Bitcoin entre Secondlife y Napster

Bitcoin dinero digitalAunque parecen lejanos los tiempos en los que se hablaba de la “nueva economía”, la economía digital sigue padeciendo las consecuencias de su bisoñez. Lo constatamos periódicamente, cuando parece superada la última burbuja nos vemos inmersos en la siguiente.

Pocos dudan de que el proceso de transformación y de cambio de modelo provocado por la digitalización es imparable, pero seguimos moviéndonos en un entorno incierto e inestable. En gran medida la mayoría de los agentes del sector: empresas, analistas, medios de comunicación, inversores, etc. han fomentado en mayor o menor medida la montaña rusa en la que se ha convertido el mundo de los negocios y de las empresas digitales, creando en muchas ocasiones excesos y falsas expectativas de forma más o menos interesada.

Si bien es cierto que se empieza a percibir claramente cuáles son las reglas de juego y cuáles serán los principales protagonistas globales, siguen surgiendo novedades que pueden alterar un negocio, un sector o incluso el sistema financiero en su conjunto o, por el contrario, quedarse en una moda pasajera. Un nuevo ejemplo de esto es el interés suscitado por Bitcoin, la moneda virtual que acapara la atención de los medios de comunicación y de no pocos bancos centrales y entidades financieras de todo el planeta.

Bitcoin se presenta como la primera moneda electrónica global, basada en los modelos P2P descentralizados y que por tanto no necesita el respaldo de un banco central. La moneda virtual se despidió el pasado mes de noviembre con una cotización de 1.242 dólares. Son muchos las empresas y webs que se han apresurado a aceptar los Bitcoin como moneda de cambio. Además, y para ayudar a que su leyenda crezca, su origen es incierto. Se especula con que fue creada por una o varias personas desconocidas que actúan bajo el seudónimo de Satoshi Nakamoto, inquietante y atractivo, verdad?

Al tratarse de un modelo muy disruptivo podemos estar ante un fenómeno de magnitudes imprevisibles, Bitcoin podría representar el futuro de un nuevo capitalismo descentralizado o, por el contrario, ante una sobrevaloración basada en expectativas ficticias como ocurrió con Secondlife, el mundo virtual 3D que nos ofrecía una nueva realidad digital y que se desvaneció a la misma velocidad que llegó.

Ambos tienen motivos y razones para defender sus posiciones; pero aunque finalmente la burbuja Bitcoin estalle es probable que deje una importante secuela, más importante sin duda que la dejada por Secondlife. Lo verdaderamente relevante es que Bitcoin parece haber abierto un nuevo camino para lo que puede ser el dinero virtual en el futuro, con un impacto inimaginable en el modelo financiero en su conjunto. Continuando con las similitudes y buscando en la reciente historia de Internet, Bitcoin puede ser al dinero lo que Napster fue para la música. Es probable que Bitcoin desaparezca o se diluya como otros tantos servicios y tecnologías que parecían llamados a cambiar sus sectores pero, sin duda, ha abierto ya nuevos caminos.

Dada su complejidad Bitcoin presenta problemas incluso de ejecución y manejo ya que requiere grandes recursos de procesamiento, pero el trabajo colaborativo de cientos de “voluntarios” que de forma altruista participan en la minería de Bitcoins pone de manifiesto una vez más el poder de la comunidad. Las monedas virtuales han venido para quedarse y Bitcoin es pionera en lo que parece un fenómeno de consecuencias inimaginables.

No obstante, para algunos Bitcoin y el dinero digital representan el sistema perfecto para el blanqueo de capitales y las transacciones de dinero proveniente del narcotráfico o la venta de armas, mientras que para otros es el final de los bancos centrales y del control gubernamental.  Como tantas otras veces Internet abre nuevos caminos y expectativas divergentes que pueden llevarnos hacia un neocapitalismo descentralizado o hacia el fortalecimiento de una nueva oligarquía, veremos…

artículo publicado en cadenaSer.com

“Kindle Post” ¿el Spotify de la noticias?

KIndle postA estas alturas resulta difícil decir algo nuevo sobre la noticia del verano, la compra del Washington Post, tal es el número de análisis y especulaciones que se han hecho desde que se conociera la noticia. Y no es para menos ya que puede marcar un punto de inflexión en el sector de los medios.

Evidentemente pocos conocen realmente las intenciones de Bezos para el Washington Post, pero a nadie, ni a los medios, tan necesitados de encontrar una luz que les saque del túnel, ni a las empresas de Internet, sumidas en una constante guerra por el liderazgo, deja indiferente. Es una acción cuyo alcance real se materializará, con toda probabilidad, a medio plazo.  Pero nuestra función es especular sobre el verdadero impacto de la compra. Ni siquiera la fusión entre Omnicom y Publicis, en principio de mayor calado e impacto económico, ha tenido la repercusión mediática que la noticia de  la compra del Washington Post. Aunque la operación la ha hecho Bezos a título personal es imposible realizar cualquier análisis sin meter  en la ecuación a Amazon.

