La transformación de la distribución: tecnología o abstracción?

La semana pasada se celebraron dos de los principales eventos que tienen lugar en nuestro país a lo largo del año. Mientras en Barcelona se celebraba el Mobile World Congress, en Madrid se inauguraba ARCO que conmemoraba su 35 edición. Dos eventos muy distantes en temáticas, público y objetivos aunque a ambos les une un gran interés mediático. Lo que me lleva a relacionar ambos eventos es el papel protagonista que tienen los periódicos nacionales en ARCO, con stand y artistas propios, frente a la escasa o nula presencia institucional de éstos en la feria tecnológica más importante que se celebra en nuestro país.

Seguramente las razones para tener más presencia en el mundo de la “abstracción” y no tanto en el de la tecnología sean más mundanas de lo que pensamos, pero no deja de ser una metáfora del rol que están llamados a desempeñar los medios en el nuevo ecosistema digital.

Los medios no han dejado de evolucionar y transformarse digitalmente durante los últimos años, intentando adaptarse a cada innovación tecnológica. Sin embargo, y cuando parecía que el modelo web podría funcionar, asistimos a un cambio más importante, si cabe, que los acontecimientos que hemos vivido hasta el momento. Nos referimos a la transformación de la distribución provocada principalmente por el proceso de confluencia del “mobile” y de las redes sociales, lo que ha venido a denominarse la era Post PC o “Post web” (@Antonello dixit)

Tradicionalmente, los medios han controlado casi la totalidad de la cadena de valor del negocio de la información, pero con la llegada de Internet y la aparición de nuevas plataformas de distribución se han visto paulatinamente desplazados.

Aunque los medios han demostrado que son casi irremplazables para la interpretación de la realidad y para contar historias, su rol en la cadena de valor ha cambio irremisiblemente. No es nuevo, los medios no han liderado ni controlado ninguna de las sucesivas plataformas tecnológicas -web, redes sociales, mobile o la emergente IoT- que se han se han ido sucediendo con la digitalización. Progresivamente los diferentes agentes: Google en la web, Apple en el móvil o Facebook en las redes sociales han ido desplazando a los medios en la cadena de valor para situarles en un extremo, el de la creación. Un eslabón fundamental pero de menor relevancia en lo que se refiere al negocio y que por tanto debe hacer repensar su estrategia de cara a futuro.

Precisamente, coincidiendo en el tiempo con el MWC se han puesto en marcha dos iniciativas que apuntan en esta dirección. La implementación de Accelerated Mobile Pages (AMP) de Google y el lanzamiento de los primeros artículos en Facebook Instant. Aunque ambos dan respuesta a los nuevos hábitos de consumo de contenidos y pueden suponer para los medios un cambio a distribución de los contenidos representan dos modelos diferentes. El de Facebook está orientado al consumo del contenido en el entorno de su plataforma y el de Google, aparentemente un facilitador para mejorar la descarga de las páginas en móviles, es el intento del buscador de migrar su modelo web al móvil.

En este sentido, el movimiento de Google es sumamente interesante ya que tras una iniciativa en apariencia puramente tecnológica subyace el intento de Google de trasponer el papel preponderante que ha disfrutado en la web al móvil.

AMP

Solo hay que observar el carrusel que aparece en las búsquedas, para percatarse de que el AMP puede convertirse en el SEO de la era Post-web. De nuevo la relevancia de la información, y por tanto el control de la atención, en manos del algoritmo.

El negocio digital aunque a veces parezca próximo a la abstracción sigue estando en poder de la tecnología.

Se ‘responsive’

El anuncio de que Google penalizará desde hoy aquellas páginas web que no sean responsive—es decir, que no estén adaptadas al móvil— no ha cogido a nadie por sorpresa. Sin embargo, por sus importantes consecuencias, ha trastocado el mundo online, si bien es una realidad conocida y asumida por casi todos que el móvil se está convirtiendo en la principal fuente de acceso a Internet para una gran mayoría de usuarios.

La trascendencia del anuncio, cuya aplicación no sería tan drástica como parecía en un principio, se debe a su capacidad de marcar la agenda digital global. De nuevo, se diría que el destino y la evolución de Internet se deciden en los despachos de Silicon Valley de forma unilateral. Junto con Apple y Facebook, Google posee hoy por hoy la mayor capacidad de señalar la senda por la que evoluciona Internet, con las consecuencias que ello conlleva. Aunque este cambio presenta muchas diferencias, el anuncio de Google nos retrotrae a abril de 2010, cuando Apple decidió que no iba a permitir el uso de Flash en el iPhone y el iPad.

Amparados en su éxito indiscutible entre los usuarios y en su potencial de innovación, estas empresas imponen el ritmo al que hay que adaptarse. Resulta evidente que la evolución lógica de Internet obliga a desarrollar diseños adaptados al móvil y que antes del anuncio de Google este proceso ya estaba en curso, pero la decisión del buscador acelera y trastoca las estrategias de muchas empresas y modelos de negocio, sobre todo de los que han nacido y se han desarrollado pensados para el PC.

