas empresas que han sabido combinar lo mejor de los dos mundos. En este sentido, es inevitable hablar de Apple como metáfora de la evolución y adaptación al medio.

Según Booz & Company, Apple es percibida como la empresa más innovadora del mundo, aunque por inversión ocupa un discreto puesto, el número 81 entre las 1.000 que más invierten en I+D. Por el contrario, empresas como Microsoft o Nokia, que están entre los 10 primeras en inversión, parecen menos innovadoras que Apple. A tenor de estos datos resulta evidente que en ciertas situaciones es más rentable innovar siguiendo la táctica del erizo. Cuando Apple saltó hace cinco años al ruedo de la movilidad con un único terminal, muchos analistas pensaron que sería un fracaso, hoy el iPhone representa aproximadamente la mitad de los ingresos totales de la empresa de la manzana. Apple actuó como un zorro al explorar nuevos mundos como el de la movilidad en donde no se le esperaba, utilizando la sabiduría del erizo adquirida durante años en el campo de los dispositivos innovadores.

Gracias a la combinación de ambas estrategias, según sus intereses en cada momento, ha conseguido situarse como la empresa de referencia en casi todos los campos en los que opera sin perder su identidad: innovación, diseño…

¿Y cómo definiríamos a Google? La empresa número uno en búsquedas parece encontrase  en permanente  “búsqueda” de identidad. Si se analizan brevemente sus éxitos (el negocio de las búsquedas representa más del 90% de sus beneficios) y sus fracasos (Wave, Nexus one, Buzz) se observa que es mucho mas eficiente como erizo que como zorro. Pese a sus  innegables éxitos y los intentos por explorar nuevos campos (redes sociales, dispositivos, ecommerce, etc) Google sigue siendo un gran erizo al que le cuesta convertirse en el astuto zorro que le gustaría ser.

 

Propiedad Intelectual, un debate necesario

Asistimos al proceso de concentración empresarial más rápido e importante de la historia, en el que unas pocas empresas acaparan, cada vez más, mayor poder de mercado. Estas empresas, mayoritariamente americanas, exceptuando sus réplicas chinas, liderarán en los próximos años, si no lo hacen ya, la economía mundial. En este escenario, Europa ha ido perdiendo paulatinamente peso y su papel en la economía digital es, salvo honrosas excepciones, casi testimonial. Todos los datos que se han conocido en torno a la llegada de Amazon a nuestro país son buena muestra de ello.

Tan fascinados y expectantes estábamos ante la llegada del “amigo americano” que la ampliación por parte de la Unión Europea del plazo de protección de los derechos de autor ha pasado casi desapercibida. Con esta directiva, la extensión del copyright para obras musicales se amplía de los actuales 50 años a los 70. Esta ampliación beneficia a algunos autores, como los Beatles, cuyas obras estaban a punto de pasar a dominio público.

La ampliación de la extensión de los derechos de Propiedad Intelectual, que según expertos como Lawrence Lessig, Joost Smiers, o Ian Hargreave, en el contexto de una cultura basada en la “compartición y la remezcla“,  beneficia principalmente a una minoría de creadores consagrados frente a los nuevos y, por tanto, representa un lastre para el desarrollo económico y social del futuro. Precisamente, Ian Hargreave es el autor de un exhaustivo informe, realizado a petición del Primer Ministro Cameron para analizar el modelo de Propiedad Intelectual del Reino Unido y cuya principal conclusión no puede ser más reveladora:

que las leyes de protección de los derechos de los autores, con más de tres siglos de antigüedad, destinadas originalmente a crear incentivos económicos para la innovación son, hoy por hoy, un obstáculo para la innovación y el crecimiento económico”. 