Evidentemente no sabemos a ciencia cierta con qué intenciones Bezos ha comprado una cabecera de indiscutible significado en el imaginario del mundo de la información del siglo pasado, pero sería un tanto inocente pensar que  uno de los empresarios más relevantes de la economía digital no tenga ideado ya cómo encajar su nuevo juguete en el ecosistema digital que ha ido entretejiendo y que le ha hecho uno de los hombres más influyentes del mundo.

Los cambios más disruptivos en los negocios digitales se han llevado a cabo por nuevos entrantes, ajenos casi siempre al sector en cuestión, como sucedió con la música o con los móviles. Los medios en plena crisis de identidad y de modelo ven en la operación un respiro o una última tabla de salvación a la que agarrarse.  Algunos quieren ver en Bezos al Jobs de los medios de comunicación, veremos.

Puestos a especular, ¿qué aportaría el Washington a Amazon? Los defensores del periodismo de “toda la vida” sostienen que Bezos ha comprado la cabecera, a pesar de que habría podido comprar otras redacciones mucho más baratas o que por un precio similar podría haber creado una redacción de “estrellas” incluso más potente que la del Post.  Según éstos Bezos estaría apostando por el periodismo tradicional. Sin duda el poder (actual) de la cabecera tiene un impacto mediático y sentimental incluso para el propio Bezos que habría podido influir en la decisión, pero es poco probable que haya comprado la marca Washington Post por lo que ha representado en el pasado y no por lo que le pueda ofrecer en el futuro a medio y largo plazo. Pensemos en nuevas generaciones de usuarios y en mercados emergentes como India, China, Brasil, etc., parece difícil imaginarse que la marca Washington levante pasiones como servicio global de noticias.

Sin embargo, es más fácil visualizar el “Kindle Post” como un canal de noticias asociado al ecosistema digital de Amazon. Si analizamos el modelo Kindle, éste no se basa ni el paywall ni en los micropagos, sino que se sustenta en la transformación de “productos a servicios” mediante la puesta en marcha de una tarifa plana, nada nuevo para Amazon que ya lo hace con Free Time. La compra e integración a medio plazo del Washington Post en el mundo Kindle podría significar la mayor apuesta hasta la fecha por convertir las noticias en servicios. Lo que antes ya hicieron Spotify con la música o la propia Amazon con los libros, una transformación radical de los medios orientándose a servicios, participando del flujo de información. “Kindle Post” podría, por tanto, aspirar a ser un competidor de Reuters, Blommberg o de Yahoo news, en definitiva, convertir el acceso a noticias en un servicio. 

Mientras los profesionales de los medios se han pasado una década buscando como trasplantar su modelo de negocio tradicional al online y discutiendo si los blogs eran periodismo o si las nuevas redacciones deberían ser integradas o desintegradas, las empresas de internet se apoderaban del canal de distribución a través de los dispositivos y las plataformas, la piedra angular de la cadena de valor en la era digital y, por tanto, del negocio dejando a los medios como un eslabón más. Éstos han pasado de controlar toda la cadena de valor en el mundo off line a ser el eslabón débil de la cadena digital.

Mientras los periódicos tradicionales trasmiten una visión del mundo propia de un modelo basado en la “escasez”, lo que hemos venido a denominar como los nuevos medios líquidos nacidos en un modelo de sobreabundancia se sustentarán en un flujo (stream) de información. Por eso a medio plazo es más probable que Bezos esté pensando en un servicio de información como el “Kindle Post” que en el nuevo “Washington-Amazon”

Miradas para interpretar la sociedad II

Segunda entrega sobre algunas de las que, en mi opinión, son las obras de referencia para entender la sociedad actual. En esta ocasión se trata de cuatro autores nacionales. Los libros seleccionados están escritos al final de los 90 o comienzos del 2000 cuando la SI estaba aún en sus albores, tres de ellos comparten una visión crítica y es clara su influencia orteguiana, aportando una mirada algo escéptica y cínica sobre la por entonces incipiente sociedad digital. Sin embargo, más de una década después, su lectura ofrece innumerables aspectos para la reflexión, planteando aspecto de plena actualidad.

El estilo del mundo. La vida en el capitalismo del mundo
Vicente Verdú (Anagrama, 2003)

estilo del mundo 2Sin duda uno de los libros fundamentales para entender en qué consiste el capitalismo postindustrial. Verdú, con su capacidad para interrelacionar temas aparentemente inconexos, aborda lo que define como la trampa del nuevo capitalismo y su hipnótica capacidad de atracción. Escrito en 2003 el estilo del mundo adquiere una nueva dimensión al releerlo con la visión actual y tras la experiencia de haber asistido al auge y “refundación” del capitalismo. Un libro esencial sobre el poder de los intangibles en una sociedad virtual y, en definitiva, sobre la impostura del capitalismo financiero.