La decisión del buscador acelera y trastoca las estrategias de muchas empresas y modelos de negocio, sobre todo de los pensados para el PC. Es el caso de los medios de comunicación, uno de los sectores que más se puede ver afectado a partir de hoy. El debate sobre la necesidad de optimizar sus sitios web para el móvil se lleva produciendo desde hace tiempo. De hecho, ya se ha abordado en muchos medios de referencia, como The Guardian, Bloomberg Business o la BBC. El hecho de que este cambio no se haya acometido de forma generalizada no se debe a la incapacidad o desinterés de los medios, sino principalmente a un problema de negocio. El diseño responsive disminuye el número de posiciones publicitarias y, por tanto, de ingresos. Según estimaciones oficiosas de los medios, se prevén caídas de entre un 10% y un 15% por las pérdidas al migrar a responsive.

Gran parte de las apuestas estratégicas que acometieron los medios para transformarse endigital first ya no sirven en un ecosistema mobile first. El anuncio de Google acelerará un proceso inevitable que, a la larga seguro, que será beneficioso para usuarios, anunciantes y soportes. La apuesta por la publicidad nativa y su auge constituye un buen ejemplo.

Sin embargo, la decisión pone aún más presión sobre un sector ya muy castigado por la trasformación digital. Con independencia de los errores propios, la evolución tecnológica impacta en los medios de forma más virulenta que en el resto de sectores. La trasformación hacia el mobile first tendrá también consecuencias en las organizaciones, principalmente en cuanto a la integración y desarrollo de equipos propios especializados en el desarrollo y negocio en movilidad. Google y las grandes tecnológicas están imponiendo un nuevo modelo de “obsolescencia creativa” y se han convertido en reguladores de facto

Hasta la fecha, este proceso se venía realizando mayoritariamente fuera de las organizaciones, a través de proveedores externos. En este sentido, es de esperar que se produzca un cambio significativo, ya sea a través de contrataciones de equipos propios o de adquisiciones. La compra de Buzzfeed de la start-up GoPop —con su aplicación para convertir en animaciones fotografías del usuario— es un primer síntoma de este cambio.

Las grandes tecnológicas, con su posición dominante de mercado, están imponiendo un nuevo modelo de “obsolescencia creativa” y se han convertido en reguladores de facto. Se trata de una cuestión sin duda controvertida. Y como usuarios requiere de una reflexión que va más allá de valorar esta última decisión de Google como positiva o negativa en términos generales.

Articulo publicado en El País el 21/04/2015

Vídeo, ese oscuro objeto de deseo

video pepecerezoSi en algo coinciden casi todos los medios es en la importancia de potenciar su área de vídeo online.  Internet, que nació como un medio netamente escrito, se ha ido convirtiendo en el medio audiovisual que ahora conocemos. Los usuarios demandan más vídeos, los anunciantes quieren disponer de más inventario… Sin que sirva de precedente, los equipos comerciales y de contenidos están de acuerdo: necesitamos más vídeos.

Aunque llevamos años hablando de la importancia del vídeo, y son innumerables las iniciativas llevadas a cabo hasta la fecha, 2014 parece ser el año de su despliegue definitivo. Según Business insider, los ingresos por publicidad en vídeo online se incrementarán en los próximos tres años a un ritmo de crecimiento anual (CAGR) del 19,5%, por encima de cualquier otro soporte a excepción, claro está, del móvil.

Video online publicidad pepecerezo 2El Huffington Post y Buzzfeed, máximos representantes de lo que hemos venido en llamar los customer media, son a día de hoy, la punta de lanza del sector en su apuesta por el vídeo online.

La apuesta del HuffPost se llama Live y es el eje de su nueva estrategia de vídeo tras un primer intento fallido que les llevó a la redefinición de todo el área. Según datos de la compañía , actualmente producen ocho horas de programación en vivo cinco días a la semana; contenido que es editado en pequeñas píldoras que le permiten crear una gran cantidad de contenido audiovisual en poco tiempo, aumentando así de forma exponencial su inventario publicitario. Según sus datos, desde el lanzamiento hace menos de dos años han generado 1.400 millones visualizaciones.

Por su parte Buzzfeed, el “medio líquido” por excelencia que ha conseguido “diluir las fronteras” entre la información más seria y el entremetimiento más superficial, entre los contenidos y la publicidad, apuesta de forma decidida por el vídeo. Y lo hace apoyándose en una agresiva estrategia en medios sociales (75% de su tráfico) y en el aprendizaje conseguido con la publicidad nativa y el “brand content”. BuzzFeed Motion Pictures, renombrada así tras recibir una inversión el pasado verano de más de 50 millones de dólares, cuenta con un equipo de vídeo online formado por 40 personas. Como es marca de la casa, el éxito de los vídeos se sustenta en gran medida en un exhaustivo análisis de los datos de consumo de sus usuarios.