Estamos en puertas de una nueva campaña electoral y los equipos de asesores y expertos de los partidos políticos estarán estos días preparando las iniciativas y propuestas para salir de la crisis y establecer un nuevo modelo económico para el futuro. Un modelo en el que las nuevas industrias creativas deberían jugar un papel fundamental,  en el que la defensa de los derechos de los creadores no restrinja la innovación y el desarrollo. El asunto es de tal calado y complejidad que no puede quedarse, una vez más, en medidas parciales y cortoplacistas, que resultan de poca o nula efectividad. Lo que se requiere de verdad es un debate sereno y en profundidad con el objetivo de crear un nuevo marco regulatorio sobre Propiedad Intelectual. Como compromiso electoral no es poco. Sirva el estudio y las propuestas de Hargreave como punto de partida.

 

 

 

 

http://www.ipo.gov.uk/ipreview.htm

Instagram, una pequeña gran idea

Instagram es una startup que está  punto de cumplir 10 meses desde su nacimiento en San Francisco y que con sólo cuatro empleados ha conseguido que cerca de siete millones de usuarios se hayan descargado su aplicación para hacer y compartir fotos con el iPhone. ¡Un crecimiento de más de un millón de nuevos usuarios al mes¡. Instagram acaba de anunciar que se han compartido a través de su plataforma más de 150 millones de fotos a una velocidad de 15 fotos por segundo.

Al igual que ocurriera hace un año, que a la estela del éxito de Foursquare surgieron una gran cantidad de startups orientadas a la geolocalización, Instagram se ha convertido en el referente para muchas otras que han surgido bajo su estela como PicPlzálbumPixablMobliSendero. Es difícil determinar la causa exacta por la que, en un mercado tan competitivo, una empresa consigue en apenas meses un éxito semejante.

La aplicación, que de momento sólo está disponible para iPhone, permite al usuario la posibilidad de convertirse en un artista gracias a los efectos y filtros. Y es precisamente en su capacidad para tomar fotografías con el móvil, que “con la ayuda de filtros parecen obras de arte”, en donde, según Kevin Systrom, uno de sus fundadores, radica el éxito de Instagram.

La historia de Instagram recuerda a la de una empresa de los años 50 que lanzó un pastel instantáneo que sólo necesitaba agua para crear un bizcocho en pocos minutos, el producto, una auténtica revolución para la época, fracasó. A un genio se le ocurrió que la solución era hacer partícipe al ama de casa en la elaboración del pastel, para ello, y sin apenas variar la fórmula original, en la elaboración se introdujo la necesidad de añadir un huevo y el producto triunfó. Otra pequeña gran idea.

El fulgurante éxito de Instagram es una evidencia más de que existe espacio para “pequeñas grandes ideas” que hacen de la convergencia entre plataformas y dispositivos una oportunidad. El futuro de Instagram es prometedor y a poco que se lo propongan, por ejemplo lanzando la aplicación para Android, su crecimiento puede ser exponencial. Un buen enfoque, el filtro oportuno y te sientes como Robert Capa.

 

 

La foto oportuna

El pasado mes de febrero Obama se desplazó a San Francisco para cenar con los directivos de las principales empresas de Internet. La foto de la cena fue recogida rápidamente por los principales medios del planeta tanto off line como on line. En política y aún más en EEUU los símbolos y los mensajes son siempre importantes y están estudiados al milímetro. Cuando empieza a percibirse, aunque aún sea de forma leve, cierto grado de reactivación económica, pocos dudan de que en gran medida se debe al cambio de modelo económico que están liderando muchas de las empresas de Internet, representadas en la cena.  Un nuevo modelo económico que ya nadie se atreve a llamar “nueva economía” por miedo a reactivar los fantasmas de la burbuja puntocom. Está evidentemente justificado el encuentro y es, sin lugar a dudas, un acierto de los asesores de Obama.