 

Cosmopolitas domésticos
Javier Echeverría (Anagrama, 1995)

cosmopolitas domestigos 2En 1995 cuando para hacer referencia a Internet se hablaba de las autopistas de la información y el número de internautas se contaba por unos pocos miles, la banda ancha era una entelequia y los móviles un objeto de lujo, el premio Herralde recaía en la obra de título premonitorio,  los cosmopolitas domésticos. Sobre el concepto de la “revolución doméstica” Echeverría construye un tratado sobre un nuevo modelo de sociedad más abierta e interconectada, que invade y transforma la concepción de los “espacios privados e  íntimos.” La evolución de una sociedad transparente e interconectada sin salir de nuestra habitación. Lo hiperlocal como referencia de la nueva globalización.

 

Internautas y naúfragos. La búsqueda del sentido en la cultura digital
José Antonio Pérez Tapias (Trotta, 2003)

naufragos 2El filósofo Pérez Tapia  analiza en esta obra las contradicciones y ambivalencias de la sociedad digital . El viaje de Ulises a Ítaca sirve como metáfora de la búsqueda del “sentido de la cultura digital”. Una vez más aparece la postmodernidad como referente filosófico para un ciudadano que se enfrenta a las paradojas de un entorno desconocido y que se encuentra desorientado ante la dualidad virtual-real. Asimismo, el autor  hace una llamada de atención sobre las que denomina las ideologías de la tecnocracia y la necesaria mirada crítica hacia la ideología del progreso que marca la modernidad.

 

Estado del bienestar y sociedad de la información. El modelo finlandés
Manuel Castell; Pekka Himanen (Alianza editorial, 2002)

estado-del-bienestar-y-sociedad-de-la-informacion-el-modelo-finl-andes-9788420691039 2La dimensión política de Castell, tan presenta en toda su obra, es la piedra angular de  este libro, una de sus  obras menos conocidas y referenciadas, y que a mi particularmente me parece más interesante. Desde ciertos ámbitos políticos y económicos se ha intentado hacer ver que solo existía un modelo de desarrollo de la Sociedad de la Información, que el desarrollo tecnológico solo podía entenderse desde una visión liberal tanto desde el punto de vista económico como social. Esa teoría tiene su punto álgido en la apuesta por el emprendimiento como única vía para el desarrollo económico. Castell junto a Pekka Himanen desmontan esta teoría a partir del análisis detallado del modelo de Sociedad de la Información finlandés como referente del estado del bienestar, basado en una apuesta decidida por la educción y la innovación. Señores políticos, tomen nota¡¡

Miradas para interpretar la sociedad I

El verano es tiempo para leer y pensar. Al igual que hace unos meses recapitulábamos algunos de los estudios  más relevantes para entender el desarrollo de la sociedad de la información  o el sector de los medios, en esta ocasión he seleccionado una serie de libros cuyos autores, en mi opinión, mejor han sabido explicarnos el mundo en sus diferenetes dimensiones. Cabe señalar que no son libros sobre tecnología, ni siquiera libros sobre internet o la sociedad de la información. Los autores aquí recogidos ofrecen miradas que ayudan a interpretar la sociedad  actual. A estas alturas el apelativo “sociedad de la información” resulta  redundante e innecesario. He divido esta selección en varias entregas a los largo de varias semana. En esta primera, he seleccionado los autores extranjeros cuya mirada y visión más me han ayudado a entender e interpretar los cambios sociales, económicos y tecnológicos a los que estamos asistiendo:

Vida líquida.
Zygmunt Bauman (Paidós, 2005)

Bauman pepecerezoAutor fundamental para entender la sociedad postmoderna, los cambios y transformaciones del individuo en una sociedad menos estructurada. Su conceptualización sobre el paso de una sociedad estructurada y sólida, fundamentada  en valores y certezas universales,  a una sociedad líquida y de la incertidumbre es una de las imágenes más poderosas y disruptivas dentro de las ciencias sociales. Como buena teoría, el paso del estado sólido al liquido permite explicar infinidad  de aspectos y situaciones, desde la crisis económica y política en la que nos encontramos a la revolución de los medios on line . Vida líquida es un recorrido por los rápidos y vertiginosos cambios sociales en el que se habla mucho del ciudadano como consumidor pero, curiosamente, poco de ciencia y tecnología. Sin embrago, el pensamiento de Bauman no puede entenderse sin enmarcarlo en el nuevo paradigma tecnológico, y a su vez éste adquiere otra dimensión  tras la lectura de Vida líquida.

La corrosión del carácter. Las consecuencias personales del trabajo en el nuevo capitalismo
Richard Sennett (Anagrama, 2000)

Sennet pepecerezoBuen título para un libro que pretende interpretar la conceptualización del trabajo en el nuevo capitalismo. Libro visionario y premonitorio, escrito en plena burbuja económica global, que anticipaba la transformación del trabajo tras la caída del muro y en el que la ciencia y la tecnología iba a transformar, como así está ocurriendo, los modelos productivos de la era industrial y su impacto en los individuos. Tras su lectura, se recomienda revisar las reformas laborales que han acometido los países desarrollados en la última década, incluida, por supuesto, la llevada a cabo recientemente en nuestro país, para entender el calado y alcance de las mismas.

