Burbujas y estrellas

Se acaban de cumplir 11 años del estallido de la burbuja tecnológica. El 11 de marzo de 1999 el NASDAQ alcanzó los 5.048 puntos, su valor máximo hasta la fecha. Transcurrida una década y cuando empiezan a observarse (ahora sí) algunos síntomas de recuperación, al menos en los EEUU, vuelven a resonar los ecos de aquel fatídico día. La última subasta de acciones de Facebook en el denominado “mercado secundario” valora la compañía en más de 85.000 millones euros, incrementándose a razón de 250 millones diarios, con razón se han encendido algunas alarmas.

Por su  parte,  JP Morgan alertaba recientemente del riesgo de una “burbuja” en el mercado de las tabletas. Todas las empresas del sector han comenzado una desesperada carrera con la intención de competir con el iPad de Apple, lo que va a acarrear más de un disgusto. JP Morgan estima que durante 2011 se pondrán a la venta cerca de 81 millones de tabletas, un 40% por encima de las previsiones de venta, situándose en  47,9 millones de unidades, lo que representa un exceso de oferta del 36%, otra bonita burbuja.

Las ignotas leyes de los mercados acaban pareciéndose a las leyes físicas más elementales: todo lo que sube corre el riesgo de bajar. Groupon, que se permitía rechazar una oferta de Google por más de 6.000 millones de dólares, ve como sus ingresos descienden frente al ascenso de Living social.

Es cierto que la situación actual dista mucho de la de marzo del 2000. Según información del NYT, mientras que en el año 1999 se produjeron 308 salidas a bolsa de empresas tecnológicas, casi el 50% de las IPO’s de ese año, durante el pasado 2010 fueron sólo 20. Más aún, lo que diferencia a burbujas anteriores según los expertos es que ésta afecta a unas pocas y segmentadas empresas. También es novedoso y, en cierta mediada sorprendente, que la situación actual esté alentada y soportada por las élites financieras, a diferencia de la implicación que tuvieron los inversores particulares en 1999, en lo que vino en llamarse el capitalismo popular. Otro aspecto, el más importante si cabe, es que la mayoría de las empresas que están calentando el mercado cuentan ya con importantes ingresos y con modelos de negocio aparentemente sostenibles.

Durante estos 11 años, la sombra de la burbuja ha estado presente en cada movimiento empresarial relevante en el ámbito de Internet. Ya ocurrió cuando eBay compró PayPal por 1.500 millones de dólares o cuando Google adquirió Youtube por 1.650 millones, cantidades que ahora parecen irrisorias. En el capitalismo de ficción en el que nos movemos las burbujas son como algunas estrellas,  sólo nos damos cuentan de su existencia cuando ya han estallado.

2 opiniones en “Burbujas y estrellas”

  1. Estuve en una conferencia de Douglas Rushkoff en el que decía que Facebook ya estaba agotado precisamente porque había alcanzado esa valoración monstruosa en el mercado secundario: dicho muy resumidamente, lo empleaba como prueba de que no tiene mucho más recorrido como producto, porque cuando marcas esas valoraciones es porque los que están están pensando en salirse ya. Y cuando te sales es porque ya no vas a crecer en valor. Por supuesto, es muy discutible ante una supuesta IPO de FB, pero el razonamiento en un plazo más largo me parece correcto. Voy a hacer una apuesta y puedo equivocarme, aunque en realidad no es otra cosa que la dinámica frecuente en los mercados: la fuerza de compañías como FB les va a llevar a tratar de concentrar aún más su poder y a imponer dinámicas de relación que será donde dejen el espacio para que lo ocupen terceros y, sospecho, esta vez con estándares abiertos.Y eso reducirá su atractivo. De hecho, creo que el mundo de las marcas empieza a tener serias preocupaciones de la dependencia que se están creando de esta herramienta.

  2. Desde luego hay dos aspectos diferenciados que tienen dinámicas y velocidades diferentes aunque estén interrelacionados. Uno es de la valoración de los mercados y la dinámica un tanto perversa de crecimiento, especulación, venta…y otra es la del producto propiamente dicho. Parece evidente que estamos en la fase de querer hinchar la valoración lo más posible para una IPO en cuanto el mercado esté más activo lo que podría darse al final de este año o principios del que viene. La otra es la de producto cuando se alcanza en unos pocos años 600 millones de usuarios, pensar en crecimiento da vértigo, y la espada de Damocles de un posible pinchazo es más que real (caso MySpace) Pero lo cierto es que Facebook esta apostando muy fuerte por dar valor a la plataforma y lo está haciendo aparentemente muy bien. Su apuesta por el social commerce, los social games, la TV, FB connect, móviles, los credits, etc, etc demuestra que tienen una estrategia clara de lo que quieren ser en el futuro y cómo hacerlo. Cómo evolucione el mercado es una incógnita pero mi sensación es que a FB le queda mucho recorrido. Estoy contigo que las marcas y los proveedores de contenido deberían percatarse del riesgo que puede tener una excesiva dependencia, como ocurriera en su día con Google.

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