Entre los asistentes se encontraban Mark Zuckerberg fundador de Facebook; Steve Jobs de Apple, Dick Costolo de Twitter y Eric Schmidt por parte de Google, entre otros. Salvo por  la ausencia de un representante de Microsoft,  en la cena, presidida por Obama, que ha hecho de las nuevas tecnologías bandera de su política económica, se encontraban la flor y nata de Internet. Tal era la importancia del encuentro que, pese al aparente carácter informal, alguno de los asistentes, poco dado al uso de corbata, lucía una para la ocasión. Según las crónicas del encuentro la intención de Obama era pedirles ideas para “consolidar la posición de dominio comercial en la escena internacional con el objetivo de duplicar las exportaciones en los próximos cinco años y apoyar millones de puestos de trabajo en EE UU”.

Mientras que en Europa y más concretamente en España llevamos mas de una década divagando sobre el cambio de modelo económico, en EEUU tienen claro el camino que lleva al futuro. La crisis está acelerando la transformación hacia la economía digital, y Europa está quedando claramente rezagada. Mientras que durante años los país europeos han estado más preocupados por proteger sus respectivos operadores de telecomunicaciones, EEUU ha llevado a cabo una apuesta por una transformación más profunda basada en los servicios y contenidos online. El peso de Europa se ha visto claramente mermado en los últimos cinco años, incluso en el campo de la movilidad en donde presentaba una clara ventaja EEUU se lo ha arrebatado. Todo ello sin mencionar la emergencia de Asia como potencia tecnológica en clara competencia con EEUU.

En España, la Ley de Economía Sostenible (LES) cuyo objetivo inicial era precisamente impulsar un cambio en el modelo económico, ha quedado eclipsada por la polémica entorno a la disposición final segunda conocida como “ley Sinde”. Tal vez, la mejor forma para reactivar el debate sobre una verdadera economía sostenible basada en las nuevas tecnologías sería que el Presidente se reuniera, como hizo Obama con los empresarios españoles de Internet para pedir ideas y sugerencias. Dada la situación, sería una foto más que oportuna, necesaria.

Estándares en un mundo ideal

En un mundo ideal las empresas lucharían por establecer los estándares que fueran más convenientes para sus usuarios por encima de cualquier otro interés.  Se entiende por estándar “la especificación que regula la realización de ciertos procesos o la fabricación de componentes para garantizar la interoperabilidad”. Aquellas empresas que logren imponer una tecnología como estándar tendrán garantizado el éxito y una ventaja competitiva que en muchos casos les proporcionará una posición de dominio de mercado durante años.

Durante el Encuentro de las Telecomunicaciones del pasado mes de septiembre Reinaldo Rodríguez, Presidente de la CMT advertía sobre las posibilidades de discriminación que tienen algunas empresas y puso como ejemplo el interés de Apple por introducir las nuevas tarjetas micro SIM en los iPhone 4 e iPad. Las empresas, con la ley en la mano, no realizan nada ilegal pero el usuario no tiene otra opción que adquirir una nueva SIM de la que, además, no disponen todos operadores, pudiendo situarse en una posición muy ventajosa frente a sus competidores. Podría argumentarse que la decisión de Apple tiene como objetivo ahorrar espacio en el iPhone 4, pero este argumento perdería peso en el caso del iPad. ¿Realmente la apuesta por un nuevo estándar y el coste que conlleva está destinado a beneficiar al usuario o existen otros intereses?

En los días previos al lanzamiento de algún nuevo producto de Apple los rumores y filtraciones se disparan. Entre las muchas novedades que se han adelantado a la próxima keynote, llama la atención una que casi ha pasado desapercibida, la incorporación de un nuevo puerto Light Peak, una de las posibles novedades en los nuevos Macbook en lugar del USB. Según parece el puerto de Intel (disponible desde 2009) con una velocidad de transferencia de 10 Gb/s supera con mucho las prestaciones de la tercera generación de USB.