Las ciudades creativas
Richard Florida (Paidós, 2008)

Florida pepecerezoCuriosamente la globalización no ha disminuido la importancia del territorio, muy al contrario, la importancia del entono físico, donde vivimos y con quien nos relacionamos es cada vez más importante. Este es el punto de vista que sostiene el autor en este libro, continuación de otra obra clave El auge de clase creativa. Para Florida el mundo no es tan plano como pudiera parecer, las clases creativas, verdadero motor de riqueza en la sociedad del conocimiento, requieren entornos adecuados que recojan las mejores condiciones para su desarrollo. Estos condicionantes son una combinación de aspectos físicos como infraestructuras, acceso a formación de calidad, al ocio y a la cultura, así como condicionantes intangibles vinculados con la libertad y tolerancia, seguridad, etc. La lectura de las ciudades creativas permite una reintrepretación del dibujo de la nueva geoestrategia global.

Un mundo sin copyright. Artes y medios en la globalización
Joost Smiers (Gedisa, 2006)

copyright pepecerezoA veces un tratado sobre musicología y otras un tratado político, Un mundo sin copyright es, junto con El código y otras leyes del ciberespacio de Lessig, las dos obras fundamentales para entender la evolución de la industria cultural bajo el impacto de la digitalización y la llegada de internet. Pero fundamentalmente la obra de de Smiers, como la de Lessig, resultan ser una radiografía de cómo en nombre de la defensa de la cultura y la creatividad se pretende mantener un modelo industrial en vías de desaparición, un modelo legal pensado para un mundo industrial.

Apple y la ‘obsolescencia creativa’ (redifusión)

Podría pensarse que la vida de uso de un producto va en función de la calidad del mismo y dado que todo fabricante aspira a ofrecer productos de gran calidad, cualquier producto debería tener, si no una vida ilimitada, si la mayor duración real posible. Pero, como todos sabemos, en realidad, esto apenas sucede ya que los fabricantes, desde las primeras fases de su diseño inicial, planifican y delimitan de antemano cuánto debe durar un producto o servicio. Es lo que ha venido a denominarse la obsolescencia programada u obsolescencia planificada. Huelga decir que, en gran medida, este modelo, nos guste o no, es uno de los motores de la economía de mercado.

Precisamente la estrategia de Apple, orientada a potenciar la obsolescencia programada, es para el economista Paul Krugman una de las causas que explica su éxito y, más importante aún, la razón por la cual el iPhone 5 se convertirá en un importante estímulo para la economía de los EEUU. Según las estimaciones de JP Morgan, el nuevo teléfono inteligente de Apple podría incrementar durante el último trimestre de 2012 entre un cuarto y medio punto porcentual el crecimiento del PIB en los EEUU.

Ciertamente, como bien demuestra su último lanzamiento, Apple se ha convertido en el rey de la obsolescencia planificada. Pero, frente a los modelos que podemos considerar más recurrentes, orientados a diseñar y fabricar productos que se estropean o que dejan de funcionar correctamente pasado cierto tiempo, la obsolescencia planificada de Apple resulta más sutil y sofisticada ya que se basa en ofrecer productos mejores y más innovadores a pesar de que el modelo anterior siga siendo útil y operativo.

Sin embargo, en esta ocasión Apple ha recibido más críticas de lo que suele ser habitual. En este caso se deben principalmente a la incorporación de un nuevo conector de 8 pins llamado Lightning. El cambio, en contra de la tendencia generalizada del resto del sector, ha sido presentado por la compañía de la manzana como una innovación indispensable e inevitable para poder disminuir algunos milímetros el grosor del aparato, lo que implica que todos los usuarios que utilizan accesorios como, por ejemplo, unos altavoces se vean obligados a comprar un adaptador. No parece que fuera una demanda generalizada de los usuarios, pero gran parte de ellos lo percibe como una mejora aunque implique un gasto adicional. Este vertiginoso proceso de sacar productos anualmente con constantes innovaciones esconde también una intencionalidad destinada a imponer estándares de facto. Ya ocurrió con las tarjetas micro-SIM y parece que va a suceder lo mismo con su conector.

¿Se imaginan tener que cambiar de lavadora, lavaplatos o incluso de TV cada año debido a una mejora tecnológica? Lo que para otras industrias sería una temeridad para el mundo de los dispositivos móviles, y más concretamente en el caso de Apple, resulta ser la quinta esencia de su negocio. Entonces, ¿dónde se encuentra la línea roja entre la innovación que aporta mejoras sustanciales y los cambios superfluos orientados a crear la falsa necesidad de cambiar de dispositivo casi anualmente? Como siempre los usuarios tienen la palabra.