Pero los medios nativos digitales no son los únicos que apuestan por el vídeo de forma decida. Yahoo, necesitado de crecimiento y monetización para aumentar sus ingresos publicitarios tiene abierta negociaciones para la adquisición de la plataforma de publicidad de vídeo online Brightroll. La empresa trabaja con 25 de los 50 principales editores y 85 de los 100 principales anunciantes de los EEUU y se estima que obtuvo unos ingresos de 100 millones de dólares durante 2013.

A a todo esto, Youtube, ocho años después de ser adquirida por Google, sigue consolidando su liderazgo. Pese a los cambios acontecidos en este tiempo, se ha mantenido como la plataforma de vídeo por antonomasia. De aquella época de auge de la web 2.0 apenas perduran unas pocas marcas y son menos aún las que presentan unos números y una perspectiva de futuro como las de Youtube.

La plataforma de vídeo de Google ha sabido adaptarse a los cambios que han venido conformando la Internet expandida, la irrupción de la web social, el auge de los dispositivos móviles conectados, etc. Ante cada nuevo escenario ha salido fortalecido. Y algo más importante, ha sido capaz de ser referencia para diferentes generaciones. La encuesta de The Futures Company realizada entre los jóvenes de los EEUU revela que Facebook ha sido reemplazada por YouTube como la plataforma digital preferida entre los 12 y 19 años. Youtube se ha convertido en la plataforma social de vídeo online para la “generación mobile” que además presenta un inmenso potencial de negocio.

Según Bernstein Research, Youtube “podría generar en 2015 unos ingresos en torno a los 7.000 millones de dólares y alcanzar los 30 mil millones en los próximos años”. Según estos datos, el futuro de Google dependerá, a buen seguro, más de Youtube que de Google plus.

Las 15 claves para entender Google

descargaGoogle representa la revolución que ha supuesto la irrupción del mundo digital. Aunque el dominio “Google” fue registrado en 1997, no es hasta el 27 de septiembre de 1998 cuando sale a la luz el buscador. Se cumplen 15 años desde que dos jóvenes estudiantes de la Universidad de Stanford, Larry Page y Sergey Brin, pusieron en marcha el servicio que en gran medida contribuyó al auge de Internet y, por qué no decirlo, a la transformación de los negocios y en cierta medida de la sociedad. Éstas son las claves de su desarrollo.

1. Pensar a lo grande. Desde sus comienzos, cuando Page y Brin eran dos jóvenes estudiantes de posgrado, siempre han demostrado una gran ambición y amplias miras. Ya entonces se planteaban como objetivo “ordenar toda la información del mundo”. Parece que con los años no ha decaído esta ambición. Su último anuncio, la creación de Calico, una empresa especializada en salud, pretende “prolongar la vida de las personas”.

2. Su modelo de negocio. Google pone en marcha el más efectivo modelo de negocio nativo digital. A partir del éxito de su buscador, consigue adaptar la tecnología que hace posible la publicidad contextual a través de su servicio Adwords, sin duda el gran acierto que ha hecho de Google una máquina de hacer dinero. En 2012 facturó 50.175 millones de dólares con un beneficio neto de 10.740 millones, siendo la principal fuente de ingresos la publicidad del buscador.

3. Innovación. Uno de los éxitos de Google ha sido su capacidad de desarrollar una cultura y un modelo de innovación que se han convertido en referente universal. En palabras de Eric Schmidt, presidente ejecutivo: el acierto ha sido “sistematizar la innovación” al permitir que sus empleados dispongan de un 10% de su tiempo para desarrollar proyectos personales.

4. Adquisiciones. La compañía de Mountain View se ha caracterizado por su vocación de adquirir talento, tecnología y nuevos negocios gracias a la compra de compañías. Google ha tenido claro que es mejor centrarse en aquello que mejor sabe hacer y adquirir aquellas empresas que lo hacen mejor en otros campos o están mejor posicionadas. Desde febrero de 2001, Google ha adquirido 129 empresas.

5. YouTube. Uno de los mejores ejemplos para explicar el anterior punto. Google compró YouTube en 2006 por 1.550 millones a pesar de que disponía de su propio site de vídeos Google Video. YouTube, con más de mil millones de usuarios únicos mensuales y alrededor de un millón de anunciantes, es la apuesta de la compañía en el mercado audiovisual.

6. Android. Consciente desde hace años de la creciente importancia de la movilidad como medio de acceso a Internet y de los cambios de hábitos que conlleva, Google ha ido construyendo su ecosistema mobile sustentado en su sistema operativo Android y en sus dispositivos, aunque tras varios intentos fallidos optó por la compra de Motorola.

7. Integración. Es una de sus ventajas competitivas: su capacidad de integrar productos y servicios como Gmail, GoogleMaps, YouTube, etc, ofreciendo un completo y complejo ecosistema digital que en muchos casos ha provocado que sus rivales le acusen de abuso de posición dominante.