Tras este movimiento podría esconderse el verdadero interés de Apple, incorporar un puerto Light Peak al nuevo iPad. De esta forma la empresa de la manzana impondría de facto un nuevo estándar para los tablets, descolocando a toda la competencia y dando un golpe fatal a los USB. Más allá de la mejora en la velocidad de transferencia el interés de Apple con esta maniobra sería mantener a los usuarios dentro de su ecosistema “iTunes”. Si  finalmente Apple bendijera a Intel como estándar para sus dispositivos, la ventaja de ambas empresas frente a sus competidores sería considerable (atentos a la bolsa el día 3).

Para la mayoría de los usuarios la tecnología en sí es “transparente” pero los usuarios deberían saber que en este sector ninguna decisión es innocua. En un mundo ideal pensaríamos que las empresas ofrecen siempre lo mejor a sus clientes, pero tratándose de tecnología y de los intereses en juego lo “ideal a veces es enemigo de lo mejor”.


La calidad ya no es lo que era

Muchos conceptos que parecían asentados en el mundo offline están adquiriendo un nuevo significado bajo el prisma de la web 2.0. El de “calidad”es uno de ellos, si bien es cierto que es un término que ha ido evolucionando a lo largo de la historia. El concepto de calidad, nunca ha sido tan subjetivo como con la llegada de Internet, desdibujándose día a día cuando lo aplicamos a muchos de los servicios de Internet.

Durante décadas el éxito de un producto o servicios estaba intrínsecamente relacionado con la calidad entendida como las “cualidades positivas” que ofrecía ese servicio o producto, en función de sus especificaciones y de las necesidades del usuario. Parece evidente que son éstas las que se encuentran en mutación.

La complejidad y rapidez de transformación de la tecnología ha llevado a que los desarrollos sean evaluados y testados “en directo” sin tiempo de espera. En este sentido, Internet ha permitido potenciar la participación de los usuarios en lo que se ha venido a denominar innovación abierta. El usuario ha pasado a formar parte de manera voluntaria y activa del proceso de validación de los servicios de Internet. Las empresas han hecho de la necesidad virtud y de la “inteligencia compartida” un punto a su favor: Miles o millones de usuarios evaluando y mejorando un servicio en tiempo real y de forma gratuita. Bienvenidos a la era de los beta tester gratuitos.

Aunque la innovación abierta puede llegar ser difícil de gestionar, representa una oportunidad para muchas empresas que, de otra forma, serían incapaces de alcanzar el grado de innovación requerido para ser competitivo en la Red. En otros casos, la colaboración de los usuarios es más un acto altruista que representa una ayuda inestimable para las empresas. La traducción a diferentes idiomas de Twitter o Facebook de forma desinteresada por parte de los usuarios o la mejora de los resultados de traducción del servicio de Google benefician tanto a las empresas como al resto de usuarios. Podría considerarse un modelo “win-win” si no fuera porque el reparto de beneficios desequilibra un tanto la balanza.  Pero ya se sabe que en Internet como en la granja de Orwell “unos animales son más iguales que otros”.

La TV se conecta a la nube I

Google Tv Como el cuento del lobo, después de tanto tiempo anunciando la convergencia, que parecía que nunca iba a llegar, por fin, con el anuncio hace unos días del próximo lanzamiento de Google Tv,  la revolución de la Tv ha comenzado y ya nunca será como la hemos conocido hasta el momento.

Bien es cierto que las iniciativas realizadas hasta el momento, desde Tivo a Apple Tv, no habían cuajado y todo hacía pensar que la Tv era especial, pero la llegada de Google Tv debería encender todas las alarmas para los responsables de las TV de la próxima década. Y que nadie menosprecie  Apple, a pesar de que su Steve Job  sigue afirmando que para ellos la Tv “es un hobby” nadie parece creerle y su negativa refuerza la teoría de su interés por ser un agente importante en el nuevo panorama multimedia.

