Lorenz de arabia

Túnez, Egipto, Yemen, Siria, el mundo árabe es un polvorín y por primera vez en décadas ni Israel ni el petróleo tienen nada que ver. Se trata de algo muy distinto, desconcertante y, en gran medida, esperanzador: el mayor movimiento ciudadano laico en demanda de más apertura y libertad, en una de las zonas más conflictivas del mundo.

Los analistas coinciden en que la corrupción, la falta de libertad y la bomba demográfica, constituida por una población joven, sin esperanzas en el futuro, han sido el caldo de cultivo idóneo para el alzamiento laico más importante de la historia de la región. Pero resulta que ninguna de estas causas son nuevas. Entoces ¿porqué ahora, cuál ha sido el desencadenante de este movimiento espontáneo, promovido por los más jóvenes, y que ha pillado desprevenidos a propios y extraños?

Si 2010 se despidió, gracias a wikileaks, mostrando a todo el mundo las costuras y entresijos de la “realpolitik” del mundo globalizado, 2011 ha comenzado como un tsunami en el mundo árabe cuyo alcance y evolución es imprevisible a día de hoy. Los amantes de la teoría del caos enunciada entre otros por el matemático y metereólogo Edward Lorenz explican que una pequeña perturbación puede producir alteraciones imprevisibles alejadas de su punto de origen. Por tanto, no sería descabellado pensar que el “aleteo de wikileaks” haya sido uno de los detonantes de la revuelta juvenil en los países árabes. Una muestra más del cambio de paradigma al que asistimos y que los dirigentes del mundo observan desconcertados.

Se quiera o no, parece evidente que hay un hilo conductor entre movimientos aparentemente aislados como Wikileaks, la “fallida” revolución verde en Irán o, sin ir tan lejos, y a otra escala, las protestas contra la Ley Sinde en nuestro país. Existe un denominador común en los cambios a los que asistimos y que vienen dado por Internet y en especial por el aumento de la participación de los ciudadanos a través de las redes sociales como catalizador de movimientos ciudadanos que se rebelan por primera vez.

Es incuestionable que la crisis mundial está alimentando el caldo de cultivo que antes o después tenía que saltar; podía haber sido Corea o China , pero ha sido en el Magreb, en la periferia del estado de bienestar. A pesar del coste y del elevado grado de control y censura, el incremento de la población internauta (aún lejos de otras regiones) ha sido espectacular. La Red una vez más ha sido el detonante de un movimiento sin precedentes. Pero no se trata sólo de la tecnología, sino de la capacidad de la Red para generar un “relato” que sirve de revulsivo al distanciamiento entre los gobernantes y los ciudadanos.

Frente a la Tv, pilar fundamental de la sociedad del espectáculo en la sociedades democráticas y bajo estricto control en las dictaduras, Internet se ha impuesto como la alternativa para crear su propio relato (“storytelling”) de la realidad. Yoani Sánchez en Cuba,  Lin ben Mehnni en Túnez o Hossam el-Hamalawy en Egipto se han convertido en las voces de los nuevos movimientos sociales que han encontrado en las redes sociales el altavoz para conformar un discurso en el que los ciudadnos más jovenes se ven reflejados.

En Egipto la historia de Jaled Said el joven asesinado por la policía egipcia se ha convertido gracias a Facebook y a otras redes sociales en la excusa para aglutinar el desencanto de los jóvenes en un mundo con nulas perspectivas de futuro. Si en tiempos pretéritos los golpes militares comenzaban con la toma de las TVs, en la actualidad los dictadores intentan aplacar las  nuevas revueltas tomando los “servidores”, afortunadamente éstos encuentra otras vías de propagación.

El desconcierto de los políticos es un síntoma más de su desconocimiento sobre la verdadera naturaleza de los cambios que se están produciendo. Estos acontecimientos parecen demostrar que el desapego de las generaciones digitales, aparentemente individualistas y “líquidas”, es hacia los políticos y no hacia la política.


Comments

  1. Emanuele Carisio says

    Seré muy escéptico, pero no me creo que Internet y las redes sociales por si solas puedan ser un canal directo para que los ciudadanos entren con peso en la política, sino que, citando tu entrada anterior, lo que pasará es que habrá “nuevos señores de la intermediación”, una nueva manera de hacer política.

    • says

      Emanuele, como digo en el post no es un tema tecnológicos, es más el potencial que tienen las redes sociales para generar un relato que une a mucha gente que de otra forma no sabría o podría canalizarlo. Es cierto que en algún caso aparecerán nuevos lideres (intermediarios) pero en muchos otros y será la vía en la que se pueda articular un movimiento ciudadano.

  2. says

    Me parece un post muy interesante. Sobre todo el aspecto del “relato”. Yo añadiría a la lista Sudán http://bit.ly/gorZGK y un caso más cercano y “importable” a España como es UKUncut. http://www.ukuncut.org.uk/ movimiento ciudadano de protesta por los recortes sociales, mientras se denuncian escandalosas evasiones de impuestos. Va más allá que las protestas estudiantiles que son las que hasta ahora han trascendido.

    Imagino que las esperadas nuevas filtraciones sobre el sector bancario y las evasiones fiscales pueden suponer un crecimiento exponencial; tal vez hasta lo que podría ser una “masa crítica”.

    Saludos

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