8. Google Glass. Lo que pudiera parecer ciencia ficción, Google es capaz de ponerlo en práctica y hacer que parezca fácil. La llegada de las Google Glass anticipa un nuevo campo en el que confluye el Internet de las cosas y la computación integrada o portable (wearablecomputer), y en el que las pantallas se nos acercan cada vez más para lograr una mayor interacción y un mayor conocimiento de nuestros hábitos y gustos. Se abre una nueva etapa no exenta de riesgos y oportunidades.

Durante estos 15 años no ha sido todo un camino de rosas y cuenta en su historial con unos pocos aunque sonoros fracasos:

9. Censura en China. En su carrera por el crecimiento hacia nuevos mercados, en 2005 Google no dudó en colaborar con el Gobierno de China y censurar los resultados de búsqueda contrarios a sus políticas. A pesar del acuerdo inicial y tras un ataque cibernético organizado por el propio gobierno, Google decidió retirarse para trasladarse a Hong Kong.

10. Sospechas de espionaje. Según las filtraciones de Edward Snowden, Google, junto a otras empresas de Internet, habría recibido millones de dólares por su colaboración en el programa de espionaje Prisma, realizado por la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense. Un caso aún por esclarecer.

11. Redes sociales. Es evidente que no son su fuerte. Ninguno de los intentos por desarrollar entornos sociales como Orkut o Buzz han cumplido las expectativas. Google no ceja en el empeño y se ha planteado como una prioridad estratégica Google+, aunque no acaba de despegar como alternativa a Facebook, ni siquiera a LinkedlIn, que sobre el papel parecía que sería la más perjudicada. No obstante, Google tiene músculo financiero y capacidad suficiente para no darse por vencido.

12. Google y los editores. La relación de los medios con Google ha sido siempre ambivalente, oscilando entre la admiración y el odio. La prensa achaca a Google que se aproveche de sus contenidos para su propio beneficio, al tiempo que los editores no pueden dejar de dedicar esfuerzos y recursos para que sus noticias salgan bien posicionadas.

Google no puede parar de evolucionar e innovar a la misma velocidad que lo hace internet y se enfrenta ahora a importante retos:

13. Negocio Mobile. A pesar del dominio de Android y a la espera de los nuevos terminales de Motorola, uno de los retos es saber si el negocio de la publicidad móvil va ser tan rentable para Google como lo ha sido para el buscador.

14. Crecimiento. Sobre Google siempre pende una espada de Damocles, su imparable crecimiento puede llevarle a ser acusado de monopolio y, como le ha ocurrido a otras empresas, a su segregación.

15. La confianza de los usuarios. Google debe mantener la relación de credibilidad y confianza que ha mantenido con los usuarios. No es suficiente ofrecer servicios innovadores si los usuarios pierden la confianza con casos como el de la NSA. Google debería volver a sus orígenes y poner como prioridad su lema “don’t be evil”.

Artículo publicado en Expansión el 28/09/2013

La batalla de las plataformas

Durante el pasado verano se han producido algunas noticias relacionadas con el mercado móvil que auguran un final de año y comienzo del próximo muy “movido” en el sector. El futuro del negocio de Internet y, en gran medida, el de la economía digital en su conjunto pasa por el control del mercado de la movilidad. Fabricantes de dispositivos, empresas de Internet, operadores de telefonía, proveedores de contenido, todos ellos se disputan un lugar en el nuevo “ecosistema digital móvil”. Un complejo escenario de intereses cruzados en el que la partida más importante se juega por el control de las plataformas y en la que Apple con iOS y Google con Android son los mejor colocados en la disputa por alzarse con el reinado. Una guerra por el liderazgo del mercado que presenta varios frentes.

Apple, convertida en la empresa más valiosa por capitalización bursátil de la historia, ha trasladado el campo de batalla a los tribunales de medio mundo. Desde California a Japón, pasando por Alemania tiene abierta causas contra fabricantes como Samsung oMotorola (propiedad de Google) por violación de sus patentes con resultados diversos hasta la fecha. Un sistema, el de las patentes, que nació como vía para proteger e impulsar la innovación y que corre el riego de convertirse, por una aplicación excesivamente restrictiva de las mismas, en un freno para la innovación y una barrera infranqueable para la llegada de nuevos entrantes. Paradójicamente, y en función de cómo evolucionen las diferentes causas en cada mercado, empresas como Nokia, que tras quince años como líder ha sido superada por Samsung, o RIM, en continuo declive, podrían encontrar en sus patentes su tabla de salvación. Las patentes de RIM la revalorizan como una pieza importante en el tablero de juego de cara a posibles fusiones o adquisiciones.