¿Qué ha cambiado para que ahora el escenario sea diferente? Sencillamente que tanto Apple como Google ya disponen de un ecosistema completo basado en la nube. Ambas compañías han desarrollado una estrategia en torno a la nube, integrando sus diferentes plataformas con un claro objetivo: convertirse en la puerta de entrada a la TV del siglo XXI; Google Tv a través de Android y Chrome,  mientras que  Apple Tv lo haría previsiblemente en torno a iTunes y su AppStore.

Pero todavía hay oportunidades ya que el proceso de convergencia será más lento que en otros sectores. Frente al PC o al móvil que requieren una actitud proactiva por parte del usuario, la Tv es más pasiva y lo seguirá siendo para una parte muy importante de los usuarios. Por el contrario,  los nativos digitales accederán a la Tv -ya lo hacen de hecho- de la misma manera que acceden a Internet o al móvil, es decir participativa y multi tasking. Google lo sabe y a ellos va dirigida la denominada tv inteligente.

Si el modelo propuesto por Google triunfa, el mundo de la publicidad en Tv  tal y como lo conocemos hasta la fecha se habrá dinamitado para siempre. El proceso de desintermediación, que Google y Apple conocen como nadie, no legará hasta bien entrado el próximo año y su implantación y popularización requerirá un periodo de varios años más, pero que nadie se confíe,  el lobo ha llegado y como bien sabemos es un lobo voraz.


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Innovación: el círculo virtuoso

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Uno de los mayores problemas de la actual crisis financiera mundial ha sido la falta de liquidez de las empresas de medio mundo y la dificultad para obtener financiación. En España sabemos de que hablamos. Sin embargo, unas cuantas empresas tecnológicas, “casualmente” todas ellas norteamericanas, y que han alcanzado éxito mundial gracias a sus productos y servicios innovadores siguen presentando grandes beneficios  y acumulando dinero en caja.

No puede decirse que estas empresas hayan sufrido especialmente con la crisis, es más, en algún casos les ha permitido crecer rápidamente a un coste menor que en años anteriores. Por ejemplo, Google dispone de más de 24.500 millones de dolares de caja, lo que le sitúa en una posición inmejorable para nuevas adquisiciones.

La historia de las adquisiciones del buscador es larga y cuantiosa, baste recordar los 3.100 millones que pagó por DoubleClick o los más de 1.600 millones por Youtube. Durante 2009 el ritmo de compras disminuyó considerablemente siendo su mayor adquisición AdMob por “sólo” 750M$. Su primera compra del año ha sido Aardvark por 50 M$, empresa especializada en busquedas sociales. Con su historial de compras y la caja acumulada, los analistas esperan que ésta no sea la única durante 2010 y el mercado espera un importante y sonado anuncio en los próximos meses.

Por su parte, a Apple tampoco parece afectarle la crisis, se estima que dispone de más de 28.500 millones en tesorería, ésto sin contar las previsiones de ingresos que generará el lanzamiento del iPad. Apple podría comprar empresas del calibre de eBay, Dell  o la mismísima Yahoo, aunque la empresa de la manzana es menos proclive a salir de compras que sus rivales. Por su parte, Amazon con unos resultados menos espectaculares también ha apostado por adquirir innovación vía adquisición, al anunciar la compra de Touchco, una start up especializada en pantallas táctiles. Parece que Oracle también lo tiene claro a este respecto. Recién concluida la adquisición de Sun por 5280 una de sus primeras decisiones estratégicas ha sido anunciar que elevará en más de 1.500 su actual inversión en I+D alcanzando los 4.300 millones de dólares.

De todo esto se pude sacar una clara conclusión: todas estas empresas deben su éxito, en gran medida, a una apuesta por la innovación. Gracias al éxito alcanzado,  además de poder mantener las inversiones millonarias en I+D, tienen la capacidad económica y la visión para adquirir también talento y nuevos servicios innovadores que les permita diversificar y crecer más aún.

Cuando finalice la crisis, estas empresas habrán conseguido una ventaja difícil de alcanzar por algunos de sus competidores, un circulo virtuoso difícil de superar.