Se podría pensar que ante esta situación muchos se rebelarían por tener que desembolsar periódicamente una elevada cantidad. Pero los números son tozudos y nuevamente parecen darle la razón a Apple. Según datos de la propia compañía, durante el primer fin de semana desde el lanzamiento del iPhone 5 se vendieron más de 5 millones de unidades, lo que significa que todas las estimaciones hechas por los analistas con anterioridad han resultado ampliamente superadas. Más aún, según la consultora aytm.com el 87% de los actuales propietarios de algún modelo anterior estarían dispuesto a comprar el nuevo iPhone 5.

Hace más de 70 años otro economista, Joseph Schumpeter popularizó el concepto de “destrucción creativa” para describir el proceso de regeneración de los ciclos económicos, en el que la renovación de los modelos antiguos, gracias a la innovación, era el motor que transformaba a las personas y a las organizaciones favoreciendo el crecimiento económico. No cabe duda de que Apple ha sabido innovar también en las teorías económicas, convirtiéndose en el precursor de la ‘obsolescencia creativa’.

(Este post se basa en el artículo publicado el 26 de septiembre de 2012 en la Cadena Ser,  en la sección de tecnología).

Retos tras el #20N

Comienza una nueva legislatura. Seguramente, la de mayor incertidumbre y complejidad debido a la situación económica actual. Un entorno adverso, que esconde un cambio de modelo económico y social. Aunque llevamos años hablando del cambio de paradigma, no ha sido hasta el estallido de la crisis financiera cuando se ha acelerado la necesidad de una transformación completa de nuestro sistema productivo.

Muchos de los problemas a los que se enfrenta la economía mundial y, la española en particular, pasan por establecer un nuevo modelo económico basado en las nuevas tecnologías.  Sin embargo, el desarrollo de un modelo de Sociedad de la Información no consiste en crear un mercado de consumidores tecnológicos, es mucho más, y obliga repensar el modelo en su conjunto. Los países más avanzados, como los países del norte de Europa, Corea o EEUU emprendieron este camino hace ya algunas décadas.

Estos son los diez principales retos a los que deberá dar respuesta el nuevo ejecutivo tras el #20N:

1. Productividad. Aunque no existe consenso respecto al nivel de productividad de nuestro país, según datos de Eurostat, la industria española ocupó en 2007 el duodécimo lugar dentro de la Unión Europea, variando su posición según el sector de que se trate. Nuestro modelo productivo, basado fundamentalmente en la construcción y el turismo, tiene que dar paso a otros sectores en los que la tecnologías de la información son necesarios para mejorar la productividad y competitividad de cara al exterior.

2. Modernización de la administración pública. Uno de los principales retos pasa por crear una Administración más dinámica y eficaz. Es inviable un estado del bienestar sin un modelo eficiente y productivo de Administración Pública. Ésta necesita una completa transformación organizativa que deberá sustentarse en el impulso de las nuevas tecnologías en todos y cada uno de sus estamentos y procesos. Según el profesor Manuel Castells “por cada punto adicional de productividad en el sector público se generan cuatro puntos en la productividad total”. Basta señalar a la Agencia Tributaria, una de las administraciones más avanzadas tecnológicamente del mundo para constatar que cuando se quiere se puede.

3. Apuesta por la eAdministración. Además de la mejora organizativa de la Administración es necesario, también, impulsar y fomentar la relación entre ésta y los ciudadanos a través de los servicios telemáticos. El fracaso del DNI electrónico ha sido una oportunidad perdida para agilizar y facilitar los trámites por vía telemática. No obstante, la base de documentos de identidad electrónicos expedidos hasta la fecha, alrededor del 30% de los ciudadanos dispondrían de uno, es un buen punto de partida para aprender de los errores.

4. Open data. La necesidad de una democracia abierta y participativa requiere la liberación de los datos públicos. En la administración tradicional, muy estructurada y procedimentada de forma jerárquica, la información era poder. La burocracia por compartimentos fomenta la burocracia. La liberación de datos públicos, además de ser un aspecto fundamental para la transparencia administrativa de cualquier democracia que se precie, puede representar un motor de desarrollo económico.

5. Emprendeduría. Hay evidencias demostradas de que en la sociedad conectada, la emprendeduría será en el futuro la primera fuente de empleo. Es sabido que España no se ha caracterizado por su espíritu emprendedor. Para revertir esta tradición, además de mejorar las condiciones desde la escuela del entorno, y de cara al corto plazo, hay que poner en marcha acciones concretas que en principio parecen de fácil implantación.

6. I+D. Aunque en todos los discursos políticos y empresariales la apuesta por la innovación es recurrente, la realidad es que la crisis ha pasado factura a la inversión en innovación, tanto en el sector público como en la empresa privada. Resulta preocupante que, según datos del último informe COTEC sobre Tecnología e Innovación, la inversión en I+D empresarial descendió durante el periodo analizado por primera vez en su historia. Es fundamental entender que para salir de la crisis es necesario más I+D, no se saldrá satisfactoriamente invirtiendo menos.