Pendientes de nuevos terminales

En paralelo, todo el sector se encuentra ultimado la presentación de sus nuevos terminales de cara a la campaña de navidad. Además de un lucrativo negocio en sí mismo, los dispositivos son también la punta de lanza para el despliegue de las plataformas sobre las que se están construyendo los cimientos del negocio de la movilidad del futuro. Desde la aparición del primer iPhone, hace ahora cinco años, los dispositivos móviles se han convertido en el caballo de Troya por el control del negocio de la movilidad, en el que los operadores, en este corto espacio de tiempo, parecen relegados a un papel secundario.

Como la leyenda griega el poderío de Apple y Google parece inexpugnable. Según los últimos datos disponibles, en el mundo existen más de 500 millones de dispositivos con el sistema operativo de Google frente a unos 400 millones del iOS de Apple; sin embargo Android tiene la desventaja de su excesiva atomización ya que se encuentra instalado en cientos de terminales diferentes. El ecosistema creado por Apple, a día de hoy, podría parecer mas robusto que el de Google, aunque no hay que olvidar que en el mundo digital, como se ha puesto de manifiesto a lo largo de la corta pero intensa historia de Internet, los sistemas abiertos han acabado imponiéndose sobre modelos cerrados. Mientras que Google tradicionalmente ha priorizado el lanzamiento al mercado sus productos y servicios para que se expandieran lo más rápidamente posible, incluso sin tener un modelo de negocio detrás, Apple se ha caracterizado por identificar primero el modelo y después lanzar sus productos.

Lo que parece cada día más claro es que la compañía que se quede descolgada de esta carrera no tendrá muchas más oportunidades para competir en el futuro y la que no tenga una estrategia ganadora en movilidad se convertirá en irrelevante. En este sentido, la presión sobre el resto de empresas de internet es evidente y, cada vez que se habla de movilidad, todo el mundo dirige sus miradas hacia Facebook. La presión sobre la red social va en aumento. Facebook, en caída libre en bolsa desde que empezó a cotizar el pasado mes de mayo, necesita dar urgentemente señales de que tiene una estrategia en movilidad. A pesar de asegurar que crear su propio dispositivo sería un error, Facebook tendrá que llevar a cabo alguna operación de calado que le de opciones frente a sus competidores. La conquista de Troya no ha hecho más que empezar.

(Este post se basa en el artículo publicado el 26 de septiembre de 2012 en la Cadena Ser,  en la sección de tecnología)

La nube se mueve, del hardware al ‘softcontent’

Durante este mes de agosto recuperaré y actualizaré, en la medida de lo posible, algunos de mis artículos que habían sido publicados en otros medios con anterioridad, como el que se incluye a continuación, escrito para CadenaSer.com  el pasado mes de julio.

Un secreto a voces recorre los cuarteles generales de las principales compañías de Internet: el futuro del negocio de internet está en el hardware. Durante las últimas semanas lo que empezó como un rumor ha terminado por confirmarse, Amazon está preparando la fabricación de un Smartphone como paso inevitable para poder seguir compitiendo en igualdad de condiciones con Google y Apple, que se perfilan como sus máximos rivales en el mercado del comercio y la publicidad en los móviles.

No es el único, la apuesta de Google parece incluso más decidida en este sentido, al menos así lo ponen de manifiesto las declaraciones de Eric Schmidt, expresidente ejecutivo de Google, que, coincidiendo con el lanzamiento de Nexus 7, realizaba unas reveladoras declaraciones relativas a la estrategia de futuro de la compañía, en las que confirmaba su intención decidida de tener una presencia importante en el negocio del hardware. Estas noticias no deberían sorprender demasiado, ya que son el resultado inevitable del desarrollo del negocio de Internet y una muestra más de la necesidad de crear un ecosistema que configure el nuevo modelo de “economía de la nube”.

Durante los últimos años, las empresas llamadas a liderar el negocio de Internet han ido entretejiendo un complejo ecosistema, teniendo como cimientos sus plataformas tecnológicas al tiempo que añadían paulatinamente, capas de servicios. Llegado este punto, con una masa critica de usuarios conectados y coincidiendo con la inauguración de la era post PC, se hace necesario también el control del acceso a través de los dispositivos.

Para llegar a este punto el camino y la aproximación de cada empresa ha sido diferente. Por una parte, Apple, que provenía de la fabricación de hardware, fue pionera en entender la necesidad que había de construir un ecosistema a partir de sus dispositivos y su sistema operativo IOS como plataforma común para todos ellos. Por su parte, las empresas de Internet se han visto abocadas a la fabricación de dispositivos móviles, smartphones, tablets, ereaders, etc si no quieren verse fuera de la carrera. En este contexto, se entiende el interés de Amazon y Google por saltar a la arena del negocio del hardware. No serán las únicas, parece más que probable que su camino pueda ser seguido por otras compañías. En las próximas semanas o meses es previsible que asistamos a la convergencia, a través de alianzas y adquisiciones entre fabricantes de dispositivos y plataformas como Nokia o RIM, con empresas de Internet como Facebook o eBay. Estos son sólo unos pocos ejemplos, pero las posibilidades y combinaciones son múltiples.

En este escenario, está aún por ver cómo se van a adaptar y qué rol pueden jugar otros actores como las telecos, los cableros o los proveedores de contenido. Difícil saberlo, a día de hoy, lo que parece evidente es que los proveedores de contenido tradicionales se han convertido en el eslabón débil, quedado relegados en un extremo de la cadena de valor, a excepción de las majors, que siguen teniendo un papel relevante aunque no se sepa por cuánto tiempo.

El hardware parece llamado a convertirse en el ‘cuarto poder’ de la industria de Internet mientras los medios siguen buscando el reino perdido del contenido. Sólo unos pocos como Barnes & Noble con Nook supieron ver la importancia del hardware como vía para controlar la distribución y, por tanto, su negocio, más allá de convertirse en meros proveedores para terceros.

En este ecosistema formado por plataformas, dispositivos y servicios la industria de contenidos no ha sabido o no ha podido encontrar el lugar relevante que tuvo en el pasado. Si, primero la industria discográfica y después los medios se vieron arrasados por el nuevo modelo, ahora le toca al mundo editorial y próximamente, con la irrupción masiva de las TV conectadas, le tocará su turno al sector audiovisual. Pero existe una gran diferencia, mientras que la prensa, los libros y la música se han convertido en ‘softcontent’, en el audiovisual el contenido sigue siendo el Rey, será suficiente?

La batalla por internet se juega en el móvil

Durante este mes de agosto recuperaré y actualizaré, en la medida de lo posible, algunos de mis artículos que habían sido publicados en otros medios con anterioridad, como el que se incluye a continuación, escrito para ABC.es el pasado mes de junio.

Apple ha dado un nuevo golpe de efecto en su carrera por el control futuro de internet móvil, al tiempo que intenta sacar de la carretera a Google, a día de hoy uno de sus principales rivales. Algunas de las novedades anunciadas por la empresa de la manzana en su última presentación pública de IOS6, su sistema operativo para dispositivos móviles, son buena muestra de ello. De todas éstas seguramente sea el lanzamiento de su propia aplicación de mapas, descabalgando a Google maps de sus dispositivos, el ejemplo más llamativo de esta batalla y cuyo trasfondo es la apuesta estratégica de la empresa de la manzana por el control del negocio publicitario en movilidad.

Asistimos a los primeros movimientos de una partida que se juega con miras al medio y largo plazo. Durante 2012 se están produciendo importantes cambios en el mundo digital  ya que se están poniendo las bases de cómo va a desarrollarse el futuro de Internet. Por ello, todas las grandes empresas de internet están adecuando sus estrategias para este nuevo escenario. Los expertos dan por inaugurada la era post PC caracterizada por el auge del acceso a internet a través de dispositivos móviles. Antes de que finalice el año se habrán vendido más smarphone y tabletas  que ordenadores personales y se prevé que para 2016 aproximadamente el 80% de las conexiones a internet de banda ancha serán móviles.  Por otra parte, el auge de las redes sociales, con Facebook a la cabeza comportan también cambios de hábitos y de comportamiento de los usuarios. En la internet móvil parece que los buscadores no tendrán la importancia que han tenido hasta la fecha.

Desde la última década, y es previsible que continúe aún durante algunos años más, Google domina y controla el mercado publicitario online.  Sus resultados así parecen ponerlo de manifiesto.  Durante el segundo trimestre de 2012 ingresó 12.210 millones de dólares, un  35% más en comparación con el segundo trimestre del año anterior. Pero empresas como Apple, cuyo modelo de negocio no estaba en Internet, no pueden permitirse que Google traslade su poderío a la internet móvil, por ello cada uno de sus movimientos están orientados a tomar posición y en la medida de lo posible achicar espacio a su rival. Los mapas son un gran soporte publicitario para empresas locales y Apple quiere estar presente.

Otra clave importante para entender lo que está pasando es que Google obtiene más ganancias gracias a su presencia en dispositivos de Apple que a través de su propio sistema operativo. Por ello hace apenas un año Google realizó la adquisición más importante de sus historia al comprar al fabricante de móviles Motorola por 12.500 millones de dólares. Precisamente, el pasado mes de febrero tanto la Comisión Europea como el Departamento de Justicia de EE UU dieron el visto bueno a la compra. Parece urgente para el buscador poner en valor lo que supondría la  integración de Motorola y Android. Permanezcan atentos a sus pantallas, esta partida no ha hecho más que empezar.

 

La Publicidad en la era digital

La historia de Internet es la historia de la transformación o desaparición de los intermediarios tradicionales. El mundo de la publicidad no es ajeno a este axioma: medios, agencias, creativos, etc. están experimentando estos cambios en sus propias carnes, y cuyas consecuencias a medio plazo aún no somos capaces de prever.

Una vez más resulta inevitable hablar de Google, precursor del modelo publicitario online más exitoso de la corta pero intensa historia de Internet, como el Rey de la desintermediación publicitaria.