7. Banda ancha. Seguimos “disfrutando” de la banda ancha más cara de los países de la OCDE. No es de extrañar, por tanto, que a cierre de 2010  la penetración de la banda ancha en nuestro país estuviera por debajo de la media de la OCDE. Es necesario, como reclama el Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación (COIT), un plan integral para el desarrollo de redes de nueva generación. La apuesta por la banda ancha tiene efectos inmediatos en la economía, según estimaciones recogidas en el informe realizado por el COIT, doblar la velocidad de la banda ancha supone un incremento del 0,3% del PIB.

8. Propiedad intelectual. Los errores cometidos en la concepción y elaboración de la mal llamada Ley Sinde han sido una oportunidad perdida para abrir un debate en profundidad sobre Propiedad Intelectual con el objetivo de crear un nuevo marco regulatorio que permita aunar tanto los derechos de los creadores y de los ciudadanos sin ahogar la innovación y el desarrollo de nuevos modelos de negocio en el ámbito digital.

9. Economía en torno al español. El español es el tercer idioma más usado en Internet. Más de 164 millones de internautas, lo que representa el 8% del total, y cuyo potencial económico está aún por explotar. El español es la mejor herramienta de que disponemos para poder ser relevantes en un mercado global.

10. Educación. No es casual que uno de los debates más encarnecidos que ha surgido al socaire de la crisis sea la Educación, piedra angular del modelo de sociedad que queremos para el futuro. Debate que se aborda, casi siempre, desde una perspectiva ideológica que dificulta un pacto global sobre este aspecto crucial para el porvenir de la sociedad en su conjunto. Como sostiene Richard Gerver hay que aprender a educar a nuestros hijos como ciudadanos globales. Nos jugamos el futuro.

 

 

Propiedad Intelectual, un debate necesario

Asistimos al proceso de concentración empresarial más rápido e importante de la historia, en el que unas pocas empresas acaparan, cada vez más, mayor poder de mercado. Estas empresas, mayoritariamente americanas, exceptuando sus réplicas chinas, liderarán en los próximos años, si no lo hacen ya, la economía mundial. En este escenario, Europa ha ido perdiendo paulatinamente peso y su papel en la economía digital es, salvo honrosas excepciones, casi testimonial. Todos los datos que se han conocido en torno a la llegada de Amazon a nuestro país son buena muestra de ello.

Tan fascinados y expectantes estábamos ante la llegada del “amigo americano” que la ampliación por parte de la Unión Europea del plazo de protección de los derechos de autor ha pasado casi desapercibida. Con esta directiva, la extensión del copyright para obras musicales se amplía de los actuales 50 años a los 70. Esta ampliación beneficia a algunos autores, como los Beatles, cuyas obras estaban a punto de pasar a dominio público.

La ampliación de la extensión de los derechos de Propiedad Intelectual, que según expertos como Lawrence Lessig, Joost Smiers, o Ian Hargreave, en el contexto de una cultura basada en la “compartición y la remezcla“,  beneficia principalmente a una minoría de creadores consagrados frente a los nuevos y, por tanto, representa un lastre para el desarrollo económico y social del futuro. Precisamente, Ian Hargreave es el autor de un exhaustivo informe, realizado a petición del Primer Ministro Cameron para analizar el modelo de Propiedad Intelectual del Reino Unido y cuya principal conclusión no puede ser más reveladora:

que las leyes de protección de los derechos de los autores, con más de tres siglos de antigüedad, destinadas originalmente a crear incentivos económicos para la innovación son, hoy por hoy, un obstáculo para la innovación y el crecimiento económico”. 

Estamos en puertas de una nueva campaña electoral y los equipos de asesores y expertos de los partidos políticos estarán estos días preparando las iniciativas y propuestas para salir de la crisis y establecer un nuevo modelo económico para el futuro. Un modelo en el que las nuevas industrias creativas deberían jugar un papel fundamental,  en el que la defensa de los derechos de los creadores no restrinja la innovación y el desarrollo. El asunto es de tal calado y complejidad que no puede quedarse, una vez más, en medidas parciales y cortoplacistas, que resultan de poca o nula efectividad. Lo que se requiere de verdad es un debate sereno y en profundidad con el objetivo de crear un nuevo marco regulatorio sobre Propiedad Intelectual. Como compromiso electoral no es poco. Sirva el estudio y las propuestas de Hargreave como punto de partida.

 

 

 

 

http://www.ipo.gov.uk/ipreview.htm

El dispositivo es el Rey. Economía de la nube III

El año en curso se está caracterizando por la apuesta decidida de las grandes empresas de Internet para posicionarse en el ecosistema de la nube. A medida que nos vamos adentrando en la nueva economía de la nube, se van perfilando con mayor claridad los modelos de negocio del futuro y las estrategias que están adoptando las diferentes empresas. Éstas saben que las compañías que tomen ventaja estarán en una situación inmejorable para los próximos años; por el contrario, las que se queden rezagadas no dispondrán de muchas más oportunidades para recuperarse. El mundo de la música online, como ha ocurrido desde el nacimiento de Internet, es el sector en el que las tendencias se anticipan antes para propagarse al resto con rapidez. Google, Apple y Amazon se han sumado a esta tendencia para competir con los servicios musicales existentes basados en la nube como Spotify, siendo el próximo paso el resto de contenidos multimedia. Sin embargo, durante las últimas semanas la batalla se ha desplazado desde la oferta de servicios al control del acceso y la distribución. En este sentido, los dispositivos móviles, smartphone, eReaders, tablets, etc. se han convertido en la puerta de entrada a los contenidos y servicios alojados en la nube y, lo que es más importante, la llave para su monetización. Hace unas semanas Google anunció una alianza con el fabricante de eReaders iRiver, especialmente diseñado y adaptado para los ebooks de Google. Pero este movimiento, que pasó bastante desapercibido, no hacía presagiar el “gran salto adelante” que iba a dar el buscador pocos días después al anunciar la adquisción de Motorola. Muchos son los análisis sobre el interés real de Google por la empresa de móviles, mayoritariamente orientados a la importancia que podrían tener las 17.000 patentes de Motorola. Pero, en mi opinión, tan importante como las patentes es la necesidad de disponer del hardware y el know how para la fabricación de sus propios dispositivos. Tras el éxito de Android como plataforma para los teléfonos inteligentes, Google también necesitaba el hardware como vía de monetización. Y, aunque han anunciado que funcionará como empresa independiente, seguramente de cara a las autoridades de la competencia que aún tienen que dar su visto bueno, las sinergias son evidentes. La fabricación de sus propios dispositivos mejorará e impulsará la interoperabilidad y estandarización de Android como plataforma líder en el mundo de los smartphone y de las tabletas.

El fracaso de las distintas aproximaciones de Google al mundo de los dispositivos, al mismo tiempo que el iPhone y el iPad ascendían como un cohete, han debido crear no pocos quebraderos de cabeza en MountainView. Como ha demostrado Amazon con el Kindle, Apple con el iPhone y el iPad o Barnes & Noble con el Nook los dispositivos móviles conectados son fundamentales para la monetización de contenidos y aplicaciones en la nube. Los dispositivos se han revelado fundamentales para el pago de los contenidos  ya que se han convertido en el canal de distribución personal y ubicuo. Google ha apretado el acelerador y va a provocar que sus competidores directos como Microsoft tengan que moverse y actuar rápidamente. Otros sectores como la industria de contenidos o las telecos seguro que también han tomado buena nota.

 

 

 

 

 

 

Fuente: Morgan Stanley, 2009

Burbujas y estrellas

Se acaban de cumplir 11 años del estallido de la burbuja tecnológica. El 11 de marzo de 1999 el NASDAQ alcanzó los 5.048 puntos, su valor máximo hasta la fecha. Transcurrida una década y cuando empiezan a observarse (ahora sí) algunos síntomas de recuperación, al menos en los EEUU, vuelven a resonar los ecos de aquel fatídico día. La última subasta de acciones de Facebook en el denominado “mercado secundario” valora la compañía en más de 85.000 millones euros, incrementándose a razón de 250 millones diarios, con razón se han encendido algunas alarmas.

Por su  parte,  JP Morgan alertaba recientemente del riesgo de una “burbuja” en el mercado de las tabletas. Todas las empresas del sector han comenzado una desesperada carrera con la intención de competir con el iPad de Apple, lo que va a acarrear más de un disgusto. JP Morgan estima que durante 2011 se pondrán a la venta cerca de 81 millones de tabletas, un 40% por encima de las previsiones de venta, situándose en  47,9 millones de unidades, lo que representa un exceso de oferta del 36%, otra bonita burbuja.

Las ignotas leyes de los mercados acaban pareciéndose a las leyes físicas más elementales: todo lo que sube corre el riesgo de bajar. Groupon, que se permitía rechazar una oferta de Google por más de 6.000 millones de dólares, ve como sus ingresos descienden frente al ascenso de Living social.

Es cierto que la situación actual dista mucho de la de marzo del 2000. Según información del NYT, mientras que en el año 1999 se produjeron 308 salidas a bolsa de empresas tecnológicas, casi el 50% de las IPO’s de ese año, durante el pasado 2010 fueron sólo 20. Más aún, lo que diferencia a burbujas anteriores según los expertos es que ésta afecta a unas pocas y segmentadas empresas. También es novedoso y, en cierta mediada sorprendente, que la situación actual esté alentada y soportada por las élites financieras, a diferencia de la implicación que tuvieron los inversores particulares en 1999, en lo que vino en llamarse el capitalismo popular. Otro aspecto, el más importante si cabe, es que la mayoría de las empresas que están calentando el mercado cuentan ya con importantes ingresos y con modelos de negocio aparentemente sostenibles.

Durante estos 11 años, la sombra de la burbuja ha estado presente en cada movimiento empresarial relevante en el ámbito de Internet. Ya ocurrió cuando eBay compró PayPal por 1.500 millones de dólares o cuando Google adquirió Youtube por 1.650 millones, cantidades que ahora parecen irrisorias. En el capitalismo de ficción en el que nos movemos las burbujas son como algunas estrellas,  sólo nos damos cuentan de su existencia cuando ya han estallado.

La foto oportuna

El pasado mes de febrero Obama se desplazó a San Francisco para cenar con los directivos de las principales empresas de Internet. La foto de la cena fue recogida rápidamente por los principales medios del planeta tanto off line como on line. En política y aún más en EEUU los símbolos y los mensajes son siempre importantes y están estudiados al milímetro. Cuando empieza a percibirse, aunque aún sea de forma leve, cierto grado de reactivación económica, pocos dudan de que en gran medida se debe al cambio de modelo económico que están liderando muchas de las empresas de Internet, representadas en la cena.  Un nuevo modelo económico que ya nadie se atreve a llamar “nueva economía” por miedo a reactivar los fantasmas de la burbuja puntocom. Está evidentemente justificado el encuentro y es, sin lugar a dudas, un acierto de los asesores de Obama.

Entre los asistentes se encontraban Mark Zuckerberg fundador de Facebook; Steve Jobs de Apple, Dick Costolo de Twitter y Eric Schmidt por parte de Google, entre otros. Salvo por  la ausencia de un representante de Microsoft,  en la cena, presidida por Obama, que ha hecho de las nuevas tecnologías bandera de su política económica, se encontraban la flor y nata de Internet. Tal era la importancia del encuentro que, pese al aparente carácter informal, alguno de los asistentes, poco dado al uso de corbata, lucía una para la ocasión. Según las crónicas del encuentro la intención de Obama era pedirles ideas para “consolidar la posición de dominio comercial en la escena internacional con el objetivo de duplicar las exportaciones en los próximos cinco años y apoyar millones de puestos de trabajo en EE UU”.

Mientras que en Europa y más concretamente en España llevamos mas de una década divagando sobre el cambio de modelo económico, en EEUU tienen claro el camino que lleva al futuro. La crisis está acelerando la transformación hacia la economía digital, y Europa está quedando claramente rezagada. Mientras que durante años los país europeos han estado más preocupados por proteger sus respectivos operadores de telecomunicaciones, EEUU ha llevado a cabo una apuesta por una transformación más profunda basada en los servicios y contenidos online. El peso de Europa se ha visto claramente mermado en los últimos cinco años, incluso en el campo de la movilidad en donde presentaba una clara ventaja EEUU se lo ha arrebatado. Todo ello sin mencionar la emergencia de Asia como potencia tecnológica en clara competencia con EEUU.

En España, la Ley de Economía Sostenible (LES) cuyo objetivo inicial era precisamente impulsar un cambio en el modelo económico, ha quedado eclipsada por la polémica entorno a la disposición final segunda conocida como “ley Sinde”. Tal vez, la mejor forma para reactivar el debate sobre una verdadera economía sostenible basada en las nuevas tecnologías sería que el Presidente se reuniera, como hizo Obama con los empresarios españoles de Internet para pedir ideas y sugerencias. Dada la situación, sería una foto más que oportuna, necesaria.

Y el eCommerce se hizo social

Hace unos meses, coincidiendo con la compra de BuyVip y el lanzamiento de la tienda online de Zara, anticipábamos la llegada de la primavera al eCommerce. Durante años, el dilema entre modelos de pago versus publicidad no ha dejado ver el bosque en el que se encuentra el verdadero negocio en Internet. Mientras que en nuestro país el mercado publicitario online ronda  los 750 millones de euros, el comercio electrónico supera los 6.500 millones. ¿Queda alguna duda de qué modelos de negocio tienen más posibilidades de desarrollarse en los próximos años?

Pero el verdadero auge del eCommerce no ha hecho más que empezar ya que el futuro pasa inevitablemente por la convergencia con las redes sociales, lo que ha venido a denominarse el Social eCommerce. Se perfilan dos modelos de estrategias de eCommerce; por un lado, la que utiliza las herramientas del social media en las plataformas de eCommerce y por otro, la integración directa del eCommerce en las redes sociales. Éste parece el modelo que más atención está despertando. En apenas seis meses, desde que 1800flowers.com creó la primera tienda en Facebook, miles de empresas se han lanzado a crear sus páginas, algunas como Starbucks que cuenta ya con más de 19 millones de seguidores. Por su parte, Dell ha sido capaz de obtener más de 6,5 millones de ingresos gracias a su canal de Twitter @DellOutlet.

Aunque en la actualidad el comercio electrónico en las redes sociales es de unos cinco mil millones, se espera que su crecimiento sea espectacular, pudiéndose superar los 30.000 millones de dólares en los próximos cinco años. Con estos datos es fácil entender porqué el interés de los inversores por el Social Commerce también va en aumento. Sólo en los EEUU la inversión en empresas y plataformas de este sector superó los 90 millones de dólares en apenas dos meses. El éxito del comercio electrónico en las redes sociales no debería sorprendernos ya que el comercio siempre ha sido un acto social, próximamente además será “móvil”

Esta semana ha tenido lugar en Zaragoza las VI jornadas sobre comercio electrónico y redes sociales.