La publicidad online es un mercado relativamente joven y, aunque a pesar de la crisis económica global su crecimiento se mantiene, todavía tiene un tamaño pequeño comparado con otros soportes. Según Zenith Optimedia, en la actualidad,  la publicidad online representa el 16% del mercado publicitario global. La mayor parte del pastel publicitario sigue llevándosela la TV con 40,2 % del total. Inevitablemente, hay que estar atentos para ver como la publicidad del audiovisual migra a la Red. Ya es relevante que,entre las seis principales compañías de Internet, se reparten el 61% del mercado. Solo Google controla el 44% de de la publicidad total.

De todos estos temas trata el nuevo Cuaderno de comunicación evoca (en el que contribuyo, como en ediciones anteriores, como asesor editorial), y en el que participan alguno de los mayores expertos de nuestro país. El sexto Cuaderno de la colección será presentado hoy día 20 de diciembre en la EOI e intervendrán alguno de sus autores. El evento también puede seguirse en directo aquí.

La Publicidad en la era digital

INDICE

  • Introducción (Julio Cerezo)
  • El papel de las agencias en la Postpublicidad (Daniel Solana)
  • Nuevos medios, nuevos formatos, nuevos conceptos (Roberto Carreras)
  • Cómo Internet ha cambiado el mundo de los anuncios clasificados (Jesús Encinar)
  • Dios 2.0 (Mar Abad)
  • El ROI en tiempos de crisis (Javier Oliete)
  • La creatividad después de Amo a Laura (Concha Wert)
  • ¿En la ruta hacia la no interrupción? (Gonzalo Martín)

El dispositivo es el Rey. Economía de la nube III

El año en curso se está caracterizando por la apuesta decidida de las grandes empresas de Internet para posicionarse en el ecosistema de la nube. A medida que nos vamos adentrando en la nueva economía de la nube, se van perfilando con mayor claridad los modelos de negocio del futuro y las estrategias que están adoptando las diferentes empresas. Éstas saben que las compañías que tomen ventaja estarán en una situación inmejorable para los próximos años; por el contrario, las que se queden rezagadas no dispondrán de muchas más oportunidades para recuperarse. El mundo de la música online, como ha ocurrido desde el nacimiento de Internet, es el sector en el que las tendencias se anticipan antes para propagarse al resto con rapidez. Google, Apple y Amazon se han sumado a esta tendencia para competir con los servicios musicales existentes basados en la nube como Spotify, siendo el próximo paso el resto de contenidos multimedia. Sin embargo, durante las últimas semanas la batalla se ha desplazado desde la oferta de servicios al control del acceso y la distribución. En este sentido, los dispositivos móviles, smartphone, eReaders, tablets, etc. se han convertido en la puerta de entrada a los contenidos y servicios alojados en la nube y, lo que es más importante, la llave para su monetización. Hace unas semanas Google anunció una alianza con el fabricante de eReaders iRiver, especialmente diseñado y adaptado para los ebooks de Google. Pero este movimiento, que pasó bastante desapercibido, no hacía presagiar el “gran salto adelante” que iba a dar el buscador pocos días después al anunciar la adquisción de Motorola. Muchos son los análisis sobre el interés real de Google por la empresa de móviles, mayoritariamente orientados a la importancia que podrían tener las 17.000 patentes de Motorola. Pero, en mi opinión, tan importante como las patentes es la necesidad de disponer del hardware y el know how para la fabricación de sus propios dispositivos. Tras el éxito de Android como plataforma para los teléfonos inteligentes, Google también necesitaba el hardware como vía de monetización. Y, aunque han anunciado que funcionará como empresa independiente, seguramente de cara a las autoridades de la competencia que aún tienen que dar su visto bueno, las sinergias son evidentes. La fabricación de sus propios dispositivos mejorará e impulsará la interoperabilidad y estandarización de Android como plataforma líder en el mundo de los smartphone y de las tabletas.

El fracaso de las distintas aproximaciones de Google al mundo de los dispositivos, al mismo tiempo que el iPhone y el iPad ascendían como un cohete, han debido crear no pocos quebraderos de cabeza en MountainView. Como ha demostrado Amazon con el Kindle, Apple con el iPhone y el iPad o Barnes & Noble con el Nook los dispositivos móviles conectados son fundamentales para la monetización de contenidos y aplicaciones en la nube. Los dispositivos se han revelado fundamentales para el pago de los contenidos  ya que se han convertido en el canal de distribución personal y ubicuo. Google ha apretado el acelerador y va a provocar que sus competidores directos como Microsoft tengan que moverse y actuar rápidamente. Otros sectores como la industria de contenidos o las telecos seguro que también han tomado buena nota.

 

 

 

 

 

 

Fuente: Morgan Stanley, 2009

Google+ la vuelta a los orígenes

En apenas 10 días desde el lanzamiento de Google Plus  una cosa es segura, por fin parece que Google ha conseguido un servicio social a la altura de lo que se esperaba del gigante que revolucionó Internet. Tras los sonados fracasos de Google Wave y Buzz, Google+ da un paso más en el competitivo mundo de las redes sociales.

La gran novedad de la nueva red social es la posibilidad de crear diferentes niveles de relación a través de la creación de “círculos”. Como sucede en la vida real, las relaciones se crean por diferentes ámbitos (círculos) de afinidad: familiares, amigos, compañeros de trabajo, etc.

La sensación cuando se accede por primera vez a Google+ es que se pueden crear ámbitos de comunicación segmentados y asimétricos. No puede negarse que Google ha aprovechado el tiempo y que, además, el buscador ha aprendido de los éxitos y fracasos, tanto propios como ajenos, de la evolución de las redes sociales.  Google+ permite un flujo social asimétrico, es decir, que un usuario pueda seguir a otro aunque éste no le siga. Al igual que sucede en el mundo offline, las relaciones humanas no tienen porqué ser reciprocas y correspondidas.

Además, Google Plus permite una mejor gestión de la privacidad, uno de los talones de Aquiles de las redes sociales. Si a todo ello se une su sencillo diseño, que facilita de forma muy intuitiva la creación de círculos, y la capacidad para integrar el resto de sus servicios,  estamos, ahora sí,  ante la pieza que les faltaba para crear un verdadero ecosistema social.

Gracias a los círculos Google+ ofrece un alto grado de segmentación, tanto como queramos crear, es decir, permite crear redes paralelas por afinidades. Aunque los cerca de 750 millones de usuarios de Facebook sea una ventaja más que considerable, Google+ mete presión a Facebook, preocupada por su próxima salida a bolsa.  Sin embargo, en un plazo de tiempo más corto a quien de verdad va a hacer daño Google+ es a muchas redes sociales de nicho que no han llegado a  consolidarse totalmente durante este tiempo y que no disponen del músculo financiero para desarrollos y adquisiciones. Habrá que estar atentos a las posibilidades que pueda ofrecer, por ejemplo, en el ámbito profesional y, en definitiva, como los usuarios le saquen partido. Más incierto resulta prever cómo se adecuará Google+ al storytelling creado por Twitter en torno a los hashtags y RTs, para crera un flujo social relevante.

Tras un par de annus horribilis para Google en los que se le acumulaban los problemas y en los que ha experimentado de cerca la presión de sus competidores, Google+ resulta un soplo de aire fresco. Mientras que Buzz y Wave hicieron pensar que los ingenieros habían perdido la frescura de sus comienzos, la nueva red social trae nuevas esperanzas. Alguno podría pensar que se nota la vuelta de Larry Page.

 

 

Aquí hay talento. Reflexiones sobre la Red Innova 2011

Acaba de cerrar sus puertas la tercera edición de la Red Innova, que junto al EBE, se ha convertido en uno de los eventos privados más importantes de nuestro país. Durante dos días se suceden conferencias, re-encuentros y desvirtualizaciones que hacen de la Red Innova un evento imprescindible para emprendedores, inversores, medios de comunicación y profesionales del mundo de Internet.

Si hubiera que resumir en dos palabras, desde el punto de vista del negocio, las tendencias principales del mundo de Internet en la actualidad, éstas serían sin duda la “nube” y “el ecosistema”. Aunque hace tiempo que se habla del cloud computing como metáfora de la “nueva era de Internet”, las ponencias de los grandes de Internet, representados por Google y Microsoft, no dejan lugar a  duda de que el futuro de los negocios online se sustentarán en la economía de la nube.  Si la banda ancha y la movilidad han sido los principales drivers de la convergencia, el principal motor de la “tercera ola” de la convergencia es ya, de hecho, la nube. En este sentido, es revelador las similitudes entre la ponencia de Google y Microsoft que muestran estrategias muy similares.  Hubiera sido impensable hace apenas cinco años que dos empresas,  filosóficamente en las antípodas, como Google y Microsoft tuvieran discursos estratégicos tan similares. Parafraseando a Groucho Marx “la nube hace extraños compañeros de cama”.

Por su parte, los emprendedores reclaman, casi por unanimidad, la necesidad de la creación de un “ecosistema” que apoye la creación de empresas. La mayoría de las presentaciones de los emprendedores dejan una sensación agridulce. Por un lado, constatan que el talento no es un gen exclusivo de los anglosajones, que desde el Cono Sur a México pasando por Sevilla o Bilbao, existen proyectos de un nivel equivalente al que pudieran tener cualquier empresa nacida en Silicon Valley. Sin embargo, el escenario ante el que se tienen que enfrentar los emprendedores, especialmente en España, es desolador y, lo que es peor, no tiene visos de mejorar. En este sentido se ha echado en falta en esta edición algún representante institucional. Es necesario, que nuestros políticos reciban y entiendan el mensaje de lo que está ocurriendo y sobre todo que les lleguen las posibles soluciones. Una cosa es segura: es que el talento también